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La contratación pública, una herramienta para impulsar el empoderamiento económico de las mujeres

3 abril 2018
ITC Noticias
Discurso pronunciado por la Directora Ejecutiva del ITC, Arancha González, en la Scuola di Politiche de Milán el 10 de noviembre de 2017

Señoras y señores, buenos días:

Es un placer estar aquí, en Milán, con todos ustedes.

Gracias por su calurosa bienvenida y muchas gracias a la Ministra de Educación, Alessia Mosca —que es una defensora a ultranza del empoderamiento económico de las mujeres— por celebrar este evento temático de contratación pública sobre «El comercio y las mujeres en Europa».

La Unión Europea ha logrado importantes avances en la promoción de un comercio inclusivo y que tiene en cuenta la perspectiva de género. Este año, la Comisión Europea coauspició por primera vez, junto con el Centro de Comercio Internacional, un evento de alto nivel sobre comercio y género que puso esta cuestión firmemente encima de la mesa.

En los últimos años, la repercusión que la política comercial tiene sobre la igualdad de género se ha ido incluyendo poco a poco en las evaluaciones, y el acuerdo de libre comercio formalizado recientemente entre la UE y el Canadá contempla de lleno los objetivos de igualdad de género.

Sin embargo, en la práctica diaria, los retos y las oportunidades a los que se enfrentan las mujeres en el ámbito del comercio siguen siendo relativamente desconocidos. El progreso se ve limitado por la falta de datos desglosados por género, incluso en Italia. Situada en el corazón de Europa, Milán es la ciudad ideal para deliberar sobre estas cuestiones, pues hay mucho margen para debatir y para actuar, y todo empieza hoy aquí, con todos ustedes.

En todo el mundo, en comparación con sus homólogos masculinos, las mujeres empresarias se enfrentan a obstáculos interconectados y desproporcionadamente complejos a la hora de acceder a las mismas oportunidades económicas. Estos obstáculos van desde trabas legales y regulatorias hasta normas socioculturales y sesgos de género, pasando por la falta de competencias, redes y financiación. Las mujeres, por ejemplo, son propietarias o dirigen tan solo una de cada cinco empresas exportadoras, a pesar de que se calcula que son propietarias del 38 % de todas las pequeñas y medianas empresas (pymes). Las mujeres dedican como mínimo el doble de tiempo que los hombres al trabajo doméstico y la prestación de cuidados, lo que conlleva una reducción del tiempo que podrían dedicar a oportunidades remuneradas.

Si bien es imprescindible abordar todas estas cuestiones para desplegar el pleno potencial de las mujeres, hoy me gustaría centrarme en una oportunidad de mercado valorada en 15 billones de dólares: la contratación pública. Quiero demostrar que, realmente, acceder a las oportunidades de la contratación pública en aras del empoderamiento de las mujeres no es tan polémico ni tan complicado como algunos de ustedes puedan creer.

En primer lugar, conviene señalar que los gobiernos gastan una cantidad equivalente a más del 30 % del PIB en los países en desarrollo y de entre el 10 y el 15 % en los países desarrollados. De esta cantidad, se calcula que solo el 1 % del mercado es atendido por mujeres empresarias, debido en parte a los obstáculos a los que me he referido antes. Las mujeres también tienen que enfrentarse a retos para acceder a los contratos públicos, y los procesos de contratación tienden a no propiciar resultados favorables para las mujeres.

Los estudios realizados evidencian que las empresas propiedad de mujeres que logran ganar contratos públicos suelen crecer y, a su vez, contribuir al incremento del PIB y a la mejora del índice de participación de la mano de obra femenina. Al fin y al cabo, las empresas propiedad de mujeres tienden a dar empleo a más mujeres que las pertenecientes a hombres: en el 40 % de las empresas pertenecientes a mujeres, la mayor parte de los empleados son mujeres, frente a tan solo el 22 % en las empresas propiedad de, y dirigidas por, hombres. Por lo tanto, el aumento de la contratación de empresas propiedad de mujeres serviría de trampolín para avanzar en la inclusión económica de las mujeres y en su participación en el mercado laboral. También tiene sentido que el gasto de los fondos públicos se destine al beneficio público.

