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La etiqueta 'Hecho a mano en Luang Prabang' hace que los beneficios de las tejedoras aumente en un 80 %

24 diciembre 2013
ITC Noticias
El proyecto del ITC vincula la artesanía local con el sector del turismo en la República Democrática Popular Lao

(LUANG PRABANG, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA POPULAR LAO) - Ya ha pasado un año desde el lanzamiento de la etiqueta de artesanía "Hecho en Luang Prabang". Ha sido un año de cambios para Singthong Keovilayphet, una tejedora tradicional de algodón que vive en el norteño distrito de Namsak en la provincia de Luang Prabang, República Democrática Popular Lao.

Un proyecto iniciado por el ITC, las Naciones Unidas y el gobierno regional está cambiando la vida de la Sra. Keovilayphet, así como la de las más de 1.000 familias de productores en toda la provincia. Sus ingresos han aumentado un 80 % gracias a esta iniciativa de etiquetado.

"Antes no sabía dónde vender mis productos. Ahora, sin embargo, estoy en contacto directo con los compradores y ellos saben cuál es el valor de mis productos artesanos," indicó la Sra. Keovilayphet. "Solía ganar unos $EE.UU. 1.000 por año, pero después de unirme al programa de etiquetado, mis ingresos alcalzaron los $EE.UU 8.700 en 2013. Me he convertido así en el modelo para otras tejedoras en mi pueblo."

La provincia de Luang Prabang, declarada como Patrimonio de la Humanidad, es uno de los destinos turísticos principales del país y atrae a unos 300.000 turistas cada año. El turismo sostenible forma parte de la estrategia del gobierno en la mejora de los estándares de vida. La vinculación del comercio con la creciente industria del turismo del país es clave para sacar a la República Democrática Popular Lao de la pobreza.

La Sra. Keovilayphet es solo una de las 3.000 tejedoras que residen en la provincia. Ella se ha beneficiado de una iniciativa de las Naciones Unidas para el turismo sostenible y las exportaciones en la que el ITC tiene un papel importante. Vive en Ban Nayang, un pueblo en un área remota, que, junto otros pueblos cercanos, acoge a unas 300 tejedoras de algodón. Algunos de las tejedoras son miembros de la Asociación de artesanía de Luang Prabang (LPHA) y se benefician de la etiqueta "Hecho a mano en Luang Prabang," con lo que comparten su éxito con otras mujeres.

La Sra. Keovilayphet es la jefa del grupo de tejedoras del pueblo, donde aún pervive la cultura tradicional del tejido de algodón de los Tai Lue. Apoya a 53 mujeres que trabajan con ella y divide el trabajo para hacer frente a los nuevos pedidos.

Distinción de los productos locales hechos a mano

LPHA propuso la etiqueta "Hecho a mano en Luang Prabang" para fomentar las ventas de los productos artesanos locales, principalmente los textiles, y distinguir así los productos locales hechos a mano de los torrentes de importaciones baratas que están debilitando a los productores y comerciantes del mercado nocturno de Luang Prabang y del Centro de Comercio de Ban Phanom, formado por 82 miembros.

El proyecto cuenta con el apoyo del gobierno regional y del ITC, quien proporcionó el presupuesto inicial y los conocimientos técnicos para el proyecto, para "mejorar el turismo sostenible, la producción limpia y la capacidad de exportación en la República Democrática Popular Lao". El proyecto, subvencionado por la Secretaría de Estado de Economía (SECO) de Suiza, fue puesto en marcha en mayo de 2011 en el marco de una iniciativa más amplia de las Naciones Unidas.

Conexión de las tejedoras con las oportunidades de negocio

El proyecto espera conectar a tejedoras como la Sra. Keovilayphet con negocios potenciales y oportunidades de mercado. El ITC proporcionó los conocimientos técnicos y le brindó la oportunidad de participar en la feria de comercio LifeStyle Vietnam en abril de 2013, que unió a productores con posibles compradores. Muchos miembros de la LPHA asistieron a la feria, donde vendieron 9.000 productos y consiguieron pedidos por valor de $EE.UU 17.000.

"LifeStyle Vietnam me mostró nuevas posibilidades que ya he aplicado a mis propios diseños y productos. Ahora soy mucho más creativa y estoy más motivada cuando llegan nuevos pedidos. La feria de comercio y el festival de artesanía me pusieron en contacto con nuevos compradores potenciales en Vientián y también me mostraron nuevas oportunidades de exportación," dijo la Sra. Keovilayphet.

