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Palestina: las mujeres superan los obstáculos al comercio

1 julio 2014
ITC Noticias
Todas las empresas palestinas se enfrentan a problemas a la hora de exportar sus productos. Las mujeres empresarias deben hacer un esfuerzo aún mayor para conseguir exportar con éxito.

Para Oriana Nasser la mejor forma de medir el éxito de su empresa de cortado de piedra es ver cuánto exporta, y, tras mucho esfuerzo, su empresa Jerusalem Stone Group exporta a clientes de todo el mundo. Alcanzar el éxito no ha sido sencillo. 'Emprender no es nada fácil en Palestina', declara. Crear una empresa exportadora es incluso más difícil, ya que el 85% de las exportaciones deben pasar primero por Israel. Esto significa que tienen que cumplir con las condiciones israelíes. Además, las mujeres nos encontramos con retos adicionales: las empresas en propiedad de mujeres deben tener un copropietario masculino.

La Sra. Nasser tuvo la idea de exportar piedras durante una visita a los EE .UU., donde vio la gran demanda por la piedra de Jerusalén (nombre aplicado a diversos tipos de piedra caliza). De vuelta en Belén, formó, junto a su marido como copropietario obligatorio, su empresa, adquirió maquinaria para cortar piedra y comenzó a trabajar en una fábrica alquilada.

'Tras un mes de trabajo nos cortaron la electricidad porque el dueño entró en bancarrota', recuerda. Impávida, produjo su propia electricidad, primero con generadores y luego con paneles solares. 'La inversión fue inmensa', admite la Sra. Nasser. La empresa estaba creciendo y así lo hacían las ventas en los EE .UU. y en los Estados del Golfo. 'Decidimos salir de allí y montar nuestra propia fábrica', declara.

La producción es solo una parte del problema. Hacer llegar las piedras cortadas de Belén a los mercados de destino es incluso más complicado, ya que deben atravesar Israel. 'La lista de cumplimientos es extensa, y esto genera altos costes', explica.

Las piedras que se exportan se cargan en contenedores que luego son inspeccionados en Israel. Nos cuenta que 'una vez, no había espacio suficiente para que entrara el perro a olfatear y nos mandaron el contenedor de vuelta. Tuvimos que descargarlo y volver a cargarlo de forma que cupiera el perro. Y estos costes recaen sobre nosotros'.

Una vez pasados los controles de seguridad, el envío tiene que ser procesado por una empresa israelí que se encarga de emitir el certificado de fumigación necesario para entrar en los EE .UU. 'Todo esto hace que el proceso sea largo y nos obliga a aumentar el tiempo de entrega del pedido.' 'Por otra parte, si llega antes de tiempo, tendremos un cliente contento.'

Es raro encontrar una empresa de exportaciones exitosa en manos de una mujer en Palestina. Según el PNUD, menos de un 3% de las empresas exportadoras de Palestina son propiedad de mujeres. Sin embargo, mujeres de toda la región están mostrando interés en exportar sus productos.

Por esta razón, a principios de año el ITC y el PNUD han lanzado, junto con el Business Women Forum-Palestina (BWF), un nuevo proyecto para empoderar y capacitar a las empresarias palestinas que les ayude a vender sus bienes y servicios. El programa 'Apoyar el desarrollo de PYME de mujeres en el Estado de Palestina' pretende aumentar las oportunidades de las mujeres palestinas para obtener ingresos. El proyecto creará una plataforma para que vendan sus bienes, a fin de que, a largo plazo, puedan expandir las exportaciones de manera sostenible.

Según Jawad al Naji, Ministro de Economía Nacional, para el desarrollo de Palestina es esencial aumentar la participación de las mujeres en la economía. 'A lo largo de la historia, las mujeres palestinas siempre han participado en el ciclo económico aunque, a menudo, fuera de manera informal. El Ministerio de Economía Nacional ha creado una unidad de género para fomentar la participación de las mujeres en las actividades económicas', declara.

Según la Oficina Central de Estadísticas de Palestina, aproximadamente la mitad de la población del país son mujeres; sin embargo, solo representan un 17,4% de la mano de obra. Esta cifra es mucho menor que el 25% de media en el resto del mundo árabe, y se encuentra entre las más bajas del mundo en desarrollo.

'Si ayudamos a las empresarias a acceder a más mercados, contribuimos a desarrollar una economía más dinámica en Palestina y reafirmamos que el comercio siempre ha sido uno de los impulsores centrales de nuestra economía', señaló la Sra. Helen Clark, Administradora del PNUD.

Arancha González, Directora Ejecutiva del ITC, comparte esta opinión. 'Este proyecto cuenta con el potencial para causar un impacto que puede ir mucho más allá de los confines de lo que firmaremos hoy', declaraba durante la presentación del proyecto. 'Es una señal de que las empresas en manos de mujeres palestinas están "abiertas a los negocios".'

Heidi fashion

Tras 20 años diseñando moda, en 2008 Heidi Hannouneh abrió su propia tienda en Belén, Heidi Fashion, con el fin de satisfacer la creciente demanda de sus productos. Desde entonces, la tienda ha ido en auge: hoy cuenta con tres empleadas y otras 14 mujeres locales participan en la producción de textiles y bisutería.

Su ropa y bisutería mezclan lo clásico con lo moderno, y gran parte de sus piezas se distinguen por los bordados tradicionales. Sus colecciones se han visto en desfiles de moda en toda Palestina: en Nablus, Jerusalén, Ramallah y, desde luego, en Belén. Tras participar en un desfile de moda en Francia obtuvo pedidos tanto de Francia como de los EE.UU. Su próximo objetivo es vender más ropa y bisutería fuera de Palestina.