Speeches

Empoderamiento económico de las mujeres

8 noviembre 2017
ITC Noticias
Discurso pronunciado por la Directora Ejecutiva del ITC, Arancha González, en la Conferencia Asía-Pacífico de la BPW
10 de abril de 2016 - Auckland

Tihe mauri ora!

E ngā mana, e ngā reo, e rau rangatira mā

Tēnā koutou, tēnā koutou, tēnā koutou katoa

Es para mí un honor estar hoy aquí. He atravesado medio mundo para estar aquí, porque la labor que desarrollan las Mujeres de Negocios y Profesionales no solo es importante... es crucial. Ustedes demuestran que el empoderamiento económico de las mujeres no es tan solo un montaje teórico, no es tan solo una idea, sino que es una realidad y una necesidad si deseamos lograr un crecimiento mundial inclusivo y sostenible.

El empoderamiento económico de las mujeres nos concierne a todos. No se trata de una cuestión de las mujeres. Es una cuestión humana que merece la atención de todos los formuladores de políticas, dirigentes empresariales y representantes de la sociedad civil de todas y cada una de nuestras sociedades.

En el Centro de Comercio Internacional, el organismo de desarrollo de las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio que presta especial atención a las pequeñas y medianas empresas, vemos lo importante que es empoderar a las mujeres y niñas sobre el terreno.

Lo veo en la labor que llevamos a cabo en Mongolia, país en el que colaboramos con una serie de exportadoras de productos de cachemir, lana y pelo de yak por un valor de 50 000 dólares y con las que el ITC trabajó para mejorar la calidad y conectarlas con los mercados.

Lo veo en el trabajo de los productores de seda de Camboya, donde las empresas propiedad de mujeres y tejedoras de las zonas rurales han desarrollado planes de negocios, aumentado su exposición al mercado y preparado nuevos productos, con lo que sus ingresos aumentaron un 30 %.

Lo veo en los trabajos de moda ética en Nairobi, donde cientos de mujeres obtuvieron un ingreso por primera vez. Y todo esto tiene un efecto transformador en la sociedad. Vemos cómo el empoderamiento económico de las mujeres tiene un efecto en cascada en la sociedad, desde el incremento de la inversión en educación y salud, hasta la reducción de los casos de violencia contra las mujeres.

En el marco de nuestros trabajos con los cultivadores de café de Papua Nueva Guinea hemos visto que algunas exportadoras han recibido por primera vez permisos para exportar su café.

Y detrás de estas historias se encuentran las personas: tenemos a Marey de Papua Nueva Guinea, a Awino en Kenya, a Chanda en Camboya, a Badamkhand en Mongolia, a Farhana en Bangladesh. Y tenemos a Mafi en Etiopía. Y detrás de ellas hay cientos y a veces miles de mujeres. Por no hablar del impacto que tienen en las generaciones futuras al actuar como agentes del cambio.

Esta semana, cuando hablemos del empoderamiento económico de las mujeres, no olvidemos estos nombres y que detrás de toda política, de toda decisión que tomamos, se encuentra una mujer con un nombre y una historia.

BPW International lo sabe. Tiene un extraordinario historial en la promoción de los derechos de la mujer. Hace tan solo unas semanas estaba en las Naciones Unidas en Nueva York con algunas de sus dirigentes. Me impresionó tanto la promoción que llevan a cabo como el papel histórico que ha desempeñado BPW en la creación de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas. BPW International utiliza desde 1947 su condición de organización de carácter consultivo para defender los intereses de las mujeres en las empresas y las profesiones.

BPW International ha sido un asociado importante para el Centro de Comercio Internacional a fin de avanzar en el empoderamiento económico de las mujeres. En 2011, por ejemplo, el capítulo de BPW de Mongolia llevó a un grupo de empresarias a Chongqing (China) para la primera edición de lo que actualmente es uno de nuestros eventos anuales emblemáticos, la Exposición y Foro de Mujeres Empresarias.

Los contactos que establecieron allí dieron lugar a un proyecto para que las fabricantes mongolas de cachemir pudieran desarrollar sus competencias profesionales, crear nuevos productos y vender en mercados extranjeros lucrativos. Una de las mujeres que formaba parte de la delegación de BPW era Badamkhand Bataa, que dirige Khatan Suljee, una empresa mediana mongola que comercia con cachemir, lana y cuero. Estos contactos y la capacitación han permitido que su empresa exporte a nuevos mercados.

Y ello ha arrojado dividendos para su personal, el 95 % del cual son mujeres. En 2013, la empresa construyó una guardería para los hijos de las empleadas, impartió cursos de capacitación, concedió préstamos para viviendas e incluso creó un salón de belleza y salud. Y como se dice «el resto es SU historia».

