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Inversión en el desarrollo, no ayuda para el desarrollo: esta es la forma de avanzar

23 diciembre 2014
ITC Noticias

Angelina Jolie y Brad Pitt son actores a la vez que humanitarios y filántropos comprometidos. Hacen un buen uso de su fama para promover buenas causas y se esfuerzan por no convertirse en una distracción cuando están de visita en las operaciones humanitarias.

Pude comprobarlo con mis propios ojos cuando en 2005 visitaron el Centro de Coordinación de Emergencias de las Naciones Unidas para el terremoto de Pakistán, donde yo era Jefe de Operaciones, y se aseguraron de que su visita fuera útil y no entorpeciera a los trabajadores humanitarios.
Oímos muchos llamamientos para doblar la ayuda extranjera. Estoy seguro de que la intención es buena pero, ¿es lo correcto? ¿Doblar la ayuda ayudará a aquellos que más lo necesitan? ¿El mundo concibe la ayuda y la filantropía de forma adecuada?

Consideremos esto: si hacemos un seguimiento de los flujos de capital que van de los miembros de la OCDE a los países no miembros, podemos ver que alrededor del 53% del capital fluye a través del sector privado, alrededor del 30% a través de las remesas y el 17% restante a través de la ayuda extranjera y la filantropía.

Entonces, si lo que queremos es acabar con la pobreza, ¿por qué pensamos que la ayuda y la filantropía deben ocupar un lugar central si son los que reciben la proporción más pequeña? ¿Por qué doblamos la ayuda, la fuente de efectivo más pequeña, en lugar de concentrarnos en la inversión en el sector privado utilizando el dinero de la ayuda y filantropía para ayudar a crear un entorno que propicie las inversiones?

Consideremos también lo siguiente: el objetivo del desarrollo debería ser que las personas obtuvieran empleos sostenibles en empresas, tanto grandes como pequeñas, que pagan impuestos a los gobiernos que, a su vez, utilizan dichos ingresos para construir hospitales y escuelas.

Si consideramos el empleo como el 'objetivo final' del desarrollo, ¿no deberíamos enfocar todas las intervenciones para el desarrollo a acercar a las economías en desarrollo y a las personas a dicho punto?
¿Qué organización tiene más probabilidades de crear empleo sostenible a largo plazo?, ¿una empresa del sector privado que invierte en una economía o una organización humanitaria que regala recursos a dicha economía?
El trabajo es la única manera sostenible de sacar a las personas de la pobreza. La ayuda y la filantropía no pueden. La ayuda y la filantropía pueden servir si se enfocan a ayudar a mejorar el entorno para las inversiones.

He formado parte de la industria humanitaria y de desarrollo durante casi dos décadas, entre otros como empleado de la Cruz Roja Internacional en Bosnia y Rwanda, y de la ONU en Pakistán y Filipinas. Además, de forma más reciente pude observar el impacto que las empresas multinacionales pueden tener sobre las economías menos desarrolladas, por ejemplo durante mi trabajo como asesor de la empresa de minerales británica- australiana Rio Tinto Group.

He visto los vastos fracasos de la ayuda humanitaria con mis propios ojos y también he visto cómo las empresas dedicadas pueden tener un enorme impacto, no porque hayan decidido ser 'buenas' sino porque han visto el valor real cuando se hacen las cosas correctas a largo plazo.

En mi trabajo actual asesoro principalmente a empresas de recursos sobre cómo comprender la tasa de descuento del riesgo comunitario en el cálculo de su valor actual neto (VAN). Este cálculo se hace de la siguiente forma.

Las empresas establecen el precio actual de sus activos estimando el rendimiento que se espera de dicho activo en el futuro y descontando de este futuro rendimiento el coste de mantener efectivo, el riesgo soberano y los factores de riesgo comunitarios. Luego restan el coste futuro estimado para generar dichos ingresos de este ingreso futuro descontado.

El VAN es igual al ingreso futuro descontado menos los costes futuros.
Los riesgos comunitarios pueden destruir el 100% del VAN de un activo. Si se consigue rebajar la tasa de descuento del riesgo comunitario, el VAN, es decir, el valor de un activo declarado en la bolsa de valores en la actualidad y del que dependen las remuneraciones de los directivos, aumentará.
Por tanto, se necesita un programa que calcule el impacto comunitario que funcione, no un programa que proclame una imagen ecológica responsable gastando gran parte del dinero en publicidad 'verde', sino un programa que realmente reduzca los riesgos y, con ello, proteja el valor de los activos.

Son pocos los financieros que comprenden el poder de este modelo, tanto para el bienestar de la comunidad a largo plazo como para la enorme reducción de riesgos para las empresas; necesitamos más.
¿Lo que pretendo es acabar con la ayuda y la filantropía y dejar todo en manos del sector privado? No. Creo que se deberían formar nuevas asociaciones entre la ayuda, la filantropía y el sector privado.