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El comercio, vector de crecimiento inclusivo y sostenible

7 noviembre 2017
ITC Noticias
Discurso de la Directora Ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC), Arancha González, en la Conferencia y debate entre el ITC y el Ministerio de Comercio y Consumo de Madagascar
El comercio, vector de crecimiento - 29 DE JUNIO DE 2016 - ANOSY

Es para mí un placer estar aquí con vosotros en mi primera visita oficial a Madagascar en mi calidad de Directora Ejecutiva del Centro de Comercio Internacional (ITC) Para mí ha sido un honor la acogida de la que he sido objeto y me alegro que el tema elegido para el debate sea el papel del comercio para un crecimiento más inclusivo.

El Centro de Comercio Internacional (ITC) es un organismo de desarrollo conjunto de la ONU y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Nuestra misión consiste en hacer de puente entre las oportunidades que generan los acuerdos comerciales y que el comercio tenga un rendimiento benéfico para todos.

En otras palabras, cómo poner en práctica las políticas y los acuerdos comerciales en beneficio del sector privado y, en particular de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME). El apoyo al sector privado es nuestra razón de ser y es precisamente este objetivo lo que nos distingue de las organizaciones de las que dependemos: la OMC y la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

La OMC hace posible el comercio, reduce las barreras arancelarias y regula las no arancelarias, a saber, las normas, las reglas de conformidad, los procedimientos aduaneros que actualmente constituyen dos terceras partes de los obstáculos al comercio.

La UNCTAD, por su parte, formula políticas comerciales y asesora a los gobiernos a fin de optimizar el comercio y la inversión internacionales a favor del desarrollo.

Nuestro mandato tiene por objetivo prestar asistencia en materia de comercio y, en particular, promover el comercio de los países en desarrollo y sobre todo de los PMA, como Madagascar. Nuestra misión es ayudar a que se concreten las oportunidades comerciales mediante la colaboración con los gobiernos, las instituciones de apoyo al comercio y la inversión, así como las MIPYME, contribuyendo así al objetivo de erradicar la extrema pobreza de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En este contexto, he venido a traerles dos mensajes esenciales:

El primero es que el comercio no es un fin, sino un medio, no es en sí mismo un objetivo, sino más bien un vector de crecimiento que debe hacerse realidad mediante diversas medidas.

El segundo podría resumirse mediante una fórmula: aunque no existe una receta única, varios ingredientes son indispensables para formular una política comercial eficaz que funcione a favor del crecimiento inclusivo: las mujeres, los jóvenes y la innovación.

1. De la posibilidad a la participación en el comercio

A. Un comercio con un mayor valor añadido

Uno de los mayores retos de nuestras economías es obtener mayor valor del comercio internacional. Pasar de la exportación de materias primas agrícolas a productos agroalimentarios, de tejidos a prendas confeccionadas, de la fibra de rafia a los complementos, del pescado a las conservas, de los servicios de bajo rendimiento a las telecomunicaciones, al turismo o a la informática.

Se requieren muchos ingredientes para subir de gama y hablaré de ello más adelante. Pero un aspecto me parece crucial, el de la calidad. Las normas, las instituciones y sobre todo la formación de los empresarios en materia de calidad siguen siendo fundamentales, sobre todo para un país como Madagascar que posee un enorme potencial agrícola.

B. Acuerdo sobre la facilitación del comercio para reducir los costos de las MIPYME

Madagascar se unió la semana pasada, el 20 de junio para ser exactos, a la creciente lista de Miembros de la OMC que han ratificado el Acuerdo sobre la facilitación del comercio. Este hecho muestra la importancia que Madagascar concede a las cuestiones de conectividad, transparencia y mejora del entorno empresarial para simplificar, proteger y hacer más rápidas las operaciones comerciales.

Este hecho pone de manifiesto igualmente la necesidad de compaginar las necesidades de infraestructuras físicas, la «hard infrastructure», y las necesidad de realizar ajustes para optimizar el uso de los equipos y lograr una cooperación eficaz de los actores, la «soft infrastructure». La facilitación del comercio debe desempeñar un papel fundamental en este aspecto, para que las mercancías puedan ser expedidas y recibidas de forma más eficiente, de cada lado del puerto de cualquier océano o de las fronteras. Si bien los aranceles que se aplican al comercio actualmente son del orden del 5 %, los costos relacionados con el paso de fronteras se sitúan en torno al 10 % y las barreras no arancelarias oscilan entre el 20 % y el 30 %.

C. Los vectores de la integración regional y del comercio Sur-Sur

Madagascar forma parte de varios conjuntos subregionales: el COMESA, la SADC y la COI. Esta pertenencia da testimonio del interés de su país por la integración regional. Con sus 22 millones de habitantes y su potencial agrícola, pesquero, minero y turístico, ustedes son un socio ineludible en los intercambios comerciales de la subregión. Y el comercio Sur-Sur representa un creciente potencial. Si bien hace 20 años el comercio Sur-Sur solo representaba en torno al 10 % del comercio mundial, actualmente se acerca a una tercera parte de este último.

Asimismo, ustedes han celebrado un Acuerdo de asociación económica con la Unión Europea que debería permitirles aumentar su competitividad y su capacidad de oferta para responder a las exigencias de sus socios comerciales de la subregión, pero también de la UE.

Su sector privado debería poder aprovechar las oportunidades comerciales que existen en los mercados subregionales. Para ello es necesario contar con estructuras de apoyo al comercio y a la inversión fuertes, capaces de ayudarles a internacionalizarse.