Esperamos basarnos en esta historia de colaboración con los capítulos de BPW de Papua Nueva Guinea, donde trabajamos para impulsar las ventas por exportación e ingresos de las productoras de bilum.

Otra iniciativa en la que el ITC y BPW colaboran estrechamente es Principios para el Empoderamiento de las Mujeres, una iniciativa de las Naciones Unidas puesta en marcha en 2010 que ofrece orientación al sector privado para empoderar a las mujeres en el lugar de trabajo, el mercado y la comunidad. Al unir nuestras ventajas comparativas —los conocimientos técnicos sobre comercio del ITC y la red de empresarias de BPW— para ayudar a los signatarios de los principios a cumplir su compromiso de aplicar prácticas para el desarrollo de las empresas, cadenas de suministro y marketing que empoderen a las mujeres.

El empoderamiento de las mujeres es tanto un objetivo explícito de la nueva agenda mundial de desarrollo de las Naciones Unidas como un medio fundamental para conseguir sus objetivos generales de erradicar la pobreza y lograr un crecimiento equitativo y sostenible. En el ITC, el empoderamiento económico de las mujeres se sitúa en el centro de nuestra labor. Creemos que el progreso social y económico duradero es imposible a menos que las mujeres estén empoderadas económicamente y sean respetadas socialmente. En el marco de nuestra labor, hacemos que las empresas propiedad de mujeres entren en contacto con los mercados internacionales y recordamos constantemente que el comercio y el empoderamiento económico de las mujeres se refuerzan mutuamente: el comercio ayuda a las mujeres a alcanzar el empoderamiento, y las mujeres empoderadas contribuyen desproporcionadamente más a la economía y la sociedad.

Cada vez son más las evidencias que indican las ventajas potenciales de la igualdad económica de las mujeres a todos los niveles: en el hogar, en las empresas, en los países y a nivel mundial. Las mujeres que hacen un trabajo remunerado dedican una parte mucho mayor de sus ingresos a la salud y educación de su familia que los hombres. Las empresas con una mayor diversidad de género en la alta dirección suelen obtener mejores resultados de rentabilidad y cotización de mercado. Los países que brindan mayores oportunidades económicas a las mujeres por lo general ocupan puestos más altos en las clasificaciones de competitividad e ingresos nacionales. Y por último, el McKinsey Global Institute estimaba recientemente que si las mujeres participaran en la economía en pie de igualdad con los hombres, el PIB mundial aumentaría 28 billones de dólares de aquí a 2025, lo que representa un aumento del 25 % respecto a las tendencias actuales.

A pesar de estas posibles ventajas, a casi mil millones de mujeres en todo el mundo se les impide convertirse en actores económicos a parte completa o carecen de las competencias profesionales o el capital para hacerlo. Estas mil millones de mujeres podrían seguir los pasos de China y la India en la economía mundial, transformar su propia vida y mejorar las perspectivas económicas de todos nosotros.

Queda un largo camino por delante. Los estudios del ITC muestran que solamente una de cada cinco mujeres trabaja en una empresa exportadora, a pesar de constituir un 40 % de la fuerza de trabajo. Algunos estudios indican que las pymes propiedad de mujeres de los mercados emergentes tienen necesidades de financiación no satisfechas entre 260 000 y 320 000 millones de dólares anuales. Las mujeres de las economías en desarrollo tienen un 20 % menos de probabilidades que los hombres de tener incluso una cuenta bancaria. Las empresarias carecen frecuentemente de redes de apoyo y de acceso a la información sobre oportunidades de exportación.

El ITC trabaja para que deje de ser así. El año pasado pusimos en marcha la iniciativa SheTrades para ofrecer un marco de colaboración para nuestros asociados a fin de aumentar y acelerar el ritmo con el que las empresarias pueden participar plenamente en la economía mundial y para utilizar el comercio como palanca de resiliencia y transformación económicas.

La igualdad económica de las mujeres requiere un complejo sistema de apoyo, que va desde una legislación no discriminatoria hasta la igualdad de acceso al capital y las oportunidades de negocio. Es por ello que en septiembre pasado hicimos un llamamiento a la acción y creamos un marco para que las empresas, los gobiernos y otras instituciones asuman compromisos específicos y mensurables para contribuir al objetivo de conectar a un millón de empresarias con los mercados de aquí a 2020.

Este llamamiento a la acción reposa sobre ocho pilares destinados a abrir los mercados a las mujeres y a hacer que el crecimiento sea más inclusivo.