Ninguna entidad —ya sea el gobierno de un país, una empresa del sector privado o una organización multilateral— puede lograr estos objetivos por sí sola. Para que haya cambios hace falta un esfuerzo amplio de todas las partes. Entre otras estrategias, los gobiernos pueden redefinir las políticas de contratación pública teniendo en cuenta la perspectiva de género y ejecutar estrategias creativas que pongan el foco en la participación de la mujer en la mano de obra, tales como el uso de «contratos reservados» o la contratación pública por vía electrónica. Las corporaciones del sector privado pueden mejorar la diversidad de la cadena de suministro y ofrecer planes de acreditación para evaluar las prácticas de empleo. Las organizaciones multilaterales pueden apoyar a las mujeres empresarias y abogar por las oportunidades económicas de las mujeres.

A escala global, las organizaciones internacionales se han planteado estas cuestiones y han tomado medidas. Los acuerdos comerciales internacionales, incluido el Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las directrices sobre contratación establecidas por instituciones financieras internacionales tales como el Banco Mundial, aportan referencias para los países que están abordando los retos de las empresas propiedad de mujeres.

El ACP ayuda a crear sistemas de contratación justos y transparentes, velando por que las empresas propiedad mujeres no queden excluidas. El ACP de la OMC brinda a las empresas propiedad de mujeres la oportunidad de concurrir a licitaciones para la obtención de contratos en los mercados de otras partes del ACP tras la adhesión de su país de origen a dicho acuerdo.

Numerosos miembros de las Naciones Unidas han manifestado también su conformidad con los principios de la 61º reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, celebrada en marzo de 2017 y centrada específicamente en el aumento de la participación de las empresas, las cooperativas y los grupos de autoayuda de mujeres en el comercio y la contratación; el análisis de las cadenas de valor, y la promoción de una contratación «con perspectiva de género» que tenga en cuenta el impacto de la selección de bienes y servicios sobre la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

La contratación pública en la Unión Europea

Analicemos la situación de la Unión Europea En la UE, el 14 % del PIB se destina a servicios, trabajos y suministros de las autoridades públicas, que deben atenerse a unas leyes de contratación que garanticen la transparencia y la igualdad de trato, también para las personas con discapacidad o desvalidas, así como la competencia abierta y la gestión procedimental. Las normas de contratación se basan en el objetivo de fortalecer el mercado único y la competitividad de la UE. Al mismo tiempo, la Comisión Europea y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) han estudiado estrategias para fomentar una contratación pública que tenga en cuenta consideraciones sociales y medioambientales. Sin embargo, en referencia a la legislación actual de la UE sobre contratación pública, no está claro que se dé preferencia a las empresas propiedad de mujeres a la hora de seleccionar a proveedores.

Una vía podría ser la aprobación de políticas de contratación preferente para las mujeres por parte de la UE. Pero mientras se produce dicho cambio legislativo, los Estados miembros de la UE pueden adoptar ciertas medidas encaminadas a suprimir los obstáculos habituales a los que tienden a enfrentarse las empresas pertenecientes a mujeres, y centrarse en su inclusión en los procedimientos de licitación pública. La individualización de las licitaciones por productos o servicios, la reducción de los umbrales para la licitación, la mejora de la accesibilidad a la información, la reducción de los costes de licitación o la promoción de la contratación pública por vía electrónica son algunas de las medidas más sencillas que se pueden tomar.

Chile muestra una vía prometedora

Muchos países han comprendido la importancia de las prácticas y las políticas de contratación pública inclusivas. En algunos, como los Estados Unidos o Kenya, los gobiernos han autorizado contratos reservados para las mujeres proveedoras.

Pero hoy quiero destacar el modelo que ha seguido Chile para que se hagan una idea de los distintos métodos que pueden ayudar a cumplir este objetivo. En términos generales, Chile ha registrado un marcado incremento de la participación económica de las mujeres debido a su sistema de apoyo a la capacitación y certificación de las mujeres empresarias, la creación de asociaciones de mujeres y la gestión de la reforma normativa. El sistema de contratación pública de Chile ha demostrado ser muy accesible para las pymes. De hecho, el porcentaje de mujeres participantes en la contratación pública fue aproximadamente del 37 % en 2016, lo que equivale a que más de 21 345 mujeres pudieron presupuestar, ofertar o aceptar órdenes de compra.

¿Y cómo lo hizo Chile?

