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Desatar el potencial de las mujeres que trabajan en el comercio informal en África Oriental

16 diciembre 2013
ITC Noticias
El proyecto piloto del ITC en la Comunidad del África Oriental apoya a 8.000 mujeres comerciantes para que pasen del sector informal al formal, y mejoren así sus ingresos y su seguridad personal.


Como las mujeres comerciantes tienen grandes dificultades para despachar mercancías en cruces fronterizos oficiales, realizan actividades comerciales informales en tramos fronterizos no oficiales. © ITC

E.Nduwimana exporta arroz de Burundi a Rwanda y, como muchas otras mujeres que trabajan en el comercio informal transfronterizo (WICBT) en África Subsahariana, evita los cruces fronterizos oficiales. 'Tengo muchos problemas para despachar la mercancía en la frontera. Por ello, algunas hemos estado exportándola utilizando rutas fronterizas no oficiales', explica.

Exportar a través de cruces fronterizos oficiales es complicado y supone grandes retrasos: las regulaciones de exportación no están claras y, a menudo, los exportadores deben pagar tasas de tramitación elevadas; además, las condiciones de transporte son deficientes y, a veces, las mujeres comerciantes sufren el acoso de los guardias de frontera. Dichos obstáculos y peligros, sumados a un nivel de desconocimiento generalizado acerca de las formalidades en aduanas (p. ej., la documentación necesaria), hacen que la mayoría de las WICBT prefieran operar fuera del sistema formal. Esto puede dar lugar a problemas y a precios bajos en el punto de venta, ya que no pueden certificar el origen de los productos.

En Burundi, el comercio informal contribuye al PIB del país en un 39%, según la Guía de Comercio Internacional de 2010 sobre el comercio informal de la Consumer Unity & Trust Society (CUTS). Asimismo, en este informe, se calcula que las exportaciones informales de Uganda llegaron a los $EE.UU. 156.000 millones en 2009, lo que representa el 49% de los ingresos totales del país en materia de exportación. La magnitud del comercio informal es una fuente de preocupación para muchos gobiernos de África Subsahariana, no solo por la pérdida de ingresos que supone, sino también en términos de seguridad en las fronteras y el bienestar de las comunidades que viven en zonas fronterizas.

Las mujeres desempeñan un papel esencial en el comercio informal. Se estima que el 70% del comercio transfronterizo informal en la región se lleva a cabo por mujeres y jóvenes (UNIFEM, 2009). En Nemba, por ejemplo, el paso fronterizo entre Rwanda y Burundi, muchas mujeres transportan materias primas (sobre todo, ropa y zapatos) en sus bolsos, mientras que los jóvenes llevan refrescos y cervezas en carretas de madera y bicicletas.

Aunque ambos grupos son conscientes de los beneficios del comercio formal, no es fácil hacer el cambio.

En un seminario organizado por el ITC y la Association des femmes d'affaires du Burundi, Nduwimana y sus compañeras comerciantes recibieron información acerca de las formalidades que se realizan en la frontera. La formación era parte de un proyecto destinado a desarrollar la capacidad de las WICBT en la CAO y Sudán del Sur. El proyecto se puso en marcha en 2012, con la colaboración del Mercado Común de África Oriental y Meridional tras haber concluido con éxito un programa piloto que consiguió que 200 WICBT de Uganda pasaran del comercio informal al formal.

En el seminario de Burundi, Nduwimana aprendió que la mayoría de los productos que exporta no están sujetos a aranceles ni derechos, y que cuando exporta mercancías con un valor inferior a $EE.UU. 2.000, solo necesita un certificado de origen simplificado de la CAO para despacharlas.

Hasta el momento, se ha movilizado a 2.300 WICBT que se han unido a asociaciones de comercio para mujeres o formado otras nuevas. En ciertas fronteras, se formó a más de 340 mujeres, y unas 8.000 entraron en grupos de autoayuda.

Boniface Ciza, Coordinador Nacional de las WICBT en Burundi, declaró: 'Las mujeres que trabajan en el comercio transfronterizo valoran la iniciativa del ITC, ya que les da la oportunidad de conocer a otras mujeres del sector y crear asociaciones. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados por el ITC para facilitar que las mujeres de Burundi realicen actividades comerciales transfronterizas, siguen existiendo obstáculos, por lo que es necesario que el proyecto continúe este año.' La siguiente fase del mismo, que comienza en noviembre, está parcialmente respaldada por el Dep. de Desarrollo Internacional del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

'A las WICBT les gustaría conocer mejor las normas y regulaciones existentes, así como tener sus derechos, pero no hay ningún lugar en el que puedan recibir esta información', afirma Ciza. Por ello, las asociaciones de WICBT han establecido diferentes centros de comercio en varios cruces fronterizos. Como miembro de una asociación, Nduwimana puede acceder a todos los servicios del proyecto, incluido el centro. Ser miembro de estas asociaciones también permite el intercambio de contactos, la comunicación con el gobierno y la movilización de recursos, como préstamos y otros servicios de financiación.

El personal del centro facilita el comercio y hace que completar todos los procesos en frontera sea más fácil para las comerciantes. Se ofrecen directrices y manuales de apoyo técnico que explican los pasos y los procesos necesarios para realizar un comercio formal en los puntos fronterizos. De esta manera, las WICBT pueden trabajar en un entorno comercial inclusivo y eficaz. Ahora, el tiempo y los costes de exportación son inferiores, el grado de cumplimiento con los procesos transfronterizos es mayor y el despacho de mercancías es más rápido, eficaz y transparente. Todos estos beneficios favorecen el entorno comercial y contribuyen a un aumento del volumen de las exportaciones.

Este enfoque de ventanilla única, con una sola parada, hace que las WICBT puedan exportar sus productos de manera más fluida. El centro también ofrece formación, consejos sobre exportación e información sobre oportunidades de crecimiento e inversión; además, promueve la reducción de ONA que entorpecen sus negocios. Desde diciembre de 2012, ya se han establecido centros en los cruces fronterizos de Kobero, Gasenyi y Mutukala. En los próximos años, se crearán también en otros puntos fronterizos oficiales de los cinco países de la CAO y Sudán del Sur. Ello contribuirá a una mayor integración regional que favorecerá la capacitación de las mujeres y del comercio.