D. El papel de las instituciones de apoyo al comercio y la inversión y la construcción de un buen ecosistema para la internacionalización de las MIPYME.

Una racionalización del dispositivo institucional de apoyo al desarrollo de las exportaciones y a la promoción de las inversiones permitirá desarrollar una oferta coherente y sólida de instrumentos para sus exportadores e inversores. Esta obra parece haberse iniciado con la formulación en curso de su Estrategia Nacional de Exportación (SNE) y la próxima creación de un organismo para la promoción de las exportaciones. Todo este nuevo dispositivo debería articularse para que tenga en cuenta su política comercial, su política de inversión y sus prioridades en materia de Asistencia técnica al comercio dirigida a las MIPYME.

Es en este último aspecto que el ITC puede serles de utilidad. ¿Cómo poner en marcha su SNE y, al mismo tiempo, crear y reforzar su organismo de promoción de las exportaciones a fin de que pueda promover los mercados prioritarios de exportación que se identifiquen? De forma similar a lo que hicimos en Mauricio, Côte d'Ivoire, Jordania o incluso Myanmar, el ITC es su asociado privilegiado para acompañarles en esta nueva obra que les permitirá mejorar a medio plazo su competitividad internacional.

2. No existe una receta única, pero sí ingredientes necesarios: Las pymes son una solución para lograr un crecimiento más diversificado e inclusivo.

La mayor fuente no explotada de crecimiento son hoy en día las pequeñas y medianas empresas (pyme). Las pyme representan más del 95 % del tejido empresarial, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo. Dan más del 70 % del empleo del sector privado a nivel mundial y, sobre todo, suelen dar trabajo a un mayor número de jóvenes y mujeres. El fortalecimiento de la capacidad de la oferta y de apoyo al crecimiento y la competitividad de las pyme son los pilares necesarios para el desarrollo. Debido a ello deben estar en el centro de cualquier estrategia de comercio y desarrollo.

A. Las mujeres y jóvenes empresarios

El empoderamiento económico de las mujeres forma parte integrante de las actividades del ITC, no solamente por el bien de estas, que representan la mitad de la humanidad, sino esencialmente por que su impacto en la lucha contra la pobreza y en el crecimiento económico es directo y demostrado. Así pues, antes que nada, de sentido común económico.

La plena integración de las mujeres en el mercado laboral añadiría una economía adicional del tamaño de China y los Estados Unidos juntos. Y sabemos que hasta el 90 % de los ingresos generados por las mujeres se reinvierten en educación, salud y alimentación, en comparación con tan solo un 40 % en el caso de los hombres.

Es por ello que recientemente pusimos en marcha la iniciativa «SheTrades» (Ella comercia), que facilita el contacto de un millón de empresarias con los mercados internacionales de aquí a 2020. Para mí es una gran satisfacción contar con cada vez más asociados a nuestro lado, como la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) para prestar apoyo a las empresarias. Esta iniciativa pretende igualmente actuar en siete ámbitos necesarios para que las mujeres participen en el comercio internacional: acceso al crédito, políticas comerciales, datos, capacitación de las mujeres y contratación pública, entre otros.

Ya trabajamos en este ámbito aquí en Madagascar, con comunidades de mujeres que trabajan en el sector de la fibra de rafia en el Parque Nacional de Makira en el marco de un programa que combina biodiversidad, valor añadido y mujeres. El ITC y la Sociedad para la Conservación de la Fauna Silvestre han formado a mujeres en métodos de cosecha sostenibles y en la confección de sacos y sombreros de fibra de rafia listos para la exportación o el ecoturismo de la isla. Estas mujeres toman conciencia de que pueden, al mismo tiempo, obtener beneficios económicos de su actividad y, al mismo tiempo, conservar la biodiversidad y perpetuar el uso de la naturaleza y el medio ambiente para las generaciones futuras.

B. Juventud, empresariado y comercio

En lo que se refiere a la juventud, actualmente nos enfrentamos a una crisis mundial del empleo. Se necesitarán casi 500 millones de nuevos empleos en los próximos 16 años para los jóvenes que ingresan al mercado laboral. La aparición de problemas sociales en numerosos países y el inquietante aumento del desempleo mundial (casi 200 millones de desempleados en 2015, de los cuales 75 millones son jóvenes) muestran hasta qué punto hay que estar atentos y proponer soluciones desde ahora.

El ITC presta especial atención a formular soluciones concretas para los jóvenes gracias al comercio. Recientemente pusimos en marcha la iniciativa «juventud y comercio» para acompañar a los empresarios jóvenes en los mercados internacionales y los mercados en línea.

El comercio electrónico ofrece oportunidades excepcionales para que las pymes accedan a nuevos mercados. Este año lanzaremos este programa en Marruecos, El Senegal y Rwanda. Esperamos hacerlo también aquí en Madagascar con una «exposición sobre Made in Madagascar» para promover los productos malgaches que ofrecen las empresarias y los empresarios jóvenes.

Todo ello hará que Madagascar entre en la vía de un crecimiento impulsado por el comercio que brindará empleos de calidad. Para que esta promesa se haga realidad se requerirá un enfoque concertado y voluntarista de todos los actores a nivel gubernamental, empresarial y de la sociedad civil. La competitividad comercial debe ser el hilo conductor para generar un entorno más propicio para los negocios.

Debemos trabajar para construir una economía fuerte, socialmente justa y ecológicamente sostenible. Madagascar siempre podrá contar con el ITC para que lo acompañe.

Muchas gracias por su atención.