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Blog: De la interrupción de la actividad a la recuperación: descifrar el impacto del COVID-19 para las pequeñas empresas

20 abril 2020
ITC Noticias

El impacto económico que van a sentir las pequeñas empresas en los próximos meses se va a desarrollar en cuatro fases.

La pandemia del coronavirus ha obligado a prácticamente un tercio de la población mundial al confinamiento. Todo el mundo está de acuerdo en que los gobiernos tienen que actuar con rapidez para salvar vidas primero, y también reducir el impacto negativo que pueden tener estas medidas en sus economías. A escala mundial, economistas y expertos están por tanto analizando distintas combinaciones de políticas y recetas milagrosas para reducir el impacto económico de la pandemia.

Si bien el debate siempre deriva hacia el impacto macroeconómico del embate de la pandemia, una antigua cita de Paul Krugman nos recuerda que "los países no compran o venden productos en el extranjero, las empresas sí"¹. La recesión que ha provocado el COVID-19 afecta a la economía real que, a fin de cuentas, está conformada por empresas y por las personas que trabajan en ellas.

Es probable que las pequeñas empresas sufran más que otras del sector privado porque son vulnerables por naturaleza (enlace al blog de Skidmore y Virdee). Para ayudar a las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (mipymes), debemos entender que la crisis no les va a golpear a todas a la vez, sino que sentirán su efecto durante un ciclo de impactos.

A medida que las pequeñas empresas vayan superando los próximos días, irán atravesando cuatro fases de manera sucesiva o simultánea. De la interrupción parcial a la reducción total de la actividad, pasando por los impactos en la cadena de suministro y la caída de la demanda, el ciclo irá ascendiendo a medida que se vaya sintiendo la recuperación, como se muestra en la siguiente figura.



1. Los impactos de la interrupción de la actividad están afectando a países y regiones en los que la pandemia ha provocado la interrupción parcial o total de la actividad económica por decreto del gobierno. Las medidas de contención han afectado más duramente a los subsectores del turismo, los viajes, el comercio mayorista y minorista, la hostelería y el ocio. A corto plazo, los gobiernos de los países afectados se están centrando en mantener a flote a las mipymes de estos subsectores.

2. Las interrupciones en la cadena de suministro están afectando a empresas de todo el mundo, por dos razones. En primer lugar, la crisis provocada por la pandemia en China afectó a su producción y sus exportaciones. En segundo lugar, este mismo fenómeno se está repitiendo en otras regiones, entre ellas, Europa y Norteamérica. Conforme se va frenando la producción en las regiones afectadas, se van reduciendo los insumos disponibles para las cadenas de valor mundiales que se abastecen de ellas. El alcance de este contagio en cascada de escasez de insumos provocado por el comercio variará en función de la cadena de suministro y el país.

3. La caída de la demanda se está traduciendo, en los países afectados por la pandemia, en una reducción de las ventas. Los consumidores y los compradores comerciales reducen las adquisiciones debido al confinamiento autoimpuesto o decretado por el gobierno. Hasta en los países relativamente poco afectados por el COVID-19, las mipymes que suministran a compradores extranjeros verán reducidos sus pedidos —por la caída de la demanda de las empresas y los consumidores de otros países afectados—. Una vez superada la emergencia sanitaria, la inversión empresarial podría ser baja debido al agotamiento de sus reservas financieras. Los hogares podrían reducir el gasto entre el medio y el largo plazo para compensar los períodos de menos ingresos durante la pandemia. La confianza podría ser baja y el crédito excesivo, y esto podría ir seguido de la quiebra de las mipymes.

4. La recuperación empezará cuando se haya superado la emergencia sanitaria y termine el confinamiento de la población. De hecho, es previsible que la actividad económica experimente un marcado repunte a medida que los ciudadanos empiecen a volver a sus pequeñas empresas favoritas a comprar esos artículos que han echado de menos. Las empresas agrícolas y manufactureras podrían registrar un aumento de las ventas conforme se vayan reabasteciendo los inventarios y los clientes vayan haciendo las compras que habían aplazado.

Las características específicas de cada una de estas cuatro fases indican que no existe ninguna solución universal. No todas las políticas son acertadas para la situación en la que se encuentran las mipymes de cada país concreto en cada momento concreto. Las políticas públicas bien adaptadas a la fase de la crisis en la que se encuentren sus mipymes serán más eficaces y harán un uso más eficiente de los recursos políticos y financieros disponibles.

¹ Kurtzman, J. (1998). Una entrevista con Paul Krugman. Consultado el 25 de marzo de 2020 en https://www.strategy-business.com/article/13652%3fgko%3dd3cab.