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Desarrollo de la industria verde en Mauricio

14 enero 2013
ITC Noticias
Mauricio evoca imágenes de una isla idílica en medio del océano con playas de arena, lagunas traslúcidas, una fauna y una flora magníficas y un pueblo hospitalario. Todas esas características forman parte del estilo de vida mauriciano, pero la isla experimentó un cambio fenomenal desde que conquistara la independencia en 1968, pasando de una economía de monocultivo, basada primordialmente en la caña de azúcar, a una robusta economía industrial y multisectorial de un Estado insular, en la cual, la manufactura orientada a la exportación es la que más aporta al PIB.

Ahora bien, ese cambio no se operó sin consecuencias. El grave estrés relacionado con el acelerado crecimiento económico de la isla no solo tuvo un impacto negativo en los recursos, el clima, la biodiversidad, el medio ambiente, la calidad de vida y la sociedad, también perturbó el equilibrio ecológico, ambiental y social. Concretamente, la otra cara del desarrollo y el crecimiento económicos se manifiesta en:

  • un alto consumo de energía por unidad del PIB,
  • más emisiones de gases de efecto invernadero,
  • la degradación de la calidad del aire y el agua, y
  • aumentos del costo de la vida.

Esas consecuencias son profundas, tangibles y algunas, desgraciadamente, irreversibles.

Para mitigar la situación, Mauricio se embarcó en un plan de reconstrucción a largo plazo con el objetivo de recuperar sus glorias pasadas o, por lo menos, detener el deterioro. Dicho plan forma parte del proyecto Mauricio Isla Sostenible (MID), iniciativa introducida por el primer ministro para construir un país resiliente, verde y sostenible. La responsabilidad del proyecto se sitúa al nivel más alto y tanto el sector privado como la sociedad civil también lo hicieron suyo. En el marco del mismo se aplica una estrategia de producción y consumo sostenibles que permitirá producir más con menos recursos –en particular, agua, energía y materiales– y optimizará la satisfacción mediante un consumo inteligente. El principio rector es reducir, reciclar y volver a usar los escasos recursos e reinventar un nuevo estilo de vida.

Disociar el impacto ambiental del crecimiento económico no siempre es fácil, pero el Gobierno de Mauricio persevera en la promoción del desarrollo sostenible en asociación con el sector privado y la sociedad civil. Por desgracia, las dificultades externas que traen aparejadas la crisis financiera mundial y la crisis persistente de la zona euro agravan la situación en lo que se refiere a los recursos necesarios para levantar empresas mauricianas que sean resilientes y puedan competir en el mercado mundial. De ahí que la asignación de escasos recursos para crear industrias verdes sea secundaria en relación con la rentabilidad.

Eso no quita que la respuesta al llamado del gobierno a favor del desarrollo sostenible haya sido inmediata y masiva. Hubo un montón de iniciativas, entre ellas, la aprobación y promulgación de nuevos reglamentos, leyes y directivas que ya se están aplicando. El sector privado se sumó al objetivo gubernamental invirtiendo en eficiencia energética, reducción de desechos, tecnología de control de la contaminación y fuentes de energía renovable, además de generar electricidad a partir del bagazo de la caña de azúcar y utilizar turbinas de viento y paneles solares. La sociedad civil contribuye con la reducción de desechos, la recolección y el reciclado de desechos sólidos.

El proyecto encabeza una serie de programas, incluido el Fondo MID que es un servicio de crédito y nuevas economías verdes.

Se trata de un fondo nacional que promueve las industrias verdes en Mauricio y abarca lo que sigue:

  • una campaña nacional para reemplazar lámparas tradicionales por lámparas compactas fluorescentes;
  • políticas de generación de electricidad con fuentes no fósiles y suministro para venta en la red nacional;
  • campañas de producción y consumo sostenibles;
  • reciclado de plástico, chatarra, desechos sólidos, materiales de construcción y neumáticos usados;
  • nuevo código de construcción para maximizar la eficiencia,
  • una campaña de calefacción solar y
  • otra de plantación de árboles.

En colaboración con la Agencia Francesa de Desarrollo se creó un mecanismo de créditos verdes que permite a los bancos comerciales ofrecer créditos preferenciales a las empresas que invierten en industrias verdes. Por conducto de ese mecanismo se financia:

  • la inversión en tecnología para reciclar agua y disminuir el consumo de energía en una gran empresa de limpieza a seco;
  • la eficiencia energética de los hoteles mediante una mejor gestión de la iluminación, la climatización y el calentamiento del agua;
  • la instalación de paneles solares y calentadores de agua;
  • el reciclado del agua en hoteles e industrias manufactureras;
  • la transformación de aceite de cocina usado en combustible para vehículos y la producción de biogás a partir desechos sólidos de huertos y cocinas,
  • el reciclado de residuos de caña de azúcar para producir biofertilizantes y
  • la inversión en tecnología para reducir el uso de productos químicos en la fabricación de lentes ópticos.

En términos de nuevas economías, varias empresas de Mauricio invirtieron en tecnologías verdes para maximizar la rentabilidad de la inversión y reducir los costos operativos. RT Knits, empresa textil, usa paneles solares para calentar el agua de sus operaciones de teñido y lavado, así como energía solar para la iluminación y refrigeración del aire en lugar de climatización. Además, recicla y vuelve a usar el agua de su departamento de teñido, utiliza ozono en el lavado, recicla desechos textiles y planta árboles en el marco de su programa de responsabilidad social corporativa.

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La sucursal de St Jean del Banco Comercial de Mauricio es un hito de desarrollo verde. Además de su arquitectura ecológica, fue el primer edificio del país con eficiencia energética, usa materiales reciclados y suple parte de sus necesidades energéticas con paneles solares. Otras características son:

  • un sistema de almacenaje térmico para reducir el consumo de energía;
  • optimización para reducir las pérdidas de energía;
  • lámparas de bajo consumo controladas por sensores;
  • 2.000 módulos fotovoltaicos para producir 430 kw de electricidad en horas de sol,
  • recolección y reciclado de agua de lluvia para volver a usarla y
  • suelos y mobiliario fabricados con materiales reciclados.

Todas esas iniciativas demuestran la aspiración de Mauricio de convertirse en líder mundial del desarrollo de industrias verdes y que la colaboración entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil puede mejorar la vida de los mauricianos y crear el marco de una economía verde y orientada a la industria en un Estado insular.