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ITC Impact: Kyrgyzstan – boosting quality and exports (sp)

27 enero 2015
ITC Noticias
Impulsando la calidad y las exportaciones en Kirguistán

Durante los últimos diez años, los programas de creación de capacidades del ITC en Kirguistán han ayudado a las pequeñas y medianas empresas a incrementar sus exportaciones, en particular de textiles y confecciones.

"Adaptar el sector textil y el sector de la elaboración de alimentos a las normas internacionales, convirtiéndolos así en impulsores del desarrollo económico positivo de Kirguistán, es una tarea impresionante", comenta el viceministro de Economía Danil Ibraev en referencia al apoyo prestado por el ITC. "El programa ha sido práctico y ha tenido éxito en sectores con problemas importantes", añade.

Nazik, una empresa textil y de confección de Bishkek, aumentó sus ingresos un 30% e incrementó su personal un 20% en 2013 tras la introducción de un programa de gestión de la calidad respaldado por el ITC. El programa concede bonus al personal costurero que cumple determinados criterios de calidad. Como resultado, muchos de los 100 trabajadores de Nazik han visto crecer sus salarios un 15%, según comenta la propietaria de la empresa Zamira Myrzakanova. Los cursos de formación han ayudado a aumentar la producción y reducir la cantidad de defectos.

"Pudimos empezar a realizar un seguimiento de los defectos gracias al programa del ITC", comenta Myrzakanova. "Lo que no se puede medir, no se puede mejorar", añade.

En la misma ciudad, el apoyo que el ITC ha prestado a la tienda Lilastyle, que fabrica vestidos de fiesta para jóvenes destinados al mercado ruso, ha tenido dos principales ventajas: encontrar nuevos compradores y mejorar la calidad de sus productos. A través del ITC, la propietaria de Lilastyle, Tatiana Pavelnko, y sus colegas han aprendido a aprovechar las ferias del sector y a comercializar sus productos ante posibles compradores.

Pavelnko, que a finales de los años 90 recuperó la vieja máquina de coser de su abuela para hacerse su primera camisa, emplea actualmente a 50 personas. Tenía algunas ideas vagas sobre la gestión de la calidad, pero el proyecto del ITC le proporcionó las herramientas para llevarlas a la práctica. "Sabíamos lo que debíamos hacer, pero no sabíamos cómo hacerlo", explica.

Pavelnko tiene grandes planes en mente para los próximos años. Está planeando trasladar la empresa desde su ubicación actual, en la antigua casa familiar, a una zona industrial con el triple de espacio. Sin embargo, dada la volatilidad de la coyuntura económica actual, se anda con pies de plomo. Si todo va bien y las ventas siguen creciendo, dentro de poco podrá completar la construcción de la planta de 750 metros cuadrados.

El gran potencial de los textiles y la confección

En Kirguistán, el sector textil y de confección representa el 7% del total de producción industrial del país y emplea a alrededor de 150.000 personas, 70% del cual son mujeres. El Gobierno identificó este sector como una industria adecuada para la promoción del comercio debido a su alto potencial de exportaciones, lo que podría ayudar a detener el creciente déficit comercial del país.

En 2008, el ITC elaboró un proyecto para la promoción del comercio con un presupuesto de $EE.UU. 1,8 millones para un período de tres años, que estaría financiado por Suiza. Las exportaciones de las empresas participantes crecieron un 48% de media. Ante este éxito, en 2013 se anunció una nueva fase del proyecto, que contaría con un presupuesto de $EE.UU. 2,5 millones y debería ejecutarse a lo largo de 2016. Hasta ahora, los gerentes y el personal de más de 130 empresas, de los cuales tres cuartos son mujeres, se han beneficiado de la ayuda prestada. Casi 50 empresas han recibido asistencia en temas de contratación, desarrollo de productos, productividad, diseño y comercialización durante los últimos dos años. La adquisición de nuevas competencias sobre clasificación, selección y prueba de tejidos, así como sobre negociación con proveedores asiáticos (mayormente de China y Viet Nam), ha permitido ahorrar más de $EE.UU. 250.000, según señala Indira Kadyrkanova, gerente de proyectos del ITC con base en Kirguistán.

Sorteando la tormenta económica en Rusia

Las cifras demuestran que las empresas que recibieron ayuda pudieron capear mejor la caída de la demanda rusa que sus competidores. La ralentización del crecimiento económico, el control presupuestario del Gobierno y los cambios en los patrones de gasto del consumidor ruso, que preveía una desaceleración económica, hicieron que las exportaciones de textiles de Kirguistán se redujeran un tercio. Las empresas con las que trabaja el ITC, en cambio, registraron una caída de las ventas de tan solo el 15%.

Damira Aitykeeva, directora del Departamento de Diseño de Indumentaria de la Universidad Estatal de Construcción, Transporte y Arquitectura de Kirguistán, participó en el proyecto del ITC como consultora nacional sobre productividad y producción. Integró muchas de las ideas que aprendió del ITC en el programa de estudios. Según Aitykeeva, "esta industria carece de gestores competentes de rango medio". "Modernizar el plan de estudios y hacer que los estudiantes se centren en sus futuros clientes permitirá resolver este problema y, al mismo tiempo, seguir avanzando", explica.

Hasta entonces, ninguna de las 30 empresas con las que había trabajado Aitykeeva había implementado controles de calidad. Por ejemplo, no contabilizaban la cantidad de defectos, según explica Aitykeeva. Como consecuencia, la productividad era baja y la calidad del producto solo era adecuada para los segmentos inferiores del mercado de exportación. "Muchas de estas empresas fueron fundadas por personas ajenas a la industria, por comerciantes, o incluso profesores o abogados", comenta. Como parte de su trabajo en la universidad, Aitykeeva participa en el seguimiento de las empresas que reciben ayuda del ITC y tiene 15 nuevos clientes.

Indira Kadyrkanova explica que en 2015 el equipo del ITC se centrará en actividades de formación y seminarios sobre promoción y ventas, incluidos el comercio electrónico, la promoción en línea y las redes sociales. "Esto ayudará a nuestro beneficiarios a identificar compradores en otras zonas y países", añade.