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Discurso ante el Consejo de Comercio y Desarrollo Económico (COTED) de la CARICOM

8 noviembre 2017
ITC Noticias
Discurso pronunciado por la Directora Ejecutiva del ITC, Arancha González, en el Consejo de Comercio y Desarrollo Económico (CATED) de la CARICOM, Georgetown (Guyana)

Ministro Alva Baptiste, Ministro de Asuntos Exteriores, Comercio Internacional y Aviación Civil de Santa Lucía y Presidente de la 42ª reunión del COTED,
Distinguidos Ministros,
Embajador Irwin LaRocque, Secretario General de la CARICOM
Secretario General Adjunto, Dr. Manorma Soeknandan,
Secretario General Adjunto de Comercio e Integración Económica,
Sr. Joseph Cox
Embajadora Gail Mathurin, Directora General de la Oficina de Negociaciones Comerciales,
Señoras y señores:

Hoy es la primera vez que estoy en Guyana y que me dirijo al Consejo de Comercio y Desarrollo Económico (COTED) de la CARICOM. Les agradezco esta oportunidad para ponerme en contacto con ustedes, dar a conocer la labor del Centro de Comercio Internacional y cementar aún más la colaboración entre este último y la CARICOM y sus Estados miembros.

Este viaje forma parte de mi compromiso concertado con las economías pequeñas y vulnerables para demostrarles que el ITC está aquí para ayudar. Este año tuve el placer de visitar Santa Lucía y Barbados, y hace tan solo una semana estuve en Fiji, donde fui testigo presencial de las vulnerabilidades de estas economías al cambio climático.

El tema principal de nuestros debates de esta semana está estrechamente relacionado con la cuestión de minimizar la vulnerabilidad, concretamente las vulnerabilidades económicas. Y el Mercado y Economía Únicos del CARICOM (CSME) es un medio increíblemente poderoso para lograrlo.
Para las economías pequeñas y vulnerables de la región, la integración no es una mera opción política, sino una guía de supervivencia económica.

La eliminación de los obstáculos al comercio, la inversión y la mano de obra en todo el Caribe hace posible economías de escala que no pueden lograr por sí solos los mercados nacionales.

La auténtica integración es crucial para las metas de la región de conseguir una mayor competitividad internacional, la diversificación económica y la mejora de las relaciones comerciales exteriores. Ayudaría a reducir los costos fijos de las microempresas, pequeñas y medianas de la región (MIPYME). Aumentaría la resiliencia económica, ambiental y social.

En el ITC apoyamos firmemente las metas del COTED relativas al mercado único y al fomento del crecimiento de las MIPYME. Uno de los principales elementos del mandato del ITC es colaborar con las instituciones locales para conectar a las microempresas, pequeñas y medianas empresas con los mercados internacionales.

El comercio es importante porque las empresas que importan o exportan, o venden a empresas que lo hacen, suelen ser más productivas, crecen más rápido y generan empleos de mayor calidad y mejor pagados.

Las MIPYME son importantes porque representan el 95 % de las empresas y entre el 60 % y el 70 % de los empleos. Si pueden aprovechar las ventajas del comercio, los beneficios se distribuirán de forma más equitativa en la sociedad. Según entiendo, ustedes examinan ahora la posibilidad de adoptar una política regional para las MIPYME. Es un momento muy oportuno para hacerlo.

Permítanme proponer cuatro ámbitos que podrían abordar en este debate. En 2015, el ITC publicó su primer informe emblemático sobre la Competitividad de las pymes. Nuestros estudios muestran que las empresas capaces de conectarse con las cadenas de valor internacionales registran una productividad particularmente alta, así como un incremento de los salarios y el empleo.

Pero para formar parte de las cadenas de valor, las empresas deben producir bienes y servicios de calidad de forma competitiva. A menudo deben cumplir estrictas normas técnicas y reglamentos. Y tienen que poder entrar y sacar mercancías del país con rapidez y de forma previsible. En la primera edición del informe figuraban los perfiles nacionales de Jamaica y Trinidad y Tobago. En la versión de 2016 añadimos el de Barbados. Consideren este informe como una herramienta y una aportación a sus deliberaciones sobre políticas.

Este informe, titulado «Conectar, competir y cambiar para un crecimiento inclusivo», presenta un nuevo análisis y datos empíricos sobre las limitaciones a las que se enfrentan muchas pymes.  Ayuda a comprender qué limitaciones son más importantes en un entorno dado e indica a los formuladores de políticas las reformas que tendrían un mayor efecto para crear ciclos virtuosos de productividad y competitividad comercial para las MIPYME. Eliminar estas limitaciones será una ventaja para su empresa.

