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Ofrecer soluciones climáticas para las fábricas de té en Kenya

3 julio 2013
ITC Noticias
Mitigar el impacto del cambio climático que está afectando a la subsistencia de los cultivadores de té en Kenya

Margret Ochieng es una pequeña agricultora de Chinga, un pueblo pictoresco situado en la meseta central de Kenya. Margret se da cuenta del impacto que el cambio climático está ejerciendo en su vida mientras llena su cesta con hojas de té en su humilde plantación. Muchas de las hojas no se pueden utilizar porque los bordes se han vuelto marrones y marchitos. En otras, se pueden ver claramente signos de infección de plaga. El calor abrasador y la continua sequía han pasado factura a la calidad y la cantidad de la cosecha de este año.

Aproximadamente 900 millones de personas viven en el África Subsahariana, un 60% de los cuales dependen de la agricultura para su subsistencia, al igual que Margret. En Kenya, el sector del té ofrece trabajo a más de tres millones de personas, y los pequeños agricultores se encargan del 62% de la producción total de té del país.

Aunque cuentan con el índice de emisiones de gas de efecto invernadero por persona más bajo del mundo, los agricultores de África se encuentran entre los más vulnerables al cambio climático. El aumento de las temperaturas, los cambios en el régimen de precipitaciones y las situaciones climáticas extremas, cada vez más frecuentes, están amenazando su medio de vida. A consecuencia de ello, los cultivadores de té de Kenya están luchando a contrarreloj para adaptarse al cambio climático. Con todo, a pesar de sus esfuerzos, los expertos prevén que el aumento de temperaturas hará que muchas zonas tradicionalemnte destinadas a la plantación de té ya no sean apropiadas para la producción.

Los propios agricultores sienten también la presión de los compradores, que deben demostrar a los minoristas que el producto es 'respetuoso con el clima'. Esto supone adaptar los procesos de producción para cumplir ciertas normas; por ejemplo, calcular la huella de carbono. Aun cuando dichos requisitos suponen una oportunidad para reducir los costes de energía en la cadena de suministro, también pueden representar, al mismo tiempo, una carga para los cultivadores de té como Margret, ya que su cumplimiento suele ser costoso y complejo desde un punto de vista técnico.

A fin de hacer frente a dichos obstáculos, el ITC ha creado una asociación público-privada con la Asociación Ética del Té (ETP) y dos órganos normativos: la Rainforest Alliance y FLO-CERT. El proyecto servirá para formar a agricultores y gerentes de fábricas de té sobre el cumplimiento de normas relacionadas con las emisiones de carbono, así como la adaptación al cambio climático. La Agencia de Desarrollo del Té de Kenya (KTDA), que controla la producción de té de más de 560.000 pequeños productores del país, es el asociado nacional. Este enfoque colaborativo contribuirá a garantizar un reconocimiento pleno por parte del gobierno y el sector privado, así como la sostenibilidad del impacto logrado cuando finalice el proyecto.

Una empresa de la KTDA en Chinga, donde vive Margret, ha sido la primera en poner en marcha el programa de formación. El ITC y sus asociados trabajan en el lugar con los gestores de la empresa para preparar estrategias que permitan reducir las emisiones y hacer un uso eficaz de la energía. El proyecto también está financiando la aplicación de dichas estrategias. Los cultivadores de té reciben formación en las escuelas locales sobre técnicas de adaptación, tales como la gestión del agua y el suelo, la selección de variedades de plantas y el uso eficiente de la energía. Además, a través de un enfoque basado en la 'formación de formadores', muchos participantes están siendo preparados para transmitir sus conocimientos a los demás.

Gracias a un enfoque diversificado como este, el proyecto ha logrado llegar a Margret y a 10.000 pequeños agricultores más que suministran sus productos a la empresa de Chinga: se les ha preparado y brindado la oportunidad de enfrentarse a los obstáculos derivados del cambio climático.