Features

Crear puestos de trabajo a través de la cooperación internacional

15 abril 2013
ITC Noticias
Fortalecer las competencias de los solicitantes de empleo y las políticas gubernamentales ayuda a estimular el desarrollo sostenible en las economías emergentes y en desarrollo

La creación de trabajos decentes y suficientes es un gran reto en la cooperación internacional. A nivel mundial, 200 millones de personas carecen de empleo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En los 10 años que siguen, 400 millones de personas más entrarán en el mercado laboral mundial. Esto significa que va a ser necesario crear 600 millones de trabajos nuevos. Con todo, no es sólo el número de trabajos lo que importa. Aproximadamente la mitad de las personas empleadas en todo el mundo cuentan con trabajos vulnerables, incluidos los pequeños agricultores y comerciantes, o los empleados de microempresas informales. A escala mundial, cerca de un tercio de los empleados y sus familias ganan menos de dos dólares al día por cabeza. Ellos constituyen el grupo de trabajadores pobres.

Los jóvenes y las mujeres son los más desfavorecidos en el mercado laboral actual. Según la OIT, el índice de desempleo de los jóvenes entre 15 y 24 años es mucho más alto que el de los adultos. El índice de empleo en el caso de las mujeres es significativamente menor que el de los hombres, y son ellas las que suelen ganar menos y tener que trabajar más. La Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en inglés) es una de las mayores agencias de ejecución en el campo de la cooperación internacional para un desarrollo sostenible y representa al Gobierno Federal de Alemania y otras partes implicadas en dicho campo. El desarrollo económico y el empleo son dos de las áreas principales en las que trabaja y, en conjunción con asociados en las economías emergentes y en desarrollo, la GIZ promueve un enfoque integrado en pro de la promoción del empleo. Esto implica crear nuevas y mejores oportunidades de trabajo, desarrollar las capacidades de los que buscan empleo, ofrecer mejores servicios para la obtención de trabajo y apoyar el desarrollo de políticas económicas centradas en el empleo. La GIZ trabaja para desarrollar las capacidades de las organizaciones asociadas, de manera de que puedan diseñar y aplicar políticas eficazmente.

En julio de 2012, 85 programas internacionales para el desarrollo económico se pusieron en práctica con apoyo de la GIZ, y contribuyeron a crear trabajos y aumentar las posibilidades de empleo. El trabajo de la GIZ se centra en África Subsahariana (30%), Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central (27%), Asia (27%) y Oriente Medio y África del Norte (14%). Más de la mitad de todo este trabajo está destinado a los jóvenes.

La gran mayoría de los trabajos se crean gracias al desarrollo del sector privado, principalmente a través de la promoción de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME). El comercio internacional y la integración de empresas nuevas y existentes en las cadenas de valor internacionales puede contribuir significativamente para crear trabajos, aunque en muchos casos producir para los mercados locales es el mejor paso a seguir al principio.

La GIZ en Sierra Leona

En Sierra Leona, la GIZ trabaja para aumentar las oportunidades de trabajo de jóvenes de entre 15 y 35 años a través del desarrollo del sector privado, la mejora de las posibilidades de empleo y la correspondencia entre la oferta y la demanda en el mercado laboral. La organización está fortaleciendo la cadena de valor para el cacao de alta calidad desde su producción hasta su exportación. Los agricultores de Sierra Leona están rehabilitando las plantaciones de cacao que habían sido abandonadas durante los diez años de la guerra civil, que finalizó en 2002. Para ello, están recibiendo una formación intensiva sobre cómo producir, procesar, almacenar y comercializar su cacao. La GIZ también les está ayudando a establecer asociaciones y cooperativas.

Uno de los objetivos principales de la GIZ ha consistido en mejorar la calidad del cacao. La organización ofrece su apoyo a asociaciones de agricultores durante el proceso de certificación de comercio justo; asimismo, está trabajando para desarrollar un organismo nacional de certificación. Todo ello ha contribuido a mejorar la posición del cacao de Sierra Leona en el mercado internacional, así como a establecer vínculos con importadores europeos.

