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Definición de políticas para la inversión internacional

29 marzo 2012
ITC Noticias

A pesar de los trastornos de la economía mundial, la inversión extranjera directa (IED) global aumentó un 17% en 2011, cifrándose en $EE.UU  1,5 billones, monto que superó la media de esa inversión antes de la crisis financiera de 2008. No obstante, la fragilidad de la economía mundial repercutirá en los flujos de IED, pues en el último trimestre de 2011, la actividad de fusiones y adquisiciones transfronterizas, así como las inversiones en nuevas instalaciones disminuyeron, lo que es indicativo de riesgos e incertidumbres respecto al ulterior crecimiento de la IED en 2012.

De ahí que este año, el Foro Mundial de Inversiones (WIF por su sigla en inglés) llegue en momentos en que el futuro de la inversión internacional no está claro: ¿seguirá recuperándose y se orientará hacia anteriores niveles récord? O bien, ¿se detendrá cuando más se necesita para el desarrollo, la creación de empleo y la reducción de la pobreza? Habida cuenta de lo antedicho, ¿cómo catalizará el foro, el pensamiento sobre inversión internacional y alentará una mayor acción de gobiernos, organismos de promoción de inversiones y organizaciones internacionales?

El primer WIF fue en Accra, Ghana, en 2008 y el segundo en Xiamen, China, en 2010, sentó su fama de foro abierto de discursos y formulación de políticas de alto nivel. También allí se bregó por la inclusión de varios asuntos en programas de empresas y formuladores de políticas, tales como la inversión verde, y se facilitaron varios acuerdos de inversión, dejando un legado tangible.

En el WIF de 2012 –que será el tercero y se reunirá en Doha, Qatar, en abril – se abordarán varias dificultades políticas que afronta la comunidad internacional de inversiones y se ofrecerá una valiosa oportunidad de trabajo en red a aquellos países que intentan atraer inversiones y empresas que buscan medios de desbloquear reservas en efectivo.

Esta vez, no solo se buscará identificar oportunidades de inversión, también se considerará en qué forma, los gobiernos pueden establecer una adecuada combinación política para garantizar mayor rentabilidad a la inversión internacional y cómo los inversores pueden mejorar en forma responsable y sostenible, el impacto en el desarrollo de sus decisiones de inversión.

La sesión del WIF en la que se abordarán directamente esos asuntos, no comprende solo empresas privadas, sino también fondos soberanos de riqueza (FSR) cuya influencia en la combinación de inversiones internacionales está en aumento. Con activos bajo gestión de un valor de $EE.UU. 4-5 billones, gran parte de los cuales pertenecen a países emergentes del Sur, esos fondos pueden aportar más al desarrollo sostenible y ofrecen un enorme potencial para la inversión internacional que permanece inexplotada. Reconociendo esa oportunidad, el WIF se centrará en alentar inversiones de FSR en favor del desarrollo sostenible, examinará algunas dificultades de esos fondos en la inversión internacional y definirá el papel de la inversión de los mismos en agricultura, sectores productivos e infraestructura de desarrollo.

Otra tendencia de la inversión internacional que se examinó en el WIF 2010 fue el floreciente mercado de oportunidades de inversión verde. La transición a una economía de bajo carbono está creando un sector de crecimiento, impulsando el empleo y difundiendo tecnología. En muchos casos, aumenta los resultados de la inversión internacional de las multinacionales, pero en un entorno competitivo, ¿cómo pueden los gobiernos captar inversiones para ese sector especializado? El WIF ofrece una tribuna para compartir tanto experiencias como mejores prácticas y vincular empresas con sitios de potencial inversión en economías en desarrollo y en transición.

La inversión internacional permite transferir capital, tecnología y competencias de un sector a otro, generar empleo, aumentar ingresos fiscales, crear lazos comerciales y fortalecer capacidades de exportación; por ejemplo, incorporando a empresas nacionales en cadenas mundiales de valor. La creciente importancia de esas cadenas, junto con formas no accionariales de inversión como la manufactura contratada, pueden tener una importante dinámica a favor de los pobres al integrar a grupos marginados en cadenas regionales o mundiales de valor, ya sea como productores o pequeños proveedores de bienes y servicios.

Ahora bien, los beneficios de la inversión internacional para el desarrollo no son automáticos y dependen de los entornos regulador y político de los países; para que esa inversión contribuya efectivamente al desarrollo inclusivo y sostenible, las medidas destinadas a atraer inversión extranjera han de equilibrarse con medidas reguladoras que garanticen que los inversores actúen con responsabilidad observando las normas ambientales y laborales. La política gubernamental también es esencial para impedir que las empresas multinacionales desplacen a las nacionales o confinen a los productores locales en las actividades de menor valor de los procesos de producción.

La creciente complejidad de las cadenas mundiales de valor exige que los países sean proactivos para captar aquellas actividades de valor más alto que puedan crear puestos de trabajo más calificados y tener una repercusión significativa en el desarrollo y la reducción de la pobreza. En la mesa redonda ministerial del WIF se abordará el nexo entre políticas de inversión y otras políticas que permitan apoyar el perfeccionamiento industrial en el plano nacional y la integración de la industria nacional en las cadenas mundiales de valor. Se espera que allí se definan los elementos fundamentales de una nueva generación de marcos políticos de inversión y empresa para el desarrollo sostenible.

Además de considerar temas concretos de la inversión internacional y la forma de maximizar su aporte a ese desarrollo, el WIF ofrece una plataforma de debate sobre la formulación de políticas en la materia. Según la UNCTAD, existen unos 6.300 acuerdos de inversión internacional, incluidos los tratados bilaterales y otros acuerdos regionales, lo que crea una maraña compleja e incoherente de reglamentos que se superponen. La UNCTAD también señaló el carácter cada vez más bipolar de las medidas políticas de inversión nacional, incluida una creciente regulación y desregulación en la formulación de políticas. Visto que esta última está en una encrucijada, en el WIF se considerará un marco político de inversión para el desarrollo sostenible que abarque todos esos asuntos.

Es preciso seguir apoyando la inversión internacional, sobre todo en países pobres como los menos adelantados, donde puede tener un impacto significativo. Además, la inversión internacional puede proporcionar los flujos financieros y puestos de trabajo que tanta falta hacen, así como el valor añadido que necesitan los sectores productivos de la economía mundial, lo que sería una forma de estimular el crecimiento estable y sostenido, tras un período de persistente turbulencia económica.

Las dificultades con que tropieza la inversión internacional son bastante profundas y van de problemas para atraer y facilitar la inversión en sectores clave del desarrollo a nuevos actores del panorama inversor, como los FSR, pasando por cuestiones políticas sobre la gobernanza de los flujos de inversión internacional. En el panorama actual de gobierno de la economía mundial, la gran ausente en el debate es la inversión, porque a diferencia de lo que ocurre con el comercio y las finanzas, no existe una institución global. El WIF apunta a colmar esa laguna estableciendo una plataforma inclusiva y universal, al más alto nivel de formulación de políticas.

Además, es un evento de primera línea donde las partes interesadas buscan soluciones a la crisis mundial del empleo y el crecimiento. El WIF mantiene una posición clara: la inversión internacional debe procurar amplios beneficios al desarrollo de conformidad con las normas internacionales de responsabilidad social y ambiental. Solo siguiendo esos principios, los inversores internacionales podrán ofrecer resultados que sean inclusivos y sostenibles a largo plazo para sacar de la pobreza a los más pobres del mundo.