1. Recopilar, analizar y difundir datos relacionados con la participación económica de las mujeres.
2. Crear políticas y acuerdos comerciales que mejoren la participación de las mujeres en el comercio.
3. Empoderar a las empresas propiedad mujeres para que participen en el mercado de contratación público que gasta cada año 10 billones de dólares de los Estados Unidos. Su cuota actual en ese mercado se estima entre un 1 % y un 5 %. Crear programas de contratación corporativa que integren la diversidad y la inclusión en las cadenas de valor.
5. Establecer mecanismos para certificar que las empresas son propiedad de mujeres y elegibles.
6. Abordar las limitaciones de la oferta que afectan especialmente a las empresas de mujeres.
7. Cerrar la brecha de género para el acceso a servicios financieros.
8. Garantizar que las reformas legislativas y administrativas aseguren el derecho de las mujeres a la propiedad y al control de los recursos.

BPW International fue una de las primeras organizaciones en apoyar este llamamiento a la acción. En el lanzamiento de la iniciativa en Sao Paulo, BPW se comprometió a crear una base de datos mundial de empresarias a fin de acelerar la participación de estas en los mercados internacionales, y promover la diversidad de género en las juntas directivas y la mejora de las políticas de compras del gobierno y las empresas privadas. El ITC alienta a sus organizaciones a que sigan el ejemplo de BPW International y firmen y difundan el llamamiento a la acción en sus respectivas redes. Todos debemos desempeñar un papel para reducir los obstáculos a los que se enfrentan las empresas propiedad de mujeres en la economía mundial, ya sea en las compras de las empresas, la contratación pública, los préstamos bancarios o el análisis de datos.

La tecnología puede contribuir a reducir esos obstáculos de formas que simplemente eran imposibles hace unos cuantos años. Un ejemplo de ello, es nuestra nueva aplicación para dispositivos móviles, llamada también SheTrades, que brinda a las empresarias de todo el mundo una plataforma única para conectarse con los mercados. Esta aplicación, lanzada el pasado mes de diciembre en colaboración con Google, la empresa tecnológica brasileña CI&T y GreenBell Communications, una pequeña empresa tecnológica keniana dirigida por mujeres, permite a las empresas propiedad de mujeres exponer sus bienes y servicios y los compradores potenciales pueden utilizar filtros para identificar a los proveedores adecuados.

En resumen, la aplicación es una herramienta para que las empresarias intercambien información, aumenten su visibilidad, extiendan sus redes, forjen contactos y se internacionalicen. Prueben la aplicación, ya sea en shetrades.com o descárguenla en su smartphone o tableta desde Google Play Store. Invito especialmente a aquellas de ustedes que dirigen o representan empresas a que se unan ahora para ser parte del movimiento.

Otro ejemplo de cómo la tecnología puede reducir los obstáculos para llegar a los mercados internacionales es el programa de aprendizaje electrónico del ITC que ofrece una variada cartera de cursos interactivos en línea que permiten a las mujeres actualizar sus conocimientos de una manera eficiente y flexible. Los cursos de nuestra Academia de Comercio para pymes comprenden algunos de los retos de los que hemos estado hablando: acceso a la financiación, acceso a la contratación pública, acceso a la información sobre gestión de cadenas de suministro o contratos transfronterizos, y muchas otras cosas más. Una vez más, les invito a que exploren y difundan estos cursos tan útiles.

Puesto que la lluvia de ideas y el establecimiento de conexiones con los mercados en ocasiones requieren algo más que tecnología, la Exposición y Foro de Mujeres Empresarias figura firmemente en el calendario del ITC cinco años después de su primera edición en Chongquing. Tras confirmarse como el principal evento mundial para empresarias y empresas comprometidas con las cadenas de suministro inclusivas, la edición de este año tendrá lugar en Estambul, los días 1 y 2 de septiembre, en colaboración con KAGIDER, la Asociación de Empresarias de Turquía.

Si usted es empresaria del sector textil y de la confección, del turismo y de los servicios informáticos —que son los sectores prioritarios de este año— no hay mejor lugar para aprender, conocer nuevos asociados y hacer negocios. Si la suya es una empresa comprometida con la promoción de la igualdad de género en las cadenas de suministro, también es bienvenida. Visite nuestro sitio web para obtener más información sobre el proceso de solicitud.

Por último, permítanme reiterar el apoyo incondicional del ITC a la labor que efectúa BPW para promover el espíritu empresarial y el empoderamiento económico de las mujeres. Nos hemos comprometido a poner nuestras herramientas, redes y proyectos al servicio de la consecución de nuestras metas comunes. Esperamos poder colaborar con los capítulos de BPW de la región del Pacífico y de otros lugares.

Muchas gracias.