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Integración económica en: Asia y el Pacífico

7 diciembre 2011
ITC Noticias

Tres años después de la crisis financiera, la economía mundial continúa estando frágil y con miedo a otra posible recesión. Las deudas de la zona euro, la desaceleración de la economía estadounidense y la volatilidad de los precios de los alimentos y la energía amenazan con desestabilizar de nuevo al mundo. Instituciones como el Fondo Monetario Internacional han bajado las previsiones de crecimiento económico, incluido en las economías de Asia y el Pacífico.

En el contexto actual, el trabajo que están llevando a cabo las economías del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por su sigla en inglés) para reforzar la integración económica en la región nunca había sido tan decisiva para ayudar a promover una recuperación sostenible. La integración regional contribuye a la eliminación de barreras para el comercio de bienes y servicios, y permite, en beneficios de todos, que el capital, las personas e incluso los conocimientos traspasen fronteras. El comercio y la inversión libres pueden impulsar el crecimiento económico, pues permiten que las empresas puedan adentrarse en nuevos mercados y, en consecuencia, que se creen nuevos puestos de trabajo y más personas salgan de la pobreza. Además, ello también supone bienes y servicios a un precio más barato para los consumidores. Por otro lado, la liberalización y la reforma de políticas en materia de comercio pueden fortalecer la apertura y la competitividad de los mercados en la región, y hacer que las economías sean más resistentes frente a una potencial situación de desestabilidad.

 

La estructura del APEC

Desde su fundación en 1989, el APEC ha logrado conseguir una mayor prosperidad haciendo del comercio y las inversiones libres su principal objetivo. El APEC ha crecido hasta abarcar 21 economías diferentes de ambas partes del Pacífico, y en la actualidad engloba el 44% del comercio mundial, así como el 55% del PIB mundial. En sus 22 años de historia, ha conseguido buenos resultados en la región a través de un diálogo abierto y una cooperación entre actores de diferentes niveles (desde dirigentes a ministros, pasando por altos funcionarios y grupos de trabajo), así como por medio de asociaciones con el sector privado. Los esfuerzos del APEC han contribuido a la reducción de la media total de aranceles de sus miembros, de un 17% en 1989 a un 6,2% en 2009. Asimismo, se han reducido los obstáculos no arancelarios.

Gracias a las acciones emprendidas sobre el terreno, también ha conseguido crear y mejorar la capacidad de sus miembros (particularmente de las economías en desarrollo), con proyectos en toda la región y, sobre todo, por medio de una cooperación económica y técnica. Dichos proyectos, con objetivos diferentes (desde cuestiones relacionadas con las normas y su cumplimiento hasta procedimientos en materia de microfinanciación y aduanas), contribuyen a transferir las habilidades, el conocimiento y las prácticas óptimas entre los funcionarios, además de promover reformas y traducir las estrategias del APEC en acciones concretas.

 

APEC 2011

Con los Estados Unidos a la cabeza de la presidencia del APEC este año, la organización está siguiendo la visión aprobada por los líderes principales en Yokohama, a finales de 2010, de promover una integración más profunda y trascendente, así como los intereses compartidos por los diferentes actores en materia de comercio e inversiones. En 2011, el APEC se centró en definir, ajustar y tratar todas las cuestiones relativas al comercio y a las inversiones de la generación venidera que han ido surgiendo como resultado de los cambios experimentados en el entorno comercial mundial. Los ministros de comercio del APEC reunidos en mayo identificaron tres cuestiones sobre las que se necesita una acción inmediata: reducir el tiempo, los costes y la incertidumbre que supone el movimiento de mercancías a lo largo de las cadenas de suministro regionales; animar a las PYME a realizar más acciones comerciales a nivel internacional; y promover la innovación del mercado.

Éstas son algunas de las cuestiones susceptibles de ser incluidas en los acuerdos comerciales de alto nivel que se negociarán en un futuro, y que quizás asienten las bases para un Área de Comercio Libre en Asia y el Pacífico (ACLAP). Aunque la creación de dicha área ha constituido una de las metas que aspiraba a cumplir el APEC desde 2006, los líderes del Foro han acordado que ya es hora de que ese objetivo se traduzca en una visión más concreta. Así pues, han decidido que el establecimiento del ACLAP debe aprobarse en la forma de un acuerdo de comercio libre, exhaustivo y de alta calidad, a través del desarrollo y la creación de estructuras regionales, tales como ASEAN+3, ASEAN+6 y la Asociación Transpacífico. Consecuentemente, el APEC ha asumido la responsabilidad de actuar como incubadora de la nueva ACLAP, aportando su liderazgo y sus conocimientos para que su desarrollo sea posible; asimismo, el APEC desempeñará un papel crucial en el tratamiento de estas cuestiones relativas a la próxima generación.

Otra de las prioridades para el APEC este año es la promoción del crecimiento ecológico a través de la cooperación técnica y la reducción de obstáculos al comercio de bienes y servicios medioambientales. La tercer prioridad consiste en trabajar juntos para fortalecer la ejecución de buenas prácticas reglamentarias, a fin de evitar posibles obstáculos técnicos al comercio y, en particular, para ayudar a las PYME a aumentar la cooperación y la coherencia en materia de regulación en toda la región.

 

La participación del sector privado

Conseguir la participación y el compromiso del sector privado ha sido y sigue siendo importante para el APEC, a fin de que las necesidades y las preocupaciones de las empresas que realizan acciones comerciales en la región se tengan en cuenta. El APEC es una de las pocas organizaciones que reserva un lugar para las empresas en todas sus reuniones, incluso como parte central de las mismas. Cada año, representantes de las empresas se reúnen con los dirigentes del APEC a través del Consejo de Cooperación Económica Asia-Pacífico para debatir en su reunión anual, a fin de dibujar una visión de futuro.

La Asociación política en materia de seguridad alimentaria del APEC es tan sólo un ejemplo de la colaboración del Foro con el sector empresarial. Creada en septiembre de este año, la asociación público-privada persigue fortalecer la cooperación en la región para hacer frente a las preocupaciones en materia de políticas de seguridad alimentaria, como consecuencia de los recientes desajustes en los precios de los alimentos a nivel mundial.

En definitiva, el APEC reúne a los sectores público y privado, con el objetivo de garantizar que la economía de los miembros continúa recaudando beneficios del creciente mercado mundial. La eliminación de obstáculos al comercio y a las inversiones, así como el establecimiento de conexiones más sólidas a lo largo de toda la región, constituyen aspectos clave para promover un crecimiento económico sostenible y un entorno de prosperidad para todos.