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UNCTAD informe sobre la economía de la información 2010

20 julio 2011
ITC Noticias

En un reciente informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) se subrayan nuevas oportunidades para que los pobres se beneficien de las TIC y la tecnología móvil, y se insta a gobiernos y formuladores de políticas a aprovecharlas para combatir la pobreza en los países menos adelantados (PMA).

En el montañoso Bhután, el uso del teléfono móvil transformó la vida cotidiana de los productores de leche. En un país que hace cinco años tenía muy pocos suscriptores de móvil, hoy los teléfonos celulares ayudan a esos productores a informarse sobre precios de mercado y establecer un contacto directo con sus clientes. De ahí que vendan su producción a precios más altos y se limiten a entregar la leche necesaria para satisfacer la demanda evitando el desperdicio y ganando más ingresos. Además, los teléfonos móviles contribuyeron a reducir la duración de los viajes y el plazo de espera, lo que les permite organizar su trabajo con mayor eficiencia. Reconociendo el potencial de negocio de los teléfonos móviles, el Gobierno de Bhután ahora ofrece a los agricultores un servicio de información basado en la telefonía móvil.

El Informe sobre la Economía de la Información 2010 – TIC, empresas y reducción de la pobreza revela que Bhután dista de ser un caso aislado. Cada vez son más los países de bajos ingresos donde agricultores, pescadores y empresarios consideran que la telefonía móvil y otras TIC son herramientas esenciales para mejorar sus medios de subsistencia. En estos últimos años, la tasa de penetración de la telefonía móvil en los PMA pasó de dos a 25 abonos por cada 100 habitantes. Hoy, la tecnología en cuestión es suficientemente sencilla y barata como para que los pobres puedan adquirirla y usarla. Por lo general, se ‘conectan’ en formas diferentes a aquellas de los países desarrollados. En el informe de la UNCTAD se insta a gobiernos y otros formuladores de políticas a aprovechar estas nuevas oportunidades para combatir la pobreza.

Aporte de los teléfonos móviles a la reducción de la pobreza

Por lo general, los pobres carecen de información crucial para el trabajo que hacen, información que puede incluir precios de mercado, previsiones meteorológicas y nuevas oportunidades de ganar ingresos, por lo cual, no disponer de esos datos actualizados agudiza su vulnerabilidad. Por ejemplo, puede darse que los pescadores solo tengan tiempo de visitar un puerto mientras su pescado está fresco y deban quedarse allí, incluso si los compradores pagan menos. Los teléfonos móviles les permiten comparar precios y elegir las mejores opciones cuando están todavía en el mar. En el sur de la India, por ejemplo, las ganancias de los pescadores aumentaron un 8% gracias a una mejor coordinación del mercado. Cuando los pobres tienen mayor acceso a la información y mejores posibilidades de comunicarse, las TIC pueden ayudarles a aumentar considerablemente su nivel de ingresos.

La rápida difusión de la telefonía móvil facilita por vez primera el acceso inmediato de los pobres a las comunicaciones interactivas. La tasa de penetración de los teléfonos móviles es mucho más alta que la de otras TIC como la telefonía fija, Internet y la banda ancha (véase el cuadro). En gran medida, la expansión de la telefonía móvil obedece a la liberalización del mercado, combinada con la innovación tecnológica y, lo que es más importante, la innovación comercial. La rápida aceptación de la telefonía móvil entre los pobres se explica por el hecho de que esos teléfonos responden a necesidades básicas de comunicación, no requieren enormes capacidades al usuario y son bastante baratos. Los mensajes de texto y el uso de la opción ‘llamadas perdidas’ contribuyen a abaratar el costo para los pobres.

Junto con una mayor conectividad, en los países de bajos ingresos están surgiendo nuevos servicios y aplicaciones para teléfonos móviles que también se usan cada vez más para acceder a Internet. En algunos países en desarrollo, dichos teléfonos permiten a personas sin cuenta bancaria hacer pagos de persona a persona, transferencias de dinero y compras prepagadas, lo que contribuye a reducir el costo de las transacciones y facilita transferencias de dinero más baratas y seguras a localidades apartadas.

En los países en desarrollo, el uso de Internet para acceder a información de mercado entre empresas orientadas al crecimiento varía de un sector a otro. En aquellas con actividades transfronterizas (importadoras, exportadoras y turísticas), Internet se convirtió en una herramienta crítica para obtener y difundir información comercial que procede de instituciones externas y redes empresariales globales o se destina a las mismas. Ahora bien, la mayoría de las empresas de subsistencia, en el mejor de los casos, sirve a mercados locales y solo obtendrá beneficios de la información de mercado basada en la red cuando las redes locales ofrezcan suficientes datos (contenido local en idiomas locales). Recién entonces, y/o cuando los consumidores hagan mayor uso de Internet, tendrán la capacidad necesaria para utilizar el acceso a la web. Hubo muchos intentos fallidos de llegar a los pobres mediante soluciones basadas en la web. En su estudio de 2009 sobre el uso de TIC en Sri Lanka para reducir el costo de las transacciones agrícolas, Harsha de Silva y Dimuthu Ratnadikawara afirman que ‘de nada sirve que un sitio web contenga toda la información crucial, si los agricultores no tienen acceso a Internet’.

