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El comercio de las PYME: la oportunidad de África después de 2015

16 septiembre 2014
ITC Noticias

El 'equipo de África' trabaja duro por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para 2015. Para conseguirlo debe fortalecer una serie de sectores claves, especialmente en el área de la agricultura y los servicios de sanidad, el transporte y la logística, pero también de la energía y la adaptación climática.

De momento, parece que va por el buen camino; 15 de los 20 países que han registrado un mayor progreso en lo que se refiere a los ODM son africanos. No obstante, quedan muchos obstáculos que superar. La cuestión más importante es cómo preparar al equipo para su desempeño posterior a 2015. Gran parte de la atención se debería centrar en aprobar políticas que ayuden a las PYME a lograr resultados de desarrollo a través del comercio y la creación de empleo, y en ampliar las opciones a disposición de los consumidores en áreas como la sanidad, la nutrición, la energía y el medio ambiente.

África va bien encaminada en los objetivos relacionados con la enseñanza primaria, la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, combatir el VIH/SIDA, la tuberculosis, la malaria y otras enfermedades, y fomentar una alianza mundial para el desarrollo. Sin embargo, aún existen lagunas en los objetivos relacionados con erradicar la pobreza y el hambre, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente (The MDG Report 2013: Assessing Progress in Africa Toward the Millennium Development Goals (en inglés), PNUD).

Los países africanos que figuran entre los 20 más próximos a conseguir los ODM están ahí principalmente porque han registrado un crecimiento sostenido y equitativo, una estabilidad política y cuentan con políticas orientadas al desarrollo humano. Para conseguir este crecimiento, una de las soluciones empleadas fue mejorar el rendimiento de las PYME. Esto se llevó a cabo en las economías nacionales y regionales, incluida su contribución al consumo local, al empleo, al comercio y a los ingresos de exportación.

La inseguridad alimentaria continúa siendo un problema grave debido a que influye sobre los objetivos relacionados con la salud. Un esfuerzo conjunto por mejorar la agricultura, el pilar de muchas economías rurales y de la mayoría de los PED, podría mejorar las oportunidades para el crecimiento económico y la creación de empleo. La mejora de la distribución de los alimentos y de la nutrición, tanto en las zonas rurales como en las ciudades de rápida expansión en África, podría acelerar el progreso hacia la consecución de los ODM. La adaptación a los choques climáticos, especialmente a las condiciones extremas, podría ayudar a África a afrontar la inseguridad alimentaria. La buena noticia es que en la mayoría de estos 15 países las exportaciones de alimentos representaron un alto porcentaje del total de exportaciones de mercancías: Burundi (69%), Rwanda (51%), Kenya (48%), Côte d’Ivoire (47%) y Uganda (46%).

África depende de las PYME del sector alimentario y su rendimiento está vinculado con factores importantes como la productividad o la sofisticación del sector agrícola. Algunos países han realizado increíbles progresos a la hora de conseguir que sus PYME se registren como empresas formales. En Botswana, casi el 94% están registradas formalmente cuando comienzan a operar, en Kenya el 91%, en Rwanda el 90%, en Lesotho el 87% y en Mozambique el 86%. El resto deben seguir su ejemplo.

Se ha demostrado que los países africanos que dependían de la agricultura pero habían aumentado el nivel de sofisticación del sector y contaban con mejores redes de transporte y comunicación, han generado más empleo (Jobless Economic Growth: Is There a Role for Agriculture, Journal of African Development, Hanson y Léautier, 2013; en inglés). Los resultados muestran factores claves que son esenciales para el impacto de la agricultura sobre el empleo: el tamaño del sector y su potencial para dar trabajo a un gran número de personas; el atractivo del sector para los jóvenes con formación; y las oportunidades de expansión del mercado que surgen gracias a la integración regional y las políticas comerciales.

El comercio desempeña un papel decisivo en la creación de oportunidades de empleo en el sector agrícola y, debido al gran abanico de puestos de trabajo que puede crear, en la inclusividad de dicha creación de empleo. La razón de esto es que en África predominan los pequeños agricultores. A fin de sofisticar el sector, se deben utilizar más conocimientos científicos, fertilizantes, aparatos mecánicos, riego y transportes. Todos estos factores dependen tanto del comercio de servicios como de mercancías.

La proporción del comercio dentro del PIB superó el 50% en casi todos los 15 países mencionados, destacando Lesotho (156%), Swazilandia (135%), Botswana (115%), Mozambique (107%) y Côte d’Ivoire (105%). El 'equipo de África' deberá centrarse en las políticas comerciales si quiere que el comercio genere un crecimiento inclusivo, especialmente en relación con los países emergentes como China, India y Brasil. Un enfoque en las políticas de integración regional expandiría el espacio para un mayor comercio intraafricano y ofrecería el acceso al mercado que necesitan las PYME que buscan una diversificación geográfica.