En primer lugar, las normas. Es crucial que las pymes conozcan mejor las normas tanto públicas como privadas, y sean más capaces de adoptarlas y cumplirlas.

La conformidad es una característica de la competitividad del siglo XXI, pero a menudo las pymes tienen dificultades para cumplir las normas debido a la falta de información, requisitos técnicos innecesariamente complejos, procedimientos de conformidad costosos y deficiencias en la infraestructura nacional de calidad.

El ITC ofrece una base de datos con más de 200 normas privadas, en la que las empresas pueden acceder a información sobre estas y sobre códigos de conducta. Este mapa de normas forma parte de la serie de bienes Y herramientas públicos del ITC que son gratuitos y pueden ayudar a que las pymes tengan acceso a la inteligencia comercial y de mercado que necesitan para tomar decisiones competitivas.

En segundo lugar, las medidas no arancelarias.

En gran parte, los aranceles son los obstáculos al comercio del pasado. Son las MNA las que deben ser prioritarias para su agenda comercial y que constituirán limitaciones importantes para que sus pymes puedan entrar en nuevos mercados. Existen numerosas MNA justificadas, que se aplican a la salud y la salud de las plantas y del medio ambiente.

La clave es la transparencia. Transparencia para que las pymes puedan cumplir estas MNA legítimas y para entablar un diálogo sobre aquellas medidas que se convierten en obstáculos no justificados a las exportaciones e importaciones. La labor del ITC en el ámbito de las MNA pretende brindar una evaluación objetiva de estos obstáculos al comercio desde la perspectiva del sector privado. 

Las empresas conectadas con las cadenas de valor internacionales batallan cada día con diversas medidas no arancelarias, desde las complicaciones de los trámites aduaneros hasta los problemas para obtener certificados internacionales técnicos y de seguridad.

En el Caribe y otras partes del mundo, el ITC ha efectuado encuestas de MIPYME para conocer los retos a los que se enfrentan, y colabora con gobiernos para establecer procesos para la formulación de políticas que respondan a las necesidades cotidianas de las empresas.

Un mensaje revelador que ha surgido de ello es que los problemas relacionados con el comercio frecuentemente comienzan en casa, y no en la frontera de un mercado potencial para la exportación. Por ejemplo, nuestras encuestas en Jamaica indican el tiempo de despacho de aduanas, la obtención de licencias de tecnologías extranjeras y el acceso a la financiación constituyen todo un reto para las pequeñas empresas. Las pequeñas empresas de Trinidad y Tobago tienen dificultades para obtener certificados de calidad, utilizar sitios web y acceder a tecnologías extranjeras.

Conocer las limitaciones a las que se enfrentan las pymes tanto en casa como en la región y los mercados internacionales es el primer paso para formular una política realista que elimine estos obstáculos al comercio.
 
En tercer lugar, la facilitación del comercio. El costo de transportar mercancías a los mercados y desde estos es un importante factor de la competitividad de las empresas, en particular de las MIPYME. Es por ello que el ITC trabaja para ayudar a los gobiernos a aplicar el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC.

Quiero rendir homenaje a los países del Caribe por su liderazgo en el ámbito de la facilitación del comercio. Trinidad y Tobago, Belice, Guyana, Granada, Santa Lucía y Jamaica ya han ratificado este acuerdo de la OMC. Insto a los demás gobiernos aquí presentes a ratificarlo, para que entre rápidamente en vigor. Y lo que es igualmente importante, les insto a aplicar el acuerdo para que las MIPYME puedan cosechar los beneficios de la simplificación de los procedimientos aduaneros y de la reducción de los costos fronterizos y portuarios. El ITC puede colaborar con ustedes para desarrollar proyectos financiables en este área.
 
En cuarto lugar, el comercio digital y electrónico. El comercio con bienes y servicios a través de redes electrónicas ha creado enormes nuevas oportunidades para las empresas. Se estima que en 2013 el comercio electrónico mundial entre empresas alcanzó los 15,5 billones de dólares de los Estados Unidos. Sin embargo, las empresas, y en particular las pymes de los países en desarrollo, no pueden obtener todos los beneficios de esta tendencia.

las pymes de los países del Caribe tienen un gran potencial para utilizar la conectividad electrónica para explotar mercados regionales e internacionales más amplios.  Pero las pymes a menudo no pueden utilizar los canales del comercio electrónico porque no conocen bien las oportunidades y el acceso a soluciones de pago y logística, y se ven afectadas por las obligaciones legales y fiscales de los mercados de destino.

La labor que desarrolla el ITC en este ámbito para ayudar a las pymes a vender legalmente sus bienes y servicios a través de canales digitales y para establecer arreglos y soluciones técnicas para enviar y recibir pagos internacionales de una forma transparente y rentable constituye una importante herramienta en beneficio de las pymes de la región.