En solo 12 meses la etiqueta ha tenido un impacto. Los comerciantes del mercado nocturno y del Centro de Comercio Ban Phanom informan que sus beneficios han aumentado un 30 %. Al comprar la etiqueta por $EE.UU 0,10, los comerciantes cubren los costes administrativos de la LPHA y refuerzan la sostenibilidad del proyecto. Más de 109 productores y comerciantes se han registrado para usar la etiqueta y se han vendido 30.500 unidades. El aumento en sus ingresos tiene un impacto positivo en las 1.000 familias de productores.

Se han creado materiales de promoción en inglés, entre los que se incluyen pancartas, carteles y folletos, para ayudar a que los comerciantes puedan comunicarse con los turistas. Los turistas están dispuestos a pagar un precio mayor por productos hechos a manos y prefieren apoyar a los artesanos locales en vez de comprar productos importados. El 62 % de los turistas entrevistados al azar en el mercado nocturno se pararon en los puestos que mostraban la etiqueta y el 26 % de ellos compraron los productos etiquetados.

"Gracias a la etiqueta podemos pedir precios mayores y los turistas regatean menos," dijo Bounthanhh Phonehadith, un comerciante en el Centro del Comercio Ban Phanon, que también vende sus productos en el mercado nocturno. "Los turistas reconocen la etiqueta y saben que están comprando productos de calidad."

Aún quedan desafíos por delante

Sin embargo, competir con productos importados y producir suficientes bienes de calidad que puedan llevar la etiqueta constituye aún un desafío.

"Se tarda más tiempo del que pensábamos en alcanzar nuestro objetivo final, que es que la LPHA pueda llevar este proyecto sin financiación externa alguna y garantice la gestión de la calidad y las posibilidades de exportación de los miembros," dijo el Presidente de la LPHA y co-director del Ock PokTok, un centro de artesanía en Luang Prabang.

"Necesitamos que los productores se involucren más en los primeros niveles de la calidad de la producción y del desarrollo del diseño, ayudarles a que produzcan más y a que no dependan de materiales importados y productos de otras regiones," dijo.

Las mujeres artesanas también están aprendiendo a apreciar las técnicas naturales de tinte. Los compradores están pidiendo cada vez más productos naturales y los artesanos están ahorrando dinero al evitar la compra de hilados de algodón industriales y tintes químicos.
"Antes usaba productos químicos pero ahora solo uso productos naturales para teñir. También, como no tenía suficiente algodón, solía comprar hilados de algodón en una fábrica. El ITC me aconsejó usar solo algodón local hilado a mano. Funciona muy bien con los tintes naturales, no así con los químicos. La gente me lo pide y les gusta que sea natural," dice la Sra. Keovilayphet.

Vínculos entre el comercio y el turismo

La República Democrática Popular Lao espera que para 2015 el número de visitantes aumente de 3 millones a 5 millones. Somvang Ninthavong, Director General del Departamento de Comercio y Promoción de Productos del Ministerio de Comercio del país, describe la importancia de la vinculación del comercio con el creciente sector del turismo.

"Esperamos dejar atrás el estatus de país menos adelantado en 2020, y el comercio es la manera de conseguirlo. El apoyo que recibimos de la ONU y del ITC es muy importante para nosotros. Los aspectos principales del proyecto es la reducción de las importaciones, el incremento del abastecimiento de los productores locales a largo plazo y la exploración de mercados para la exportación", afirmó.

El ITC cree que la vinculación de los artesanos locales con el turismo en Luang Prabang es un paso importante hacia la promoción de un desarrollo inclusivo, el empoderamiento económico de la mujer y el mantenimiento de un capital cultural que desaparecería sin los suficientes incentivos económicos, dijo Govind Venuprasad, Gerente de país para la República Democrática Popular Lao del ITC.

"Las tradiciones en la artesanía se pasan de generación en generación. Si los jóvenes no ven que ser artesanos les produce los ingresos suficientes emigrarán a las ciudades y con ello desaparecerán las tradiciones," dijo. "Nuestros donantes están interesados en repetir el modelo aplicado en Luang Prabang en otros países, lo que demuestra su relevancia."