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Seguros para incentivar el comercio

30 marzo 2012
ITC Noticias

Los pobres son más vulnerables que el resto de la población a los riesgos y choques económicos; también son quienes tienen menos capacidad de resistencia cuando sobreviene una crisis. Al respecto, el microseguro para personas de bajos ingresos es una herramienta de desarrollo que puede ayudar a empresarios pobres de la economía informal a gestionar riesgos, reducir la vulnerabilidad y mantener la productividad. No obstante, existen dificultades tanto en la oferta como en la demanda que aseguradores innovadores y sus asociados de prestación deben abordar si se proponen servir efectivamente al mercado.

Protección de bienes que generan ingresos 

Cuando se les pregunta qué tipo de seguros quisieran que estuviera más disponible, los pequeños productores de países en desarrollo suelen mencionar la necesidad de proteger bienes de producción como el ganado y las máquinas de coser. También consideran que robos, incendios y desastres naturales representan graves peligros para su empresa y, de hecho, para su capacidad de mantener a la familia, ya que por lo general, los dueños de pequeñas y medianas empresas (PYME) son críticos para sufragar la alimentación, el alquiler, la electricidad y las matrículas escolares de los hogares.

Algunos productos de microseguro se concibieron para proteger bienes de PYME, como la propiedad y el ganado, y contribuir a la inversión en actividades productivas. Por ejemplo, un seguro de propiedad puede cubrir las existencias y los bienes productivos de un pequeño fabricante, incluidas su tienda y sus máquinas. El seguro contra las inclemencias del tiempo basado en índices permite que los agricultores accedan a créditos para insumos agrícolas porque sin protección, los bancos son más precavidos a la hora de otorgarlos. El seguro contra desastres es un producto emergente para PYME vulnerables a inundaciones, sequías u otros fenómenos catastróficos. Además de ayudar a los empresarios a reembolsar un préstamo pendiente y suplir sus necesidades inmediatas, la cobertura contra desastres puede ayudarles a retomar su trabajo rápidamente mediante un nuevo préstamo.

Fonkoze, la institución microfinanciera más grande de Haití con sucursales en todo el país y que presta servicios a 55.000 prestatarios y 251.000 ahorradores, creó Kore W, un producto de seguros que protege a pequeños empresarios contra huracanes, terremotos, inundaciones o vientos destructores. Dicho producto es obligatorio para todos los prestatarios que pagan una prima equivalente al 3% del préstamo principal. Si sobreviene un desastre natural, los asegurados tienen derecho a una indemnización de $EE.UU. 125 para suplir necesidades de emergencia tales como agua, comida y refugios temporarios, cancelar su préstamo con Fonkoze y solicitar otro cuando se encuentren en condiciones de hacerlo. Kore W –que opera por conducto de MiCRO, consorcio de microseguros con sede en Barbados, excepcionalmente estructurado para ofrecer una cobertura paramétrica a través de Swiss Re– se pone en marcha en casos de catástrofe a gran escala.

Los problemas de salud pueden generar gastos considerables para los empresarios, ya sea de hospitalización o tratamiento médico, así como pérdidas por discapacidad física para gestionar su empresa. Cuando los empresarios no pueden trabajar, en las PYME se tiende a depender de mecanismos de protección informales como confiar esa gestión a algún familiar para minimizar la pérdida de productividad, pero eso puede ser insuficiente para mantener el habitual nivel de ingresos.

A efectos de paliar la pérdida de productividad, MicroFund for Women (MFW) ofrece un producto interesante en Jordania, denominado Caregiver: seguro de salud a precio abordable que cubre algunos gastos críticos de los clientes de la institución, principalmente empresarias, para acceder a la atención de salud. Si bien en Jordania todo ciudadano tiene acceso a los servicios públicos de atención primaria de salud, una investigación de MFW revela que hay insatisfacción con la salud pública. El producto Caregiver ofrece a las  clientas de MFW, pagos en efectivo para ayudarles a compensar el costo de acceso a servicios de atención de salud privados en casos de emergencia y enfermedad grave de la empresaria y los miembros de su familia. Dado que las mujeres suelen ser quienes cuidan a sus seres queridos y recortan el horario de trabajo si un hijo, el cónyuge o uno de los padres cae enfermo, el producto también cubre la pérdida sufrida cuando una empresaria no puede centrarse en su negocio.

Uno de los principales factores que restringe la productividad en el sector de las PYME es la cultura de aversión al riesgo que predomina entre los empresarios de bajos ingresos. No solo la exposición al riesgo redunda en sustanciales pérdidas financieras, los empresarios vulnerables también sufren de la incertidumbre de verse aquejados por una pérdida en cualquier momento. Ese temor constante reduce las probabilidades de que aprovechen oportunidades de generación de ingresos que pueden reducir la pobreza. El microseguro propone un método alternativo que puede ayudar a los empresarios pobres a gestionar el riesgo y contribuir a la sostenibilidad empresarial a largo plazo.

Reducción de la vulnerabilidad familiar 

El producto más común al que tienen acceso los dueños de PYME es el seguro de vida para garantizar el pago de un crédito que en caso de fallecimiento del empresario cubre el préstamo otorgado; este seguro beneficia sobre todo a la institución prestamista, pues así deja de preocuparse de que no se le reembolse la deuda. En menor medida, también beneficia a la familia del prestamista difunto que no tiene que sufragar tal deuda.

