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La función de los datos masivos en la integración regional de África Carl os

3 julio 2015
ITC Noticias

El sueño de un joven empresario de Uganda de expandir su negocio de procesamiento de café pronto se podría hacer realidad. El acelerado proceso de integración del África Oriental está trayendo consigo posibilidades inimaginables hasta hace poco. En un par de años podría alcanzar a los 350 millones de habitantes del África Occidental sin tener que pagar los altos aranceles y costes de transporte que actualmente hacen que sea más fácil exportar a Europa que a otras partes de África.

Las iniciativas para acelerar la integración regional en África están ganado impulso. Estas incluyen la creación de una Zona de Libre Comercio Continental para 2017, un plan de acción para fomentar el comercio intraafricano y eliminar las barreras al comercio a través de áreas subregionales de libre comercio y uniones aduaneras. También se están estableciendo medidas para simplificar los trámites aduaneros, la libre circulación de personas y el desarrollo de una infraestructura regional. Parece que el espíritu del Tratado de Abuja de 1991, que ha servido como un plan de acción para un objetivo tan ambicioso, por fin se está tomando en serio.

Tras haber reconocido al comercio como un medio para implementar el programa de desarrollo posterior a 2015, así como el Programa 2063 para África, la función del comercio como motor para el desarrollo parece aún más evidente.

Comercio formal e informal

De media, el comercio formal intraafricano representa aproximadamente el 14% del total del comercio africano. Es poco en comparación con otras regiones. El comercio intrarregional representa un 17% en Sudamérica y América Central, un 42% en América del Norte, un 62% en la Unión Europea y un 64% en Asia. La clave para estas cifras es el término 'formal'. Una proporción grande de los intercambios económicos entre las fronteras africanas pertenece al sector informal.

No obstante, la buena noticia es que los productos manufacturados representan cerca del 46% del comercio intraafricano formal. Esto refleja el gran potencial que existe para el desarrollo de cadenas de suministro en el continente. La base económica predominantemente monocultural de África se puede cambiar añadiendo valor a los bienes producidos. Si a esto le sumamos mejoras de productividad y competitividad, se puede crear el empleo que los jóvenes y la población cada vez más urbana necesitan.

En el mayor intento hasta la fecha para recopilar datos sobre el impacto de la integración regional, la Comisión Económica para África (CEPA), la Unión Africana y el Banco Africano de Desarrollo han elaborado conjuntamente el Índice de Integración Regional. Esta herramienta servirá como barómetro para los gobiernos y el público en general, ya que les permitirá comprobar el rendimiento de los países y de sus comunidades económicas regionales.

Incluyendo información de más de 70 indicadores, el índice hace un seguimiento del progreso e identifica los obstáculos que se deben abordar, ayuda a tomar decisiones políticas y sirve como apoyo para las futuras negociaciones comerciales. Para respaldar su puesta en marcha, la CEPA está formando a los países y a las entidades subregionales de África en materia de recopilación de datos y supervisión.

Desde datos sobre vuelos hasta datos arancelarios

Debido a la novedad de algunos indicadores utilizados, se está intentando normalizar las bases de datos. El uso de las técnicas de 'datos masivos' ofrece al índice la oportunidad de convertirse en un líder de las metodologías innovadoras. Por ejemplo, la recopilación de los datos de las aerolíneas para formar conjuntos de datos sobre las pautas de los vuelos entre aeropuertos se utiliza para calcular el total de los vuelos intraafricanos o los datos sobre los aranceles se utilizan para calcular la media de los aranceles comerciales intraafricanos.

En vista de los avances de la industria de las telecomunicaciones, hay potencial para avanzar la tecnología y aprovechar las fuentes de datos masivos generados a partir de contenido web, medios sociales, satélites o tecnología de los teléfonos móviles para apoyar la toma de decisiones políticas refinadas. Con más de 629 millones de usuarios de teléfonos móviles, los datos telefónicos resultan ser una mina de oro para los formuladores de políticas. Estos datos ya han marcado una diferencia en numerosas áreas, por ejemplo, en la asistencia humanitaria, para vigilar la transmisión de enfermedades o compensar a los agricultores por malas cosechas debido al tiempo. El sistema bancario móvil de África no solo ha cambiado la forma de realizar transacciones sino que se está convirtiendo en un referente mundial.

Sin embargo, a pesar de este éxito, se requieren más inversiones para aprovechar plenamente el potencial de estos datos. Se están creando comunidades de usuarios de datos que ayudarán a validar las entradas de datos que no procedan de entidades estadísticas oficiales. El hecho de poder actualizar el Índice de Integración Regional con datos masivos generará el escrutinio y la responsabilidad necesarios para catalizar una mayor acción gubernamental.

Gracias a estos datos, los empresarios podrán evaluar a qué mercados merece la pena acceder. Será igual de crucial para el joven ugandés que desea exportar café que para la productora de algodón de Malí o la fábrica de BMW en Sudáfrica. Solo se puede tomar una decisión correcta si se dispone de los conocimientos necesarios.