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Turismo basado en la comunidad y en favor de los pobres: Dos enfoques de reducción de la pobreza en países en desarrollo y menos adelantados

26 julio 2011
ITC Noticias

El de viajes y turismo es el sector más grande y de crecimiento más rápido del mundo con una tasa media de crecimiento de 7% en la década pasada. Si la previsiones se confirman, el aporte del turismo a la economía global aumentará a $EE.UU. 2 billones en 2020 y las llegadas de turistas internacionales se cifrarán en 1.600 millones según la Organización Mundial del Turismo (OMT).

El turismo impulsa el desarrollo y es una fuerza motriz de la expansión socioeconómica, sobre todo en países en desarrollo y países menos adelantados donde mostró resultados alentadores. No obstante, a causa de prácticas incorrectas, el turismo dañó el medio ambiente, culturas, paisajes y recursos naturales.

Frente a la profusa información sobre los efectos negativos del turismo de masas en la década de 1980, el turismo sostenible se convirtió en el nuevo mantra del desarrollo centrado en un ‘turismo conducente a la gestión de todos los recursos de tal forma que se satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas al tiempo que se respeta la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de apoyo a la vida,’ como lo definiera OMT en 1988, noción universal desde 1996, cuando esta última, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo y el Consejo de la Tierra detallaron un Programa 21 para el sector de viajes y turismo.

La reducción de la pobreza y las preocupaciones ambientales eran el núcleo del debate sobre el desarrollo turístico haciendo hincapié en la participación de las comunidades locales en los consiguientes procesos de planificación y desarrollo. A partir de las nociones de participación, empoderamiento y conservación locales, surgieron varias alternativas como el turismo basado en la comunidad (TBC), el turismo rural y el ecoturismo.

A lo largo de los años, se llevaron a cabo varios proyectos de TBC en países en desarrollo, pero su éxito no fue verificado ampliamente y subsisten interrogantes sobre la verdadera participación de personas vulnerables y comunidades pobres en esas iniciativas. En muchos casos, tales proyectos carecieron de viabilidad financiera por falta de equilibrio entre costos e ingresos, productos insostenibles desde el punto de vista comercial, fragilidad de los vínculos con el mercado y, por ende, fragilidad de la demanda.

En la década de 1990 se atendió a identificar más medios prácticos e impulsados por el impacto de utilizar el turismo para mitigar la pobreza generando beneficios netos para los pobres. La noción del turismo en favor de los pobres nació con un enfoque más orientado por el mercado que permitiera a más pobres participar más efectivamente en el proceso de desarrollo de productos. En términos llanos, el turismo en favor de los pobres no es un nicho sectorial ni un producto concreto, sino una serie de estrategias cuyo objetivo es lograr que los beneficios del turismo filtren a comunidades pobres y vulnerables, mejorando los vínculos entre negocios turísticos y personas pobres para contribuir a la reducción de la pobreza (véase www.propoortourism.org.uk).

El turismo en favor de los pobres considera el sector en forma holística como un sistema, estimula vínculos económicos verticales con cada subsector (alojamiento, alimentación, excursiones, artesanías, etc.) y vínculos horizontales con otros sectores (formales e informales) para incidir en más gente. De ahí que el nivel de empoderamiento sea más rico en este enfoque inclusivo, no solo por la mayor densidad de los vínculos, sino también por la gama más amplia de actores participantes.

Según las líneas generales de este concepto en evolución y considerando la tasa de crecimiento del turismo, una serie de organizaciones multilaterales, bilaterales, no gubernamentales y de investigación proceden a revaluar su enfoque del desarrollo turístico. En Communities Benefiting from Tourism, informe comisionado por el ITC a J. Mitchell y C. Ashley en 2008, en el marco del examen estratégico del programa de reducción de la pobreza, se entiende que las iniciativas turísticas tienden a centrarse cada vez más en reducir las fugas, estimulando el acceso de los pobres al mercado. A causa de esas fugas, en término medio, 55% del gasto turístico va a parar fuera del país de destino.

Ahora bien, dependiendo del lugar y la infraestructura turística, el modelo basado en la comunidad aun se puede considerar como un enfoque que genera beneficios en términos de medios de subsistencia. A pesar de sus marcadas diferencias, estos dos conceptos no se excluyen en la implementación.  

Más información en: Scaglione, M. S. Marx, & C. Johnson. (2011). ‘Tourism and Poverty Alleviation Approaches: A case study comparison.’ Keller, P. & T. Bieger (Eds.), ‘Tourism Development after the Crises. Global Imbalances – Poverty Alleviation’ (Vol. 5, pp. 207-226). Berlin: Erich Schmidt Verlag GmbH&Co.