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Los beneficios de las normas dan sus resultados

19 febrero 2016
ITC Noticias
Las normas y certificaciones de calidad dan a las pymes ventajas competitivas

Las características y los beneficios de un productos lo convierten en único y atractivo. El estilo, la facilidad de uso, el rendimiento, la fiabilidad y la comodidad son factores que influyen en la decisión de compra. Si las características de un producto se diferencian mucho de las de los competidores y una pyme lo puede ofrecer con mayor valor añadido, esta empresa contará con una gran ventaja competitiva.

Además, la calidad de un producto afecta a todos los factores que ofrecen dicha ventaja competitiva. Esto influye sobre la experiencia del consumidor y del empleado, así como sobre los procesos operativos, las garantías, la reputación, el reconocimiento de la marca y las alianzas. En 2011, un estudio de más de 1.500 microempresas y pymes polacas calificó la calidad como el factor que más contribuye a la competitividad actual y futura.

Los atributos de la calidad traducidos en características y especificaciones técnicas del producto constituyen la norma del producto que certifica su aptitud para el uso. No obstante, esto solo ya no es una descripción adecuada del término 'calidad'. Los compradores están imponiendo sus propias normas a los proveedores, que establecen las condiciones de producción y abarcan cuestiones sociales y ambientales, mientras que los gobiernos intervienen a través de la aplicación de reglamentos técnicos y medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) para proteger a los consumidores, las plantas y los animales.

Proliferación de normas

Las normas siempre han estado estrechamente vinculadas al comercio, y su fin es facilitarlo y garantizar la calidad de los productos que llegan al mercado. Sin embargo, el número cada vez mayor de normas impuesto por los compradores y la disparidad de reglamentos técnicos y MSF creados por los gobiernos pueden generar importantes obstáculos al comercio. Los costes y retrasos adicionales relacionados con estos obstáculos pueden causar que la pyme no sea competitiva en comparación con competidores más grandes. De hecho, los estudios muestran que dichos requisitos afectan de forma más severa a las pymes que a las empresas de mayor tamaño.

Los programas sobre normas y gestión de la calidad del ITC ayudan a los exportadores de los PED a superar las limitaciones mediante asistencia técnica de expertos. Las normas mundiales forman el pilar central de estos programas, debido a que la normalización ofrece una base para los acuerdos técnicos y comerciales, así como para las normativas técnicas. El ITC está poniendo en marcha una serie de iniciativas en cooperación con instituciones asociadas nacionales bajo el auspicio de los programas financiados por la UE, Suiza y mediante el Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (FANFC) y el Marco Integrado Mejorado (MIM).

Los Acuerdos sobre Obstáculos Técnicos al Comercio de la OMC y las MSF animan a los países a utilizar normas internacionales a la hora de formular las normativas técnicas, las MSF y las normas privadas para su actividad comercial. La OMC requiere que los países utilicen las directrices y recomendaciones desarrolladas por las organizaciones internacionales de normalización como la base para los procedimientos de evaluación de la conformidad.

Por tanto, se insta a los países interesados a participar en el trabajo de las organizaciones internacionales de normalización. Esto garantiza que las normas y directrices internacionales se puedan implementar de forma más sencilla, tanto a nivel de producción como de evaluación de la conformidad.

A través del apoyo técnico proporcionado a diferentes países a nivel político, institucional y empresarial, hemos sido testigos de cómo un número creciente de pymes en países como Bangladesh, Fiji, Ghana, Kenya, Kirguistán, Perú, Senegal o Uganda han obtenido certificaciones de normas internacionales, como el sistema de gestión de calidad ISO 9001 y el sistema de seguridad alimentaria APPCC/ISO 22000. La mayor calidad ha creado oportunidades con compradores internacionales y ha generado un aumento de las exportaciones y de los ingresos.

Multiplicar los beneficios

El ITC ofrece apoyo a las pymes a través de la creación y orientación de un equipo local de asesores formados en los países beneficiarios. Esta estrategia hace posible que los participantes multipliquen sus conocimientos y los implementen a nivel regional y nacional, y esto garantiza la sostenibilidad, así como la propiedad de los conocimientos. Cabe destacar que el equipo de expertos facilita el acceso a servicios que antes no estaban a disposición de las pymes, o que estas no podían permitirse. El ITC cuenta con una red de más de 100 expertos en normas y calidad.

En Kenya, por ejemplo, hay cuatro asesores involucrados en numerosos proyectos para apoyar a las pymes. En Fiji, seis mujeres que han sido formadas durante más de dos años en materia de normas alimentarias han creado la Asociación de Seguridad Alimentaria de Fiji, que ofrece formación y servicios de asesoría.

Capacitación

El ITC ha ayudado a distintos organismos de certificación, laboratorios de pruebas y organismos de inspección a mejorar sus competencias y capacidades técnicas, a fin de que cumplan con las normas internacionales de acreditación y sean reconocidos a nivel internacional. Esto ayuda a que los bienes exportados sean aceptados internacionalmente, a través de un mayor acceso a servicios de certificación rentables y oportunos.

En Zimbabwe, el ITC trabaja con la Asociación de Normalización de Zimbabwe en un proyecto financiado por la UE destinado a fortalecer su capacidad para analizar los residuos, las vitaminas y la aflatoxina de los pesticidas. El laboratorio se ha actualizado con equipos de última generación y los empleados han recibido formación sobre los diferentes métodos de análisis; ya está listo para llevar a cabo las pruebas necesarias con el nivel que exigen las normas.

Bajo el auspicio del MIM, la Oficina de Normalización de Gambia ha desarrollado y publicado sus primeras 10 normas nacionales en un periodo de seis meses. Asimismo, ha desarrollado un marco de garantía de la calidad para los anacardos y el sésamo. El ITC proporcionó la formación, las herramientas y los manuales.