ChileCompra es un organismo público supervisado por el Ministerio de Finanzas que se ha comprometido a lograr que las pymes, incluidas las empresas propiedad de mujeres, puedan acceder a la contratación pública. ChileCompra supervisa a Mercado Público, una plataforma de mercado electrónico para la venta de productos y servicios compuesta fundamentalmente por mipymes. El hecho de que sea una plataforma en línea ha ayudado a abordar numerosos obstáculos habituales para las mipymes, entre ellos los contratos de gran envergadura, la falta de acceso a la información, las limitaciones en términos de competencias, experiencia y tiempo para la preparación de las licitaciones, y una burocracia engorrosa.

Gracias en gran medida a la facilidad para hacer negocios electrónicamente, las mipymes —que son el tipo habitual de empresas pertenecientes a mujeres— representan aproximadamente el 45 % de las transacciones de contratación pública en Chile. Esta situación concuerda con las conclusiones de una encuesta sobre comercio electrónico publicada recientemente por el ITC. En líneas generales, menos de una cuarta parte de las empresas que tienen actividad comercial fuera de la red son empresas pertenecientes a mujeres. El porcentaje de estas empresas se duplica al pasar del comercio tradicional fuera de la red al comercio electrónico transfronterizo. En muchos sentidos, el comercio electrónico propicia la igualdad de condiciones y brinda nuevas oportunidades empresariales y potencial para un amplio impacto socioeconómico, especialmente para las mujeres.

ChileCompra se unió a la iniciativa SheTrades del ITC en 2015 y adoptó un plan de acción centrado en igualar el acceso a las políticas de contratación públicas para hombres y mujeres, para lo cual identificó y abordó los retos específicos de género y desarrolló la capacidad de las mujeres proveedoras. El plan de acción apoyaba la modificación de las políticas reguladoras en la Ley de la Contratación Pública nacional y dio lugar a un documento público que aconsejaba la inclusión de criterios de género en las adquisiciones de los organismos públicos, incluidas las realizadas a través de Mercado Público.

ChileCompra también lanzó Sello Empresa Mujer, un certificado de mujeres proveedoras que ayuda a los organismos de contratación pública a identificar a las empresas pertenecientes a mujeres en las que más del 50 % de los empleados son mujeres. A día de hoy, han obtenido esta certificación más de 345 empresas

Por otra parte, ChileCompra desarrolló un programa de «gestión comercial» y otro de orientación con los que se impartió formación a mujeres proveedoras del Estado sobre herramientas de liderazgo, se les concedió la certificación, se creó una asociación de mujeres proveedoras del Estado denominada Asociación de Mujeres Empresarias Provedores del Estado (AMEPE) y se ofreció asesoramiento personalizado con las oportunidades empresariales estatales.

En colaboración con el ITC, en 2016 y 2017 se impartió capacitación a más de 500 proveedores y está previsto ampliar la iniciativa en el tiempo y brindar apoyo a los proveedores para que se sirvan de su experiencia con las licitaciones públicas para su internacionalización. Estas estrategias no solo ayudan a promover la igualdad de género, sino también a activar la inversión en aras del desarrollo social y económico y de la reducción de la pobreza.

Esta es la razón por la que la contratación pública es una de las siete áreas que contempla nuestra iniciativa SheTrades, que se propone conectar a un millón de mujeres empresarias con los mercados de aquí a 2020. El programa promueve la igualdad de oportunidades económicas para las mujeres por medio de una mayor integración en el comercio mundial y la inversión, incluyendo su participación en la contratación pública.

Para ello, el ITC publicó una guía titulada El empoderamiento de la mujer a través de la contratación pública que describe los retos a los que se enfrentan las empresas propiedad de mujeres a la hora de participar en los mercados de contratación pública, así como las herramientas para abordarlos. Esta guía argumenta la promoción de la igualdad de género como «economía inteligente» y que la contratación pública se puede utilizar como herramienta para conseguir dichos objetivos socioeconómicos mediante los poderes normativo y adquisitivo de los gobiernos. En relación con las empresas pertenecientes a mujeres, la guía establece ámbitos de acción clave tales como determinar la definición de las empresas propiedad de mujeres y de las que reúnen las condiciones exigidas para gozar de un trato preferencial, la importancia de los programas de certificación y registro, y la necesidad de subsanar las lagunas informativas. Por último, la guía también sugiere áreas susceptibles de reforma en la política de contratación pública, cómo impulsar la contratación pública mediante asistencia específica, y cómo hacer un seguimiento de los avances y evaluarlos.

