Speeches

Observaciones finales del WEDF 2017

3 abril 2018
ITC Noticias
Discurso pronunciado por la Directora Ejecutiva del ITC, Arancha González, durante la sesión de clausura del Foro Mundial para el Desarrollo de las Exportaciones
Budapest (Hungría), 26 de octubre de 2017

Esta edición del Foro Mundial para el Desarrollo de las Exportaciones llega a su fin y me gustaría dar las gracias a la gente y al Gobierno de Hungría por la colaboración y la hospitalidad que nos han brindado, y por hacer que estos dos días hayan sido tan divertidos como estimulantes intelectualmente hablando.

El equipo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio, incluidos Dorottya Mártonffy-Nagy y Gabor Kovács, que interrumpieron su trabajo cotidiano como diplomáticos comerciales para ser aquí nuestros Ministros de Comercio, se merece un fuerte aplauso.

También quisiera dar las gracias a los extraordinarios líderes de opinión y empresarios que han hablado durante la conferencia. Regresamos a casa con ideas nuevas sobre temas que van desde la financiación colectiva y el redimensionamiento hasta las cadenas de valor, el empoderamiento de las mujeres y la sostenibilidad medioambiental, las cuales documentarán nuestro trabajo y nuestros modelos empresariales.

Los contactos que hemos entablado aquí prometen dar pie a nuevos contratos y nuevas asociaciones. Se han celebrado más de 300 reuniones B2B bilaterales en las que han participado 105 empresas de 17 países. Algunos contactos resultaron francamente inesperados: hasta yo me sorprendí al oír que empresas de Hungría y Myanmar estaban a punto de exportar aceite de maíz desde aquí y a importar semillas de sésamo en la dirección contraria.

Hemos visto a empresas adoptar medidas para pasar de la agricultura a los agronegocios. Una empresa colombiana que actualmente vende nueces de la planta sacha inchi espera importar maquinaria procesadora de Hungría que le permita vender aceites con valor añadido y harina rica en proteínas.

Lo verde sí es un buen negocio: un grupo de empresas húngaras dedicadas al tratamiento de aguas va a visitar a dos empresas de Qatar, donde sus tecnologías podrían ayudar a ahorrar agua y reducir costes.

Ayer alguien preguntó sobre el comercio entre el 99 %. Hoy les puedo decir que una empresa agroalimentaria de Gambia está manteniendo conversaciones con una empresa de Filipinas sobre posibles soluciones para transformar las peladuras y las semillas del mango en piensos para animales e insumos para la industria cosmética. La cooperación Sur-Sur para transformar los residuos en riqueza.

Al inicio de esta conferencia hablé sobre el clima actual de escepticismo que existe en torno al comercio. Dos días más tarde, puedo confirmar que nos habremos juntado más de 600 personas, de 67 países, el 60 % de las cuales somos mujeres. ¡Y aquí no hay escépticos!

Anoche, el Ministro de Estado, Levente Magyar, nos recordó que el comercio abierto no solo contribuye a la prosperidad, sino también a la paz.

Hoy, sin embargo, hemos visto claramente que si queremos mantener el consenso político sobre el que se sustenta el comercio abierto, las oportunidades que brindan los mercados internacionales deben estar al alcance de todos. Y no podemos salvar la brecha existente entre la apertura y la oportunidad, entre los mercados y la inclusión, sin las microempresas y las pequeñas y medianas empresas. Dicho de otro modo: no podemos salvar la brecha sin ustedes.

Les insto a todos a que sigan trabajando en los contactos que han entablado aquí. Y, como miembros de la familia del WEDF, a que sigan en contacto con el ITC y nos cuenten cómo han ido avanzando los vínculos que crearon aquí.

Ahora, es para mí un placer ofrecer a la Vicesecretaria de Estado Petra Pana un pequeño obsequio como muestra de la gratitud del ITC por el trabajo realizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio.

Antes de terminar, miremos al futuro. El año pasado, el WEDF nos llevó a Sri Lanka, la perla del océano Índico. Este año nos ha traído a la perla del Danubio, Budapest.

La decimoctava edición del WEDF tendrá lugar en otro cruce de caminos, esta vez entre África Oriental y Meridional. En nombre del ITC, me gustaría dar las gracias al Gobierno de Zambia por ofrecerse para acoger la conferencia del año que viene.

Ahora cedo la palabra a la Secretaria Permanente del Ministerio de Comercio e Industria de Zambia, Kayula Agnes Siame.

Gracias por habernos acompañado en Budapest, ¡nos vemos en Zambia el año que viene!