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¡Conectadas! La tecnología al servicio de empresarias de África del Norte

26 octubre 2011
ITC Noticias

Empresarias de África del Norte descubren el potencial de las plataformas de negocio en línea, pero tener un sitio web no basta. En el entorno en línea, el éxito también depende de tener un buen plan de negocio y marketing, respaldado por las correspondientes realidades comerciales del lugar en cuestión, entre ellas, soluciones de comercio electrónico y una infraestructura tecnológica a precios asequibles.

A Hajer Belaiba, ingeniera mecánica, se le planteó un dilema cuando nació su segunda hija: ¿Cómo hacer para pasar más tiempo con sus niñas y proseguir su carrera profesional? Tras algunas investigaciones, esta enérgica tunecina encontró la solución en línea y hace dos años abrió Produits de Tunisie, su tienda virtual. ‘Vender artesanía me pareció una buena opción porque hay productos preciosos que tal vez no se encuentren en el extranjero.’

El momento era perfecto, pues la repentina disponibilidad de soluciones de comercio electrónico de código abierto, como PrestaBox y Magento, ya estaba causando una explosión de ventas en Europa y América. Casi un año después de tratar con costosas agencias web, la Sra. Belaiba decidió usar la tecnología de código abierto para crear un sitio web y ocuparse ella misma del contenido y el mantenimiento. Abrir la tienda virtual fue solo un paso de su exitosa estrategia.

Sonia Latrous Guidara, que explota una incubadora de servicios en línea para PYME de Túnez, afirma que ‘el comercio electrónico ofrece enormes posibilidades a quien tenga una buena idea porque hoy en día, los costos de establecimiento son muy bajos’. ‘Por supuesto, hay que disponer de un buen plan de negocio y conocer las expectativas del mercado’, añade.

La Sra. Belaiba cuenta que ‘el [marketing] era terreno desconocido para ella,’ pero fue crítico para que realzara la visibilidad de su tienda por encima de otros vendedores de artesanía tunecina; de ahí que recurriera a lo que denomina la ‘comunicación verbal internacional’, es decir, los medios sociales. La Sra. Guidara afirma que con 600 millones de usuarios de Facebook, por ejemplo, los negocios electrónicos como el que tiene la Sra. Belaiba pueden maximizar las oportunidades de ponerse en contacto con sus clientes y ampliar la base de los mismos sin gastar mucho. Por eso, Facebook y Twitter son hoy elementos esenciales de su negocio electrónico, pero no los únicos. En fechas especiales como la Navidad, la Sra. Belaiba también usó y pagó publicidad más focalizada; llevó su tiempo, pero esa estrategia valió la pena, pues ‘al segundo año, mi sitio ya era conocido y comenzaba a vender’.

En la vecina Argelia, la Sra. Samira Sadali también tenía grandes esperanzas en el negocio electrónico. Aun así, recientemente abandonó su tienda virtual, según dice, por la imposibilidad de hacer pagos electrónicos, lo que le impide comprar y vender, pues los argelinos no tienen acceso a tarjetas de crédito. Su tienda virtual ofrecía toda una gama de arte decorativo y objetos artesanales locales. En muchos casos, se trataba de piezas únicas, elegidas por su exclusividad u originalidad. La Sra. Samira afirma que veía exportar esos productos de Túnez y otros países vecinos, pero no de Argelia, donde también hay objetos magníficos. Aunque su sitio web era una excelente herramienta promocional que captaba la atención de compradores de Francia y Sudáfrica, al no poder comerciar en línea, acabó por suprimir esa parte de su negocio. Piensa que, habida cuenta del entorno del negocio electrónico, sus esfuerzos fueron prematuros, pero espera volver a estar en línea pronto. ‘Aquí habrá crecimiento electrónico porque hay gente, en particular de la clase media, que está preparada para ello y quiere consumir; además, las ideas están ahí y muchos ya tienen acceso a Internet en su casa o su oficina’, comenta.

En otros puntos de la región también subsisten algunos obstáculos estructurales de talla. Según la Sra. Belaiba, el alto costo del transporte causa pérdidas, pues hay clientes que no están dispuestos a pagar casi el doble por gastos de envío. A su vez, los controles de divisas impiden que ella y sus colegas de toda la región puedan pagar servicios en el extranjero. Martin Labbé, Asesor de Marketing en Línea y Redes Digitales del ITC, afirma que hoy es importante que los gobiernos ofrezcan a sus empresarios en línea las mejores posibilidades de competir liberalizando los mercados postales, aliviando los controles de divisas y facilitando los pagos en línea en el plano local, pues esos pasos, más que cualquier otro, impulsan el comercio electrónico. El Sr. Labbé trabaja en varios proyectos de comercio electrónico en el África del Norte que forman parte del programa Mejora de la capacidad comercial de los Estados Árabes (EnACT por su