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¿Una revolución a favor de la igualdad de género?

7 marzo 2016
ITC Noticias
La brecha tecnológica entre chicas y chicos está desapareciendo rápidamente
pero aún queda mucho por hacer.

Por ser mujer ganaré entre un 25% y un 40% menos que un hombre por el mismo trabajo, y eso con suerte, según las cifras publicadas por ONU Mujeres.

Sin embargo, los estudios muestran el crecimiento económico que se podría alcanzar si educan a sus niñas y permiten a las mujeres integrarse de forma activa en la fuerza laboral.

De camino a la cuarta revolución industrial, donde la tecnología tiene el poder de alterar los paisajes económicos, vemos un mayor progreso hacia la igualdad de género. Las revoluciones anteriores fueron mecánicas y no tuvieron en cuenta a las mujeres. La cuarta gira en torno a la utilización de la tecnología para crear soluciones nuevas.

La tecnología puede ser la solución a la discriminación de género y fomentar la igualdad. Ya estamos viendo cómo las mujeres pasan de ser consumidoras de tecnología a diseñadoras y programadoras que crean demandas y cumplen con las demandas no satisfechas. No obstante, la brecha de género en el área de la CTIM sigue siendo amplia.

En los países desarrollados las mujeres representan aproximadamente el 26% de la fuerza laboral de este campo. En los PED, la cifra es muy inferior. Dentro del campo, encontraremos a más mujeres en ciencias y matemáticas que en ingeniería y tecnología.

En Sudáfrica, las mujeres solo representan el 10% de la fuerza laboral en ingeniería y tecnología, según WomEng, que aboga por las mujeres en el área de la ingeniería. ¿Cómo podemos cambiar la situación actual? Especialmente teniendo en cuenta que el crecimiento y desarrollo económicos dependen de una fuerza laboral vinculada a la CTIM.

LOS EMPLEOS DEL FUTURO

La respuesta es simple: comenzamos a contar con las chicas desde una edad temprana. Existe una nueva concepción de la función de la CTIM y de su importancia para los empleos del futuro. Los conocimientos en esta área se han vuelto imprescindibles. Vemos que aumenta el número de programas enfocados en las cuestiones de género, que existen más opciones para las chicas en el campo de la CTIM y que se da un enfoque nuevo a esta área para atraer a las chicas.

Hace falta tiempo para cambiar una cultura, y para hacer atractivo este campo, pero comenzamos a ver resultados. En 1989, el British Journal of Guidance and Counseling halló que las niñas de 11 años querían ser profesoras, enfermeras, azafatas, secretarias o peluqueras; las carreras 'tradicionales' para ellas. En 2015, Fatherly (una web para padres de este milenio) reveló el resultado de una encuesta que reflejaba el gran cambio.

Un 41% de las niñas se interesaba por carreras técnicas, en comparación con el 32% de los niños. Tanto las ciencias de la salud como las ciencias exactas son cada vez más populares entre ellas. La ingeniería aún no está en la lista pero es una cuestión de tiempo. En Sudáfrica, ha aumentado el número de chicas que cursan estudios superiores, especialmente en el área de la CTIM. En Kuwait, las chicas representan más del 50% de los cursos de ingeniería.

Es posible que la cuarta revolución industrial sea testigo de una revolución de género como una feliz coincidencia. Esperamos que con esta nueva generación, y a través de la nueva revolución, la igualdad de género esté a nuestro alcance.