Además, ese seguro suele ser obligatorio y la prima se paga a través del préstamo porque en las PYME rara vez se opta por el seguro. Algunas pólizas solo cubren una parte del saldo pendiente sin retraso en el pago, pero el producto es más atractivo cuando prevé otras prestaciones tales como el pago del funeral, los servicios de utilidad pública y la cuenta del almacén tras el deceso del sostén de familia y cubre otros riesgos como la discapacidad o accidentes del prestamista o el incendio de local de la empresa.

Por ejemplo, Opportunity Uganda Limited (OUL) ofrece préstamos a corto plazo para comprar mercancías a un gran número de vendedores instalados en zonas del mercado expuestas a incendios. El seguro de vida para garantizar el pago de un crédito no solo protege en caso de fallecimiento del prestamista sino también en caso de incendio y si el fuego destruye su tienda, el asegurador paga el préstamo pendiente. Tras haber constatado el devastador impacto económico que tiene para sus clientes un incendio en el mercado, OUL estudia la posibilidad de ampliar la cobertura contra incendios para proteger todas las existencias del prestamista y no solo aquellas cubiertas por la suma del préstamo pendiente de pago.

Pólizas de seguros de vida más complejas que incluyen un elemento de ahorro tal vez sean convenientes para empresarios pobres porque construyen valor a lo largo del tiempo y el asegurado no tiene la impresión de haber derrochado su dinero si el evento contra el cual suscribió el seguro no sobreviene.

Al igual que apoya una mentalidad empresarial de inversión, el seguro contribuye a proteger a los microempresarios y sus familias impidiendo que caigan en la pobreza y también puede ayudarles a planificar el futuro de sus seres queridos. Por ejemplo, existen menos probabilidades de que el empresario asegurado tenga que elegir a cuál de sus hijos mandará a la escuela y más probabilidades de que busque atención de salud preventiva y acumule activos para sufragar la educación tanto de sus hijos como de sus hijas.

Mejora de la oferta, consolidación de la demanda  

El seguro tiene un gran potencial productivo y preventivo para las PYME, pero cuestiones relativas a la oferta y la demanda tienden a restringir su uso efectivo en ese sector. Por un lado, la demanda de seguros suele ser débil, pues los empresarios tienden a depender de mecanismos informales de protección del riesgo tales como inscribirse al servicio de seguridad del barrio o llevarse el equipo a casa todas las noches para conservar los bienes. En ningún caso, el uso insuficiente de seguros implica que no existan riesgos y la mayoría de los empresario conoce muy bien los riesgos que corre, pero da por sentado que el precio de los seguros no está a su alcance, que los portadores de riesgo no son dignos de confianza y, por lo general, tampoco sabe muy bien dónde adquirir las pólizas. Incluso si hubiera productos de seguro adecuados a un precio razonable, no está dicho que muchas PYME los suscribieran sin que los aseguradores hicieran una gran inversión en marketing y educación financiera.

Otra estrategia para estimular la demanda consiste en diseñar productos que ofrezcan más que una simple cobertura contra el riesgo; al igual que en el ejemplo del seguro de vida que permite acumular ahorros, el cliente de bajos ingresos necesita obtener algún valor del producto, incluso si no hace solicitudes. Si el beneficio de valor añadido puede limitarlas como en el caso de los pronósticos del tiempo para los agricultores asegurados o la educación para la salud a fin de reducir la incidencia de enfermedades prevenibles, todo el mundo se beneficia.

Por otro lado, la baja demanda guarda relación con la falta de productos que ofrezcan propuestas de buen valor para cubrir riesgos empresariales que en el caso de los empresarios de bajos ingresos son muy concretos y cada tipo de PYME puede tener distintas necesidades. Eso no solo implica una carga actuarial potencialmente significativa para el portador de riesgo que se propone ofrecer seguros en el mercado de PYME, sino también la dificultad de encontrar una cantidad suficiente de clientes para distribuir los riesgos. Esta última puede solucionarse con una póliza de grupo, otorgada por conducto de colectivos sectoriales como las asociaciones comerciales o las cámaras de comercio.

La estafa es otra gran preocupación para los portadores de riesgo; por ejemplo, en caso de robo o incendio puede resultar difícil determinar las existencias remanentes, o bien, identificar el cadáver de un animal para comprobar si era uno de los incluidos en el seguro. Si quieren prestar servicios de calidad, los aseguradores tienen que encontrar un equilibrio entre controlar la estafa y mantener la eficiencia y los precios bajos.

Por ejemplo, el seguro de ganado es crucial para paliar pérdidas sufridas por la muerte de reses, pero las solicitudes suelen ser altas por la prevalencia del riesgo moral y la estafa, lo que reduce la disponibilidad de cobertura a un precio razonable. IFFCO-Tokio, cooperativa aseguradora de la India, puso a prueba un modelo para reducir la estafa instalando detrás de la oreja del animal asegurado, un dispositivo basado en la tecnología de identificación por frecuencia de radio. Aunque el proyecto aun está en fase de experimentación, la proporción de solicitudes es cinco veces menor que antes. La disminución de solicitudes fraudulentas también redundó en propuestas de mejor valor para minifundistas con primas más bajas y una liquidación más rapida de las solicitudes.

No cabe duda que en los países en desarrollo, el microseguro y otras herramientas financieras pueden apoyar el crecimiento de las actividades de empresas de bajos ingresos, pero se necesitan productos de calidad para suplir las necesidades propias de cada sector. Métodos innovadores que utilicen tecnologías y canales de prestación alternativos pueden convertir los seguros en un negocio rentable para los aseguradores y una propuesta valiosa para empresarios de bajos ingresos.