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Los productores de chocolate de Fiji prevén exportaciones con sabor a chocolate

11 junio 2015
ITC Noticias
La certificación de la inocuidad de los alimentos ayuda a los exportadores de chocolate de Fiji a mejorar la calidad y a garantizar acuerdos de exportación

Tomo Zukoshi siempre se ha preocupado por la inocuidad de los alimentos. Sin embargo, hace poco se convenció de la necesidad de que su fábrica de chocolate en la isla de Fiji, en el Pacífico, contara con una certificación de análisis de peligros y de puntos críticos de control (HACCP, por sus siglas en inglés).

La hazaña se completó en diciembre de 2014 y, como resultado, la fábrica Adi Chocolate de Zukoshi cuenta ahora con la autorización para exportar.
Zukoshi no se contentó con recibir la certificación HACCP para su fábrica: como parte del programa, también se convirtió en auditor certificado de ISO 2200. Ello le permitió planificar, aplicar, utilizar, mantener y actualizar un sistema de gestión de la inocuidad de los alimentos, necesario para producir chocolates aptos para el consumo.

En Fiji, las condiciones ambientales, económicas y culturales hacen que la inocuidad de los alimentos constituya una preocupación primordial a la hora de transformar las mazorcas locales de cacao en chocolate. Además, la falta de medidas para garantizar la inocuidad de los alimentos no solo afecta a los consumidores, sino que también pone en peligro la reputación del negocio. Esto es precisamente lo que Zukoshi y otros productores quieren evitar.

"Es nuestra responsabilidad rastrear y controlar el flujo de materias primas y la calidad del producto conforme a directrices estrictas, así como asegurarnos de que nuestros productos están exentos de cualquier peligro", comenta, y añade: "Sobre todo porque mis hijos y la gente de nuestra comunidad, de nuestro país y de todo el mundo consumirán los chocolates fabricados en Fiji".

La formación impartida por el Centro de Comercio Internacional (ITC) en materia de certificación HACCP, que duró 16 meses, ayudó a los dueños de empresas fijianas a comprender que la grabación de las actividades diarias podría favorecer el proceso de normalización a través de las cadenas de valor.

Zukoshi comenta: "Aprendimos que la inocuidad de los alimentos en una empresa depende de la cooperación y colaboración de todos: desde agricultores hasta fabricantes, pasando por los consumidores".

Los cursos de formación han ayudado a los dueños de empresas a comprender la lógica que subyace a la inocuidad de los alimentos y su gestión. Un préstamo del Departamento de Asuntos Exteriores y de Comercio de Australia ayudó a costear el equipamiento necesario para cumplir la normativa. El tiempo y el dinero invertidos en obtener una certificación de inocuidad de los alimentos, en particular en adaptar la estructura de la fábrica a las normas HACCP, han dado muy buenos resultados: aumentó el precio y el número de ventas de chocolate de Fiji y los agricultores comenzaron a producir mazorcas de calidad de grado A. Sus productos se pueden consumir ahora en todo el mundo sin ningún riesgo.

Adi Chocolate, por ejemplo, ya ha recibido cuantiosos pedidos de Japón, y está actualmente negociando con distribuidores de Suiza, Suecia y los Estados Unidos.

"La inocuidad de los alimentos debería ser el pilar fundamental de toda empresa alimentaria, ya que al reforzarla también se aumenta el potencial de la empresa y la seguridad de todos los consumidores", explica Zukoshi.