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¿Qué es el ACS y por qué es importante?

24 abril 2014
ITC Noticias
El Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (ACS) puede dar un giro a la forma en la que se intercambian los servicios, además de contribuir con billones de dólares estadounidenses a la economía mundial, según Peter Allgeiger, de la Coalición de Industrias de Servicios.

El Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (ACS) es la primera negociación que se centra exclusivamente en actualizar las normas internacionales desde el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) de hace más de 20 años. Su objetivo es remodelar la forma en que se comercia con los servicios y tiene el potencial de añadir $EE.UU. 3 trillones al rendimiento económico mundial.

Los avances tecnológicos y un mayor uso de Internet han cambiado de forma drástica el mercado mundial de los servicios desde entonces, mientras que el sistema de comercio se ha ido quedando atrás. Por ello, los negociadores deben tener en cuenta los cambios creados por la revolución digital y abordar distintos asuntos, incluidos la transferencia transfronteriza de datos, las cadenas de suministro, las entidades estatales que compiten en los servicios comerciales y la agrupación e integración de los servicios en los distintos sectores, así como la integración de los servicios al resto de segmentos de la economía, como la agricultura, la manufactura y la energía.

Por ejemplo, el AGCS no trata de forma explícita la creciente necesidad de demanda de almacenamiento local o el procesamiento de datos empresariales. Estas demandas incrementan de forma significativa los costes y los riesgos de seguridad de los datos, y afectan de forma desproporcional a las pequeñas empresas que desean llegar a clientes extranjeros.

Las normativas que afectan a la provisión internacional de servicios deben adaptarse a las realidades de este mundo conectado digitalmente. Actualmente, las empresas dependen de la red para gestionar sus productos y servicios, y ofrecerlos a un mercado global que cuenta con 2.900 millones de usuarios de Internet. Si las normativas comerciales se adaptaran a la era digital, las exportaciones mundiales podrían aumentar en casi $EE.UU. 3 trillones, según un cálculo reciente de Ed Gresser (21st Century Trade Policy: The Internet and the Next Generation’s Global Economy).

En las negociaciones del ACS participan 50 países que juntos representan el 70% del comercio mundial de servicios. El artículo V del AGCS contempla este tipo de acuerdos plurilaterales siempre que incluyan una cobertura sustancial del sector y eliminen la discriminación entre los participantes. A pesar de que los debates están abiertos a todos los países que estén dispuestos a adoptar un alto nivel de ambición para la liberalización de los servicios, algunos Miembros de la OMC no han querido participar. Con todo, sigue habiendo una masa crítica de participantes, por lo que es probable que las disposiciones y la ambición del acuerdo se conviertan en el estándar de facto a nivel mundial de cara al futuro.

Los servicios son vitales para la competitividad

Las economías y empresas del mundo necesitan servicios eficientes para poder competir en esta economía internacional, especialmente si desean conectarse a las cadenas de suministro, que son el fenómeno predominante del comercio mundial. Tanto los PED como las pequeñas empresas necesitan acceso a servicios eficientes y económicos para poder participar en el mercado mundial.

La economía entera depende de los servicios. Los manufactureros, por ejemplo, dependen de operarios de servicios de su propia empresa pero también de proveedores externos que lleven a cabo la contabilidad, las finanzas, el diseño de los productos, la distribución y logística, etc. De igual manera, se necesitan seguros para el cultivo, servicios de extensión, financiación, almacenamiento, distribución y marketing para producir y vender cultivos o ganado.

Circulación transfronteriza de datos

Las empresas que comercian en los mercados internacionales envían datos por todo el mundo constantemente. Aunque pueda parecer evidente en el caso de las aseguradoras cuando tramitan las solicitudes o las contadurías cuando realizan auditorías, es esencial para cualquier servicio de cierta importancia. Las empresas de entrega urgente rastrean sus paquetes por el mundo, las aerolíneas vigilan el rendimiento de los motores de sus aviones mientras están en el aire y los minoristas gestionan sus compras y su inventario a escala mundial.

Por tanto, es esencial que las normativas comerciales mundiales garanticen la libre circulación de datos. No obstante, cada vez son más los gobiernos que, de forma rutinaria, imponen restricciones sobre la capacidad de gestionar y enviar información a través de las fronteras, o requieren que dichos datos se almacenen en servidores locales. Esto reduce la competitividad y el rendimiento de todas las empresas locales que dependan de estos servicios.

Con el fin de evitar estas prácticas distorsionadoras que frenan el crecimiento, el ACS debería:

  • Garantizar que las empresas puedan almacenar, transferir, procesar y acceder a datos más allá de sus fronteras;
  • Prohibir que se exija a las empresas que establezcan o utilicen servidores o infraestructuras de almacenamiento de datos locales para poder ofrecer productos y servicios digitales en el país;
  • Garantizar un trato no discriminatorio de los productos y servicios digitales de terceras partes; y
  • Permitir que las partes puedan regular los flujos transfronterizos por razones políticas legítimas solo dentro de las normas aceptadas contempladas en el artículo XIV del AGCS.

Para promover el comercio mundial, las negociaciones comerciales deben reflejar la realidad de las prácticas empresariales actuales. La incorporación de cláusulas que garanticen el libre flujo de datos es el paso más importante hacia la consecución de este objetivo.