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Igualar el terreno de juego económico en Palestina

6 mayo 2015
ITC Noticias

El empoderamiento económico de las mujeres es un gran reto en todo el mundo. Los desafíos en Palestina son quizá los más severos y además son impuestos tanto por fuerzas internas como externas. La ocupación actual dificulta el acceso a recursos e impide traspasar libremente las fronteras. En Palestina se registran altas tasas de pobreza y desempleo, y reina la creencia cultural conservadora que dicta que las mujeres deben quedarse en casa.

La Asociación de Mujeres Empresarias Palestinas (ASALA), que yo dirijo, se fundó en 2001 como resultado de un proyecto más pequeño creado en el marco de una organización internacional en 1997. Entonces, al igual que ahora, su objetivo principal era empoderar a las mujeres palestinas, que es mucho más que crear oportunidades de ingresos para ellas. Si bien la reducción de la pobreza de las mujeres es crucial, ASALA cree que la viabilidad económica de las mujeres debe incluir el control de los ingresos, la participación en la toma de decisiones y la igualdad ante la justicia.

ASALA ofrece a las mujeres que viven en la pobreza servicios financieros, como micro y pequeños préstamos, para ayudarles a crear o mejorar sus propios proyectos de generación de ingresos. Entre 1997 y 2014 ha distribuido 31.000 préstamos por un valor superior a $EE.UU. 32 millones a empresarias palestinas. Mientras que la tasa de éxito de estos proyectos varía entre el 45% en la Franja de Gaza y el 70% en Cisjordania, lo más importante es que el 30% crean oportunidades de empleo en las comunidades locales.

Para aquellas empresarias más consolidadas, ofrecemos ayuda para acceder a los mercados locales y regionales, así como para desarrollar sus redes. Les ayudamos a mejorar sus procesos de producción y su calidad, lo que les da una mayor comprensión de los mecanismos de la cadena de valor y les ayuda a acceder a ellos.

Si bien es cierto que hemos progresado mucho hacia el empoderamiento económico de las mujeres en Palestina, queda mucho por hacer y ASALA no puede hacerlo sola. La creación de asociaciones y redes, así como la coordinación entre las organizaciones de mujeres en Palestina, incluidas aquellas en los sectores público, privado y social, son vitales para generar un cambio positivo y duradero. Mediante la combinación de conocimiento, recursos y actividades, los pasos que damos juntos pueden beneficiar enormemente a las mujeres palestinas.

Desafortunadamente, la comunidad donante y muchas organizaciones continúan separando los asuntos de igualdad de género de los programas de sustento y empoderamiento económico. Esto crea una brecha en los servicios suministrados a las mujeres y en los beneficios transformadores que se podrían alcanzar.

La viabilidad económica de las mujeres no puede separarse de la dimensión de género. El empoderamiento económico de las mujeres es el primer paso, y el más importante, para alcanzar la igualdad de género. Por tanto, la igualdad de género no se puede conseguir sin garantizar el empoderamiento económico de las mujeres.

No hay duda de que el empoderamiento económico y la independencia de las mujeres son la base que garantiza que estas participen en la toma de decisiones, tanto a nivel familiar como comunitario. Ofrecer a las mujeres un mayor acceso a los recursos económicos no solo incrementa su autoestima sino que les hace sentir una mayor dignidad y respeto por ellas mismas.