Desde 2009, 14.750 jóvenes han logrado aumentar sus ingresos anuales en aproximadamente €250; cerca de 20.000 jóvenes agricultores han recibido formación sobre técnicas perfeccionadas para la producción, el procesamiento y la comercialización del cacao; unas 600 personas han comenzado a trabajar en nuevos centros de procesamiento; más de 2.000 jóvenes recibieron un trabajo temporal durante la rehabilitación de las plantaciones de café y cacao; y más de 11.000 agricultores han conseguido un aumento de €650 en sus ingresos anuales. En las cadenas de valor donde se recibió apoyo, se crearon más de 100 pequeñas empresas, un 25% de las cuales fueron establecidas por mujeres.

Trabajo en Nepal

El principal desafío del trabajo de la GIZ en Nepal reside en explorar cómo el sector privado puede ayudar a crear más trabajos y aumentar los ingresos de las personas de forma inclusiva y equilibrada. La GIZ se centra en generar iniciativa empresarial, desarrollar cadenas de valor y apoyar el diálogo público-privado.

Para favorecer la iniciativa empresarial, la GIZ está esforzándose para que 1.500 nuevos empresarios comiencen o expandan sus negocios, encuentren un trabajo o participen en actividades remuneradas. Este sistema, en marcha desde hace más de dos años en cuatro distritos de Nepal, se centra en aumentar las oportunidades económicas y crear fuentes de ingresos para los desempleados y los subempleados. Entre ellos se encuentran principalmente jóvenes, mujeres, personas con discapacidad, víctimas de conflictos, excombatientes, analfabetos y miembros de otros grupos desfavorecidos.

Los nuevos y los antiguos empresarios reciben apoyo antes y después de comenzar la start-up por medio de tutorías de grupo o individuales, formación sobre el desarrollo de la iniciativa empresarial y conexiones con proveedores de servicios e instituciones financieras a través de agencias de start-ups y ventanillas únicas. Para lograrlo, la GIZ apoya a cooperativas, cámaras de comercio e industrias de cada distrito, con el fin de ofrecer mejores servicios para sus miembros. Las ventanillas únicas proporcionan información sobre las normativas del gobierno y los requisitos de registro, así como servicios de desarrollo empresarial.

Hacer frente al desempleo en Túnez

En Túnez, los enfoques de modernización existentes no han conseguido establecer un marco nacional en pro de la innovación ni mejorar la capacidad innovadora de las PYME. Además, el desempleo registrado entre los graduados universitarios es cada vez más alto, y la enseñanza superior no proporciona los conocimientos y las competencias necesarias para satisfacer las necesidades de los mercados laborales. La GIZ ofrece su ayuda para fortalecer la innovación basada en la demanda, así como para promover la creación de start-ups y empresas.

El trabajo de la GIZ está orientado a los graduados universitarios, que reciben apoyo a través de programas de tutoría, una red interuniversitaria, agencias nacionales para la creación de start-ups y nuevos empresarios, y la integración de la educación sobre iniciativa empresarial en los programas universitarios. De esta manera, se anima a los estudiantes a que realicen trabajos de fin de carrera en colaboración con empresas. Asimismo, se les invita a preparar y presentar ideas y planes de negocios, y se organizan concursos para fomentar dicha actividad. Uno de los ejemplos más sorprentes es el de una joven estudiante de biotecnología que preparó su trabajo de fin de estudios con una empresa local de procesamiento de tomates. Inventó (y recientemente patentó) un método para extraer aceite de cocina de las semillas del tomate, que normalmente suelen desecharse durante el procesamiento de los tomates. Actualmente, está buscando asociados y capital para empezar su propia empresa, y el programa le está ofreciendo asesoramiento y orientación.

Estos ejemplos de Sierra Leona, Nepal y Túnez demuestran claramente el vínculo que existe entre empleo e iniciativa empresarial. El Informe sobre el desarrollo mundial 2013 del Banco Mundial indica que el sector privado es la fuente de casi nueve de cada diez trabajos en todo el mundo. Colaborar con el sector privado y fomentar su actividad es uno de los pilares principales de la GIZ. No obstante, el desarrollo del sector privado sólo puede darse en un entorno empresarial próspero con los incentivos adecuados para favorecer la innovación y los cambios estructurales. Para que el sector privado ejerza un impacto a gran escala en el empleo, es necesario que los enfoques aplicados se complementen con el desarrollo de capacidades, políticas de mercado laboral correctas y políticas económicas basadas en el trabajo. Alemania tiene mucho que ofrecer en dichas áreas. Siempre que la experiencia del país es útil para los países asociados, ésta pasa a ocupar un lugar central en el enfoque de cooperación adoptado por la GIZ.