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SosTEnibilidad - Valor en asociación

5 julio 2011
ITC Noticias
Una iniciativa de colaboración entre Rainforest Alliance, Unilever y la Agencia de Desarrollo del Té de Kenya, está modificando la industria mundial del té. En diciembre de 2009, un grupo de 12.500 pequeños productores de té obtuvo por primera vez la certificación Rainforest Alliance gracias al proyecto de asociación público-privada (APP) de Unilever, Rainforest Alliance y la Agencia de Desarrollo del Té de Kenya (KTDA).

La escala de dicha asociación desencadenó una revolución en la industria del té, tal como en la década pasada, la industria del café se vio influida por el movimiento en pro de la sostenibilidad, principalmente a la luz de las recomendaciones del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola relativas al apoyo a pequeños agricultores de economías emergentes para que respondan a las crecientes demandas de la producción mundial de alimentos.

Unilever es la productora de té más grande del mundo. Kenya es el mayor país exportador de té y la KTDA representa el 60% de la producción anual que se cifra en unas 320.000 toneladas. De ahí que la citada asociación tenga el potencial suficiente para modificar la industria mundial del té estableciendo la reglamentación de sostenibilidad en las prácticas agrícolas. La iniciativa surgió del compromiso que contrajo Unilever en 2007 de llegar a procurarse en 2015 todo el té para sus bolsitas de Lipton en plantaciones certificadas Rainforest Alliance CertifiedTM del mundo entero.

Unilever compra 12% del total de té negro y vende el producto final en más de 100 países, principalmente con sus marcas, Lipton y PG Tips. A dos años de iniciado el proyecto, casi 15% del té de Unilever se produce en plantaciones certificadas al igual que el té en bolsitas Lipton Etiqueta Amarilla y PG Tips que se vende en Europa Occidental. Además, Lipton lanzó el té Rainforest Alliance Certified™ en Estados Unidos y Japón así como en Australia, donde las ventas registraron un aumento del 12 %.

Durante más de 10 años, Unilever fue desarrollando el propio enfoque de la agricultura sostenible en el marco de su Programa de Agricultura Sostenible. Desde que optó por trabajar con Rainforest Alliance, la empresa dispone de un medio de transformar la labor en sus propias plantaciones en un movimiento de toda su cadena de suministro y comunicar ese cambio a consumidores de todo el mundo. ‘Decidimos que la certificación Rainforest Alliance era la más indicada por su enfoque global de la sostenibilidad en la gestión agrícola que abarca aspectos sociales, económicos y ambientales. Esto concuerda con la manera en que venimos gestionando nuestro propio programa desde hace una década’, señala Michiel Leijnse, Director de Marketing Global de Lipton.

En este proyecto iniciado en las plantaciones de Unilever en África oriental hoy participan unas 200.000 pequeñas plantaciones de té independientes de Kenya, así como plantaciones y pequeños agricultores de África meridional, India, Sri Lanka, Asia sudoriental y Sudamérica que obran por conseguir la certificación Rainforest Alliance™.

‘Al obtener la certificación Rainforest Alliance para su suministro de té, Unilever dio un paso sin precedente que poco a poco podría beneficiar a millones de cultivadores de té del mundo entero’, afirma Tensie Whelan, Presidenta de Rainforest Alliance.

Todas las plantaciones certificadas tienen que cumplir con las rigurosas normas de la Red de Agricultura Sostenible (SAN), coalición de grupos líderes de la conservación, para adquirir el derecho de usar en sus productos el sello de la certificación Rainforest Alliance. En sus parcelas pequeñas, pero gestionadas con esmero, los productores deben conformarse a prácticas de conservación del suelo, el agua y el ecosistema, así como a procesos de reducción agroquímica y protección de la naturaleza. La reglamentación no solo garantiza los derechos y la seguridad de los trabajadores, sino también viviendas decorosas, salarios legales y contratos de trabajo.

Antes de esta iniciativa con la KTDA y Unilever, la labor de Rainforest Alliance en Kenya se centraba en las grandes plantaciones de té. Mediante la creación de un proceso eficiente y riguroso de certificación grupal, la agencia logró llegar a una gran cantidad de pequeños agricultores.

‘Este es el grupo más grande certificado por nuestro sistema, lo que reviste singular importante para la industria del té de Kenya porque implica que los agricultores tendrán un mayor acceso al mercado y, en muchos casos, tierras más productivas’, indica Marc Monsarrat, Gerente de Rainforest Alliance para África oriental y Asia meridional,

El tamaño y la peculiaridad de esta certificación no impidieron que el mismo proceso riguroso y diligente se aplicara para garantizar el cumplimiento de las normas de certificación de SAN mediante una combinación de escuelas rurales, formación intensiva y trabajo meticuloso destinada a los agricultores para hacer los cambios que requería dicho cumplimiento.

Uno de los requisitos más difíciles de la certificación para los agricultores era procurarse la protección adecuada para usar productos agroquímicos en sus plantaciones, incluso si éstos no se aplicaban al té. La KTDA creó la institución de microfinanzas Greenland Fedha para permitirles financiar la adquisición de equipos de protección personal cobrándoles bajas tasas de interés. Greenland Fedha seguirá ofreciendo acceso a financiación anticipada para que los agricultores hagan otras inversiones en sus plantaciones.

La KTDA engloba a unos 560.000 cultivadores de té, cada uno de los cuales posee una pequeña parcela que en algunos casos no supera un acre. En la fábrica Momul de la KTDA, las hojas verdes que suministran los agricultores se secan y se procesan en té negro para exportación. De conformidad con el proceso de certificación Rainforest Alliance en dicha fábrica se destinan zonas para separar los tés certificados de los otros. Tras el secado y el procesamiento, el té se transporta a factorías de Unilever donde se mezcla y se acondiciona en bolsitas.

A fines de 2009, habían obtenido la certificación 69 fábricas y plantaciones de té de distintas partes del mundo y, solo en Kenya, 38.000 pequeños agricultores.

‘La certificación ya aportó beneficios a los agricultores al garantizar que estén debidamente protegidos. En el futuro, también tendremos una ventaja de mercado respecto a otros agricultores porque fuimos los primeros en obtener esta certificación’, indica Alfrick Sang, Coordinador de Servicios de Campo de la fábrica Momul.

Otras empresas productoras de té siguieron el ejemplo de Unilever. Por ejemplo, la plantación de James Finlay en el distrito de Kericho, Kenya, fue una de las primeras de la región que obtuvo la certificación. Actualmente, Rainforest Alliance trabaja con la Asociación Ética del Té y empresas particulares del gremio para hacer llegar los beneficios de los métodos agrícolas sostenibles a productores de té del mundo entero.

Unilever también participa en los proyectos de mejora del té de la Iniciativa Holandesa de Comercio Sostenible (IDH) en cuyo marco se entiende acabar con los cuellos de botella que impiden a los pequeños agricultores adoptar prácticas sostenibles en el cultivo del té. Financiados por esta última, Rainforest Alliance, KTDA, Oxfam y Unilever, estos proyectos facilitarán la certificación de unas 150.000 hectáreas de plantaciones de té de India, Indonesia, Kenya, Rwanda y Sri Lanka antes de fines de 2013.

Más información en inglés en: Rainforest Alliance: www.rainforest-alliance.org/es, Unilever: www.unilever.com/sustainability/environment/agriculture/tea/, Ethical Tea Partnership: www.ethicalteapartnership.org.