Al servicio de las empresas

El informe de la UNCTAD muestra que en países de bajos ingresos, las microempresas adoptan rápidamente el teléfono móvil como herramienta esencial para mejorar sus actividades comerciales. En Níger, los comerciantes de grano se benefician de costos más bajos de transacción y búsqueda de información. En Ghana e India, el teléfono móvil es hoy una herramienta crítica para pescadores y vendedores de pescado, lo que redunda en mercados más eficientes y mejoras de los medios de subsistencia. En Nigeria, los teléfonos redujeron el costo de las transacciones de propietarias de microempresas de tejido. Además, los productores ahorran tiempo y dinero al eliminar el desplazamiento que solía ser necesario para localizar compradores y negociar mejores precios. En Bangladesh, se estableció una línea de ayuda que ofrece información y servicios de asesoramiento por telefonía móvil a agricultores de pequeña escala.

Además, se crearon puestos de trabajo para suplir la demanda local de teléfonos móviles, así como de aplicaciones y servicios asociados. En todos los países en desarrollo hay una proliferación de tiendas y puestos que venden teléfonos móviles nuevos y usados, quioscos que ofrecen aplicaciones y contenido de telefonía móvil, actividades de instalación y puesta en marcha, así como varios servicios de reparación. En países de bajos ingresos, la venta de tiempo de llamada y los servicios de dinero móvil en calles o tiendas dan trabajo a millones de personas.

También hay microempresas de TIC en otros sectores como la reparación y restauración de computadoras, la adquisición de competencias, la distribución de medios de prensa y los servicios de fotografía digital, pero generan pocas ganancias. Por ejemplo, los propietarios de cibercafés en realidad no obtienen grandes ingresos de sus actividades relacionadas con las TIC, pero las consideran un complemento que apoya a otras empresas o productos (como la venta de libros o el comercio de algún negocio familiar). Nimmi Rangaswamy constató que en Mumbai se considera que las microempresas de TIC son arriesgadas inversiones de futuro que solo generan ganancias de poca cuantía, insuficientes para ganarse la vida.

La externalización llega a zonas rurales

En el Informe sobre la Economía de la Información 2010 también se analiza el aporte potencial que el sector de servicios habilitados por TIC puede hacer a la reducción de la pobreza, ya que entre otros, permite externalizar la programación de computadoras y diversos procesos empresariales. Muchos países en desarrollo estiman que la externalización y la deslocalización de tales servicios son fuentes potenciales de empleo e ingresos de exportación. Por ejemplo, el Gobierno de Kenya prevé que gracias a la externalización, el número nacional de puestos de trabajo en el sector de procesos empresariales pasará de 8.000 a 120.000 de aquí a 2020 y Ghana se propone crear 40.000 de esos puestos para 2015.

Aunque la externalización y la deslocalización pueden contribuir a reducir la pobreza, ese objetivo no es automático. Incluso en la India y Filipinas, los empleos creados en dichas actividades tienden a centrarse en zonas urbanas y exigen niveles de competencia relativamente altos. Sus principales aportes a los pobres pueden surgir a través de efectos de segundo orden, como la demanda de servicios domésticos u otros de baja calificación. Ahora bien, el nuevo fenómeno conocido como ‘externalización social’ –es decir, la externalización de servicios a comunidades pobres de países en desarrollo con el objetivo explícito de reducir la pobreza o lograr otros objetivos de desarrollo– puede contribuir a reducir la pobreza rural.

 

RECOMENDACIONES POLÍTICAS DE LA UNCTAD
a los gobiernos y sus asociados

•   Para llegar a los grupos más pobres de la sociedad, las políticas deben centrarse más en apoyar la adopción de TIC en los niveles inferiores de la actividad económica, particularmente en zonas rurales.

•   Los esfuerzos gubernamentales han de orientarse más por la demanda. Los gobiernos deberían informarse sobre la manera en que los pobres utilizan los teléfonos móviles y otras TIC para elaborar a partir de ese conocimiento a la hora de formular futuras políticas.

•   La ulterior expansión de la cobertura móvil es importante. A fines de 2008, casi la mitad de la población rural de los PMA carecía de dicha cobertura.

•   El uso de TIC tiene que tener un precio asequible. En el caso de la telefonía móvil, se pueden extraer enseñanzas de Asia meridional que ofrece las tarifas más bajas. Al respecto, la competencia juega un papel fundamental.

•   Los gobiernos deberían hacer mejor uso de los teléfonos móviles al diseñar servicios de apoyo a las empresas y adaptar esos servicios a las capacidades y situaciones de los usuarios pobres.

•   También se debería prestar mayor atención al sector productor de TIC. Como mínimo, es importante contar con un sector dinámico de TIC que facilite y sostenga el uso más amplio de las mismas en empresas de todos los sectores y ramas de actividad económica.

•   Es preciso que los asociados en el desarrollo estén al día de los nuevos adelantos en TIC y presten la debida atención al potencial de las mismas en sus estrategias de reducción de la pobreza.

•   Gobiernos y organismos de desarrollo deberían colaborar con el sector privado y la sociedad civil: los proyectos para mejorar el uso productivo de TIC en pequeñas empresas, que tradicionalmente emplean a los pobres, con frecuencia conllevaron la intervención de múltiples partes interesadas que actuaron en asociación.

INFORME SOBRE LA ECONOMÍA DE LA INFORMACIÓN 2010, UNCTAD 

Enlace a la descarga gratuita de la versión completa en inglés: www.unctad.org/ier2010 

Resumen en español: http://www.unctad.org/sp/docs/ier2010overview_embargo2010_sp.pdf