Y está estrechamente relacionada con el comercio en servicios. Los servicios son una parte cada vez más importante de la producción de bienes y presentan una enorme oportunidad en vista de la prioridad que la región concede al turismo y de la educación y capacitación de su población.

Los servicios, al igual que la contratación externa de los procesos comerciales, ofrecen grandes posibilidades para impulsar el crecimiento y la creación de empleo. Para un desarrollador de aplicaciones de Dominica o Santa Lucía, el hecho de estar en una isla, carece de importancia, lo que cuenta es la creatividad y una buena conexión a Internet.

La facilitación del comercio intrarregional de servicios en el mercado único caribeño ayudaría a que la región se integrara en las cadenas de valor internacionales. De hecho, la CARICOM lo ha reconocido con una estrategia de desarrollo regional y un plan de acción para los «sectores de servicios». El ITC está listo para apoyar tanto este plan de acción como la labor en general del COTED encaminada hacia la integración regional.
 
Y no debemos olvidarnos de la agricultura. Durante mi visita a Georgetown también asistiré al lanzamiento de un proyecto de cadena de valor de coco que el ITC desarrolla en colaboración con muchos de sus países, junto con el Instituto de Investigación y Desarrollo Agrícolas del Caribe (CARDI).

Este proyecto resulta simbólico de muchas maneras, pues parte de un producto agrícola tradicional que muchos habían descartado y encuentra la manera de revitalizar el sector mediante la adición de valor y la creación de vínculos con los mercados. La agricultura en el Caribe no debe relegarse a la historia. El procesamiento de productos agrícolas y la vinculación del sector agrícola con el turístico, y la creación de lazos en ambas direcciones, pueden ser una plataforma de crecimiento económico viable e innovadora para la región.

En el ITC tenemos un modelo para el desarrollo de cadenas de valor que funciona. Nuestro enfoque puede resumirse así: «de los agricultores a los mercados y de los mercados a los agricultores».


Identificamos y abordamos los problemas de la demanda, situamos las oportunidades de mercado, así como los problemas de la oferta, desde los retos a los que se enfrenta la producción y el procesamiento hasta cuestiones relacionadas con el comercio, como las normas sanitarias y de seguridad. 

Creo que es un modelo de la forma en que el ITC puede trabajar en el Caribe: tomar los productos agrícolas de la región y hacerlos productos comercializables y con demanda que vinculen al sector turístico con la seguridad alimentaria y la creación de empleo.

Se podrían aplicar enfoques similares a otros cultivos importantes del Caribe, como el cacao en Trinidad y Tobago, la piña negra en Antigua y Barbuda, la guanábana en Granada, el arrurruz de San Vicente y las Granadinas, las salsas de pimienta de Barbados y las especias en Granada. Les invito a asistir al cóctel de lanzamiento de esta noche, donde podrán ver de primera mano lo viable y variado que puede ser el sector del coco.

Antes de terminar, me gustaría hablar brevemente sobre el frente de las negociaciones comerciales.

Participar en los debates comerciales multilaterales de la OMC sigue siendo importante. La Conferencia Ministerial de Nairobi logró confirmar que el sistema multilateral de comercio puede arrojar resultados.

Ustedes deben seguir invirtiendo en este sistema y seguir estando presentes en Ginebra. El Caribe tiene que fortalecer su participación, en particular en un período en el que se presenta la oportunidad de abordar temas que son importantes para ustedes, como las negociaciones relativas a los subsidios a la pesca. Es una oportunidad para entablar un diálogo en profundidad sobre los temas comerciales importantes de nuestros días, como la economía digital, el comercio y el cambio climático, las MNA y las pymes.

El ITC colabora con muchos países en desarrollo -a petición de estos- para conocer mejor estos ámbitos, y aquí asumo el compromiso de hacer otro tanto con los países del Caribe.

Al ser economías pequeñas, sus países permanecen en la periferia de muchas de las deliberaciones multilaterales que tienen lugar dentro y fuera de la OMC. Es posible que no participen en el PCC, pero este tendrá implicaciones para su política comercial regional. Es posible que no participen en los debate sobre el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios, pero deberían hacerlo. Hay una oportunidad de participar y el Caribe - que tiene muchos servicios que ofrecer y beneficiarse de ellos - tiene un lugar que ocupar.

Les insto a mostrarse más activos, a participar en estas plataformas y a comprometerse a fortalecer el sistema multilateral de comercio en la OMC que, ante esta abundancia de acuerdos multilaterales y regionales, será un refugio seguro para sentarse a la mesa. 

Les agradezco esta oportunidad y espero poder seguir dialogando con ustedes sobre estos temas.

Gracias.