Features

Generar crecimiento a través de la Ayuda para el Comercio

1 julio 2013
ITC Noticias
El Director General de la OMC hace un repaso de los logros alcanzados por la iniciativa Ayuda al Comercio y de los obstáculos a los que esta se tendrá que enfrentar en el futuro

Entre los días 8 y 10 de julio, la OMC acogerá el Cuarto Examen Global de la APC. Antes de que se celebre lo que será su último Examen como Director General de la OMC, ya que dejará de ocupar su cargo en agosto, Pascal Lamy hace un resumen de los logros alcanzados y de los obstáculos a los que el programa de APC se tendrá que enfrentar en el futuro.

En la Conferencia Ministerial de la OMC, que tuvo lugar en Hong Kong en 2005, se puso en marcha una iniciativa para hacer hincapié en la asistencia técnica y la creación de capacidad relacionadas con el comercio como apoyo al crecimiento económico de los PED. Además, dicha iniciativa proporcionaría un foro para tratar los asuntos sobre comercio y desarrollo.

La iniciativa APC surgió de la creencia general de que las oportunidades de acceso al mercado serían más eficaces si los PED, en especial los más pobres, pudiesen desarrollar la capacidad de suministro y la infraestructura relacionada con el comercio necesarias para beneficiarse de dichas oportunidades.

En 2006, se creó un grupo de trabajo para poner en marcha la APC. Poco después, en julio de ese mismo año, el grupo de trabajo publicó una serie de recomendaciones; entre ellas, se incluyen fortalecer la evaluación de las necesidades a nivel nacional y regional, garantizar una respuesta significativa por parte de los donantes, poner en relación las necesidades y las respuestas, y asegurar un seguimiento y una evaluación estrictos.

En este sentido, la iniciativa APC se diferencia de otros modelos internacionales porque se aleja del modelo clásico de movilización de recursos a través de un fondo central, y adopta un enfoque global que pretende ampliar y mejorar los marcos existentes. La OMC aportó un valor añadido mediante su poder de convocatoria, lo que ha permitido que donantes bilaterales e instituciones financieras comprendan mejor el papel del comercio en las estrategias de desarrollo. A través del G8, y más adelante mediante el G20, hemos ido exponiendo los argumentos a favor de una APC más extensa y mejor orientada.

Una movilización de recursos importante

Desde 2005, hemos experimentado avances significativos. Las donaciones en 2010 alcanzaron los $EE.UU. 48.000 millones: un aumento de un 82% con respecto a la línea de base establecida en 2002-2005. El aumento del presupuesto destinado a la APC ha sido adicional, y el crecimiento de la asistencia para el comercio no se ha realizado a expensas de otros sectores. La parte de APC destinada a ayudar a sectores específicos no ha sufrido modificaciones, quedándose en un 32% desde 2006.

La crisis financiera mundial comenzó a tener efectos negativos sobre los recursos de APC en 2011. Los cálculos iniciales muestran que los compromisos económicos para 2011 alcanzaron los $EE.UU. 41.500 millones: $EE.UU. 6.600 millones menos que en 2010. Con todo, se ha registrado un crecimiento del 56% con respecto al punto de partida de 2002-2005.

Desde 2005, África y Asia han recibido aproximadamente el 75% del presupuesto destinado a APC. Los compromisos económicos con otras regiones también han experimentado un aumento constante a lo largo de los años. La cuota más alta de APC (un 30%) se destina a países de ingresos bajos. Los fondos destinados a los PMA han aumentado un 94% y alcanzado los $EE.UU. 13.400 millones en 2011.

A fin de movilizar los recursos, desde 2005 la OMC se ha esforzado mucho por fortalecer sus asociaciones con bancos de desarrollo multilaterales, agencias de las Naciones Unidas, comunidades económicas regionales y gobiernos nacionales. Desde 2007, se han llevado a cabo distintos exámenes de la APC, tanto a nivel regional como subregional, en África, América Latina y el Caribe, Oriente Medio y Asia-Pacífico.

Un ejemplo claro de la APC en acción es la Conferencia Norte-Sur celebrada en Lusaka (Zambia) en 2009, que contó con la participación de la COMESA, la CAO y la SADC. La conferencia generó más de $EE.UU. 1.000 millones en fondos donados por los asociados para el desarrollo, destinados a mejorar las infraestructuras de transporte y apoyar la aplicación de instrumentos de facilitación del comercio. Desde entonces, dichos compromisos se han convertido en acciones: en 2011, los miembros del Corredor Norte-Sur ya estaban implicados en la preparación, financiación y construcción de 1.295 km de carreteras.

Seguimiento del rendimiento y evaluación de los resultados

La OMC se ha asociado con la OCDE, a fin de hacer un seguimiento de los resultados y evaluarlos. El tema del Tercer Examen Global de la APC de 2011 era la presentación de los resultados, que se complementó con una colección de casos reales que hacían hincapié en dónde actuaba la APC y dónde podía mejorar.

El ejercicio de seguimiento ha resaltado los resultados positivos obtenidos a nivel nacional gracias a divesos programas y proyectos. Se ha comprobado que, la apertura del comercio, acompañada de reformas normativas y respaldada por la APC, contribuye a atraer inversiones nacionales y extranjeras, estimula el crecimiento económico y, por ende, mitiga la pobreza. Esto ha mostrado una correlación positiva entre la APC y un mayor rendimiento de las exportaciones, además de destacar la importancia de la implicación nacional para obtener resultados.

Una parte central de este progreso es la mejora del proceso de incorporación del comercio en las estrategias de desarrollo nacionales y regionales. Los países asociados rinden mejor a la hora de articular, incorporar y comunicar sus objetivos y estrategias comerciales. Los PMA son un claro ejemplo de ello, pues han mejorado su situación con la ayuda del programa específico de la APC destinado a los PMA (el MIM). Asimismo, desde 2005, se ha observado un aumento en el número de estrategias de APC nacionales y regionales, especialmente en el Caribe, el Pacífico y algunas regiones de África. Este avance hacia una mejor identificación y articulación de las necesidades y prioridades comerciales, contemplado también desde una perspectiva nacional, es uno de los muchos logros obtenidos gracias al trabajo colectivo sobre la APC.

Perspectivas de futuro

Durante los últimos siete años y medio, el programa de APC se ha ganado un puesto muy importante en el panorama comercial. El reto ahora consiste en asegurar que se ajuste a los cambios experimentados en el contexto global.

Uno de los principales desafíos continuará siendo cómo aprovechar mejor la asistencia comercial Sur-Sur. Debemos encontrar medidas innovadoras que permitan una mejor integración de la intervención del sector privado en la APC. De hecho, es posible que haya llegado el momento de dejar de centrarnos en la 'Ayuda para el Comercio' y comenzar a contemplar opciones de 'Inversión para el Comercio'.

Este enfoque en la inversión se refleja en la última encuesta de seguimiento realizada para el Cuarto Examen Global de la APC, que tendrá lugar en julio de 2013. Una de las conclusiones más relevantes es que los PED, especialmente los PMA, consideran que las inversiones privadas nacionales e internacionales son una gran fuente de financiación para el desarrollo futuro. Además, las economías en desarrollo representan más de la mitad de los flujos de inversiones extranjeras directas a nivel mundial y, en 2011, dichas inversiones eran mayores que los flujos de APC en más de 20 PMA. Gracias a sus vínculos con las PYME, el ITC desempeña un papel excepcional en materia de 'Inversión para el Comercio'.

El comercio mundial se caracteriza cada vez más por las transacciones con cadenas de valor complejas y dispersadas geográficamente, muchas veces dentro de la misma empresa. La expansión de las cadenas de valor está brindando nuevas oportunidades a muchos PED, puesto que los países se centran en encontrar un lugar donde cuenten con una ventaja comparativa en una o más tareas de la cadena de valor.

La APC puede facilitar este proceso abordando las principales limitaciones a las que las empresas tienen que hacer frente. Esta es la razón por la que el Examen Global de la APC 2013 se centrará en el tema 'Conectarse a las cadenas de valor mundiales' y utilizar su potencial como instrumento para el desarrollo. Será importante aprovechar las lecciones extraídas del examen para los futuros programas de APC, especialmente con miras a la Conferencia Ministerial de la OMC, que este año tendrá lugar en Bali (Indonesia), en diciembre.

Durante el último ejercicio de seguimiento y evaluación llevado a cabo por la OMC-OCDE antes del Examen Global, se encuestó a casi 700 empresas y asociaciones de 120 países, y se destacaron muchas de las limitaciones existentes; entre ellas, el acceso a financiación comercial; el marco reglamentario y el entorno empresarial; el transporte y los costos de envío, especialmente aquellos relacionados con el cumplimiento de las obligaciones aduaneras, el transporte y la infraestructura energética; y las competencias laborales y la formación.

En el futuro conviene integrar los objetivos de desarrollo sostenible en la asistencia oficial al desarrollo. Entre los 43 donantes encuestados, el cambio más importante esperado durante los próximos cinco años es una mayor concentración en el cambio climático y el crecimiento ecológico. Es probable que el actual debate sobre el programa de desarrollo posterior a 2015 fomente dicho proceso.

Esto se aplica igualmente a la necesidad de continuar incorporando el desarrollo de género en los programas y proyectos de APC. El Programa Mujeres y Comercio del ITC es un ejemplo claro de que se puede conseguir.

Son muchos los logros alcanzados desde que se puso en marcha la iniciativa APC en 2005. Se han movilizado compromisos por valor de más de $EE.UU. 200.000 millones y se han desembolsado aproximadamente $EE.UU. 170.000 millones. Los PED hacen un mejor uso de la APC para integrar de forma más eficaz sus economías en las cadenas de valor que, a día de hoy, caracterizan el sistema de comercio mundial. La iniciativa APC puede, con todo, tener un impacto aún mayor si enfoca su modelo en uno que se base más en la ‘Inversión para el Comercio’: un modelo que elimina las limitaciones a las que se enfrentan los PED cuando desean unirse a una cadena de valor, escalar una vez dentro de ella o crearla, y que se centra en objetivos de desarrollo sostenibles y sostenidos.

La iniciativa APC ha creado un foro donde el comercio y el desarrollo van de la mano. Ha identificado la autonomía, la conciliación y la incorporación como los grandes principios de la asistencia en materia de comercio. Además, ha destacado el papel que puede desempeñar el sector privado como asociado clave. Ayuda para el Comercio – o Inversión para el Comercio – es una iniciativa dirigida por los PED y en manos de los PED. Espero que siga dando sus frutos en el futuro y que continúe estando presente en la OMC, contando al mismo tiempo con el apoyo incondicional del ITC.