El ITC ofrece un curso gratuito, accesible e interactivo de formación en línea sobre «Women and Procurement» (Las mujeres y la contratación) que subraya la importancia de las mujeres en la economía y cómo se puede mejorar la situación de las empresas propiedad de mujeres en el ámbito de la contratación pública. El curso analiza los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres para obtener contratos públicos y ofrece estrategias que pueden ayudar a las empresas propiedad de mujeres a mejorar sus perspectivas. Además, el curso aborda el desarrollo de capacidades para las empresas pertenecientes a mujeres y el papel que pueden desempeñar los funcionarios de contratación pública para brindar mayores oportunidades a las empresas propiedad de mujeres.

Para facilitar el acceso a información relacionada con la contratación pública, el ITC ha publicado una herramienta en línea, conocida como «Procurement Map», que ofrece información detallada sobre más de 150 000 licitaciones públicas al día para ayudar a los empresarios a buscar nuevas oportunidades y a identificar a compradores potenciales. El sistema de búsqueda se basa en el país objetivo y el sector económico de una organización y ofrece información sobre las licitaciones públicas, las adjudicaciones de contratos, la legislación aplicable a las empresas propiedad de mujeres, la legislación aplicable a las pymes y las normas de sostenibilidad.

El ITC también promueve la participación de la mujer en la contratación pública mediante recomendaciones en materia de políticas, promoción a escala mundial y análisis de datos. Además de nuestra colaboración con ChileCompra, el ITC ha brindado asesoramiento técnico a los Gobiernos de Uganda, Rwanda y Liberia sobre especialización en contratación pública para mujeres. En la OMC, el ITC comparte buenas prácticas y anima a los signatarios del Acuerdo sobre Contratación Pública a considerar opciones de contratación inclusiva e inteligente.

La iniciativa SheTrades también está respaldada por una aplicación web y para dispositivos móviles que permite a las mujeres empresarias conectar con compradores, inversores y asociados de todo el mundo. Los compradores pueden identificar a las mujeres empresarias que cumplan sus requisitos de abastecimiento. Los vendedores pueden ampliar fácilmente su red y mejorar su competencias a través de los eventos, seminarios web y herramientas de información de análisis de mercado que ofrece el ITC. Los verificadores pueden registrarse con SheTrades para ayudar a las mujeres empresarias a comenzar con un nombre fiable, confirmando que las empresas son parte de su red.

Las intervenciones de SheTrades culminan en un evento anual, conocido como SheTrades Global, en el que convocamos un diálogo político de alto nivel, reuniones entre empresas (reuniones B2B), grupos de compradores y mentores, y un concurso sobre inversión. Espero verles en la edición de SheTrades Global del año que viene, que tendrá lugar en Liverpool (Reino Unido) del 26 al 28 de junio de 2018.

El camino por delante

Quisiera aprovechar mis observaciones finales para instar a la audacia en la contratación pública para las mujeres empresarias y las pequeñas empresas. Si hay algo en mi discurso con lo que me gustaría que se quedaran es que en este espacio se puede marcar la diferencia de muchas formas distintas. La contratación pública es compleja, pero las herramientas y las vías para impulsar las oportunidades de empoderamiento para las mujeres no tienen por qué serlo. Entre decidirse a publicar todas las licitaciones en un mismo lugar y redactar una nueva ley existen numerosos pasos, pequeños y grandes, que podemos dar para aprovechar la contratación pública en beneficio de las mujeres.

Esa es la razón por la que el ITC va a copatrocinar una declaración sobre las mujeres y el comercio en la próxima Conferencia Ministerial de la OMC que se celebrará en Buenos Aires el mes que viene. Nos gustaría dedicar los dos próximos años a fomentar un intercambio de buenas prácticas entre los miembros de la OMC, también sobre cuestiones tales como la contratación, que pueda generar una mayor comprensión y, de este modo, pueda desembocar en acciones sobre el terreno.

Aguardo con interés los debates interactivos que celebraremos hoy y estoy especialmente interesada en escuchar a los alumnos de la Sculoa di Politiche, pues la acción movilizadora y el punto de vista de los jóvenes son importantes impulsores del cambio.

Gracias por haberme invitado.