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México: creación de una marca con alcance mundial

14 enero 2015
ITC Noticias

Durante las últimas décadas, México se ha convertido en una de las economías más dinámicas y estables del mundo. Su prometedor futuro se ha subrayado una y otra vez. El New York Times declaró que México va por el camino de convertirse en el poder económico más dominante de este siglo. Empresas de servicios financieros como Accenture, Goldman Sachs, HSBC y PricewaterhouseCoopers estiman que el país se situará entre la quinta y octava economía del mundo en los próximos años.

Parte de la bonanza de México viene de los numerosos esfuerzos de marketing. Por esta misma razón, la marca país México se encuentra entre las 10 primeras del 'Tomorrow's Leading Country Brand Index' que publica la empresa de estrategias de marketing FutureBrand.

El desempeño económico de México y su favorable creación de marcas también son resultado de sus ventajas comparativas. La nación es un centro logístico y una plataforma de exportación mundial con una ubicación estratégica. México es el productor líder de manufactura avanzada. Su creciente población está muy cualificada, lo que genera un mercado interior muy interesante. Estos factores hacen que el país demuestre su fuerza tanto a nivel nacional como internacional.

Hace dos décadas, México decidió embarcarse en un proceso que acogía el libre comercio como medio para fomentar el comercio. El cambio de modelo en el panorama económico, social y político llegó en 1994 con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Como resultado de ese acuerdo comercial con Canadá y los Estados Unidos, México se ha convertido en una de las economías más abiertas y en uno de los principales exportadores del mundo. El cambio en la economía también provocó que las marcas mexicanas cambiaran su estrategia.

ProMéxico, la agencia gubernamental encargada de mejorar la internacionalización de las empresas mexicanas, ha invertido todas sus fuerzas en una campaña de promoción que se centra en reforzar la presencia empresarial del país en el extranjero. No cabe duda de que la exportación de productos y servicios ha contribuido al desarrollo económico y social de México. Ha ayudado a fortalecer su competitividad y a ser reconocido como uno de los mejores destinos empresariales del mundo.

Un buen ejemplo es el éxito de su industria cervecera. En 1995, un año después de firmar el TLCAN, México exportó cerveza por el valor de $EE.UU. 310 millones; en 2013, la cifra aumentó a $EE.UU. 2.200 millones. Esto ha convertido al país en el mayor exportador de cerveza del mundo, registrando una participación en el mercado mundial por encima del 16%.

Si bien es cierto que el marketing ha desempeñado un papel vital a la hora de elevar la venta de cerveza mexicana, la economía abierta también ha ayudado mucho. Esta poderosa combinación ha llevado a que las empresas mexicanas dominaran la lista de marcas preferidas de América Latina, como publicaba la empresa de estrategias de marketing Millward Brown. Las marcas mexicanas representan un tercio del valor total de las empresas de América Latina.

El secreto de este éxito surge de la habilidad que tienen las empresas mexicanas para transformar un éxito local en uno mundial. Esto es posible gracias a los acuerdos de libre comercio con 45 países, que representan más de 1.000 millones de consumidores en el mundo.

No se trata de algo pasajero. Las marcas mexicanas, tanto las arraigadas como las nuevas, están tomando impulso y están teniendo éxito en los mercados nuevos. Su estabilidad macroeconómica, su tremenda transformación estructural y sus ventajas comparativas ayudarán a México a continuar entre los principales exportadores del mundo. Estas perspectivas favorables irán estrechamente vinculadas al desempeño de nuestras marcas.