Los programas y las políticas de integración regional deben respaldar mejor a las PYME emprendedoras, ya que pueden modernizar la agricultura a través de modelos repetibles. Dichos modelos deberían aprovechar las oportunidades de mercado regionales de importación y exportación, apoyar la creación de cadenas de valor que mejoren el valor añadido de los productos agrícolas, y animar a los jóvenes a trabajar en este sector. Esto incluye actividades vitales para la transformación del sector como apoyar la modernización, productividad y expansión de las PYME involucradas en las cadenas de valor agrícolas y alimentarias a nivel de minoristas, así como ampliar el comercio regional e internacional de productos y servicios agrícolas.

En África, la mayoría de estos bienes y servicios se proporcionan a través de las PYME. Asimismo, las PYME han demostrado que son capaces de hacer que los productos de consumo sean accesibles para un porcentaje sustancial de la población. Si la sofisticación e innovación que se ha empleado en la banca y en los sistemas de pago móviles se emplearan en el comercio, los resultados podrían ser incalculables.

Con el crecimiento de la clase media en África han aumentado los ingresos de los hogares y esto presenta una oportunidad para el comercio nacional y transfronterizo de productos de consumo. En Lesotho, el gasto de consumo de los hogares, en porcentaje del PIB, alcanza el 91% (Banco Mundial, 2014). Los 20 países más próximos a conseguir los ODM han informado sobre un gasto de consumo superior al 50% del PIB.

Debido a que esta estadística mide el valor de mercado de todos los bienes y servicios, es un potente indicador del potencial que existe para el comercio más allá de los alimentos. Además, los bienes duraderos como los coches o frigoríficos contribuyen enormemente a la distribución y conservación de los alimentos, y ayudan a ampliar la fecha de caducidad de los productos perecederos. La mayoría de los países africanos importan sus productos duraderos, y el dinámico sector de la instalación y reparación de los productos de segunda mano dirigido por las PYME crea los puestos de trabajo semicualificados que tanto se necesitan. Para poder respaldar un programa comercial impulsado por las PYME se debe mejorar la eficiencia del gasto público, es decir, invertir en las infraestructuras que son necesarias para las PYME involucradas en la cadena de valor agrícola o alimentaria. Existe una gran demanda por los servicios de diagnóstico de la salud debido a que los nuevos perfiles de riesgo incluyen el cáncer y otras enfermedades que vienen con el desarrollo. Mejorar el acceso a clínicas de diagnóstico podría evitar muchos riesgos a las mujeres durante el parto y salvar las vidas de muchos neonatos. Todos estos servicios ayudarían a alcanzar los objetivos relacionados con la salud materna y la salud de los niños.

 

La inversión en las PYME también podría aumentar la probabilidad de conseguir el objetivo de descarbonización a nivel mundial, ya que las PYME de África adoptan rápidamente las nuevas tecnologías y se adaptan a ellas. Podemos ver un gran progreso en la fabricación de placas solares para el uso domestico o de las pequeñas industrias. En muchas partes del mundo, la energía solar y eólica ya han alcanzado paridad de red (Mensaje sobre el cambio climático a los líderes del mundo,www.unsdsn.org/climate-letter). Hay margen para invertir en sistemas de energía distribuida que son útiles para las clínicas y los centros de diagnóstico, así como para mecanizar la agricultura, y contribuyen de forma importante a los ODM de salud materna, mortalidad de los niños y seguridad alimentaria. Las asociaciones que se podrían formar en los distintos países para conseguir una descarbonización eficaz mejorarían considerablemente el comercio. El éxito de estas depende de las políticas relacionadas con los mercados de deuda y el acceso a la financiación para las PYME, así como del reforzamiento del mercado de capitales local.

El capital privado puede ser un medio eficaz para proporcionar la financiación necesaria para apoyar al denominado 'vacío intermedio': las PYME que necesitan entre $EE.UU. 1 millón y $EE.UU. 15 millones para crecer y expandirse. En Mkoba Private Equity Fund creemos que las principales dificultades para las PYME africanas a la hora de acceder a capital se basan en:
(1) Dificultades para acceder a los créditos bancarios que siguen concentrados en unos pocos mercados;
(2) Tipos de interés prohibitivos y gran dependencia de avales para las líneas de crédito, cuando se conceden a las PYME;
(3) Falta de mercados financieros nacionales con capital suficiente para cubrir las cantidades requeridas por las PYME;
y
(4) Concentración de los fondos de capital privado en pocos mercados, con presencia nacional limitada en muchos países.

Muchas de las PYME a las que pretendemos ayudar tienen el potencial de convertirse en actores regionales y se dedican a la importación y exportación en sectores como los agronegocios y el agroprocesamiento, la logística, el transporte o la sanidad. Si queremos alcanzar los ODM debemos invertir en las PYME de estos sectores, pero esta inversión debe ir de la mano de políticas comerciales y de integración regional sólidas. Por tanto, la idea de transformar África comenzando por las empresas podría ser un buen principio rector para aquellos países que deseen desarrollar un programa de desarrollo posterior a 2015. No obstante, deberá ir más allá de las metas de los ODM para conseguir los objetivos que el 'equipo de África' aún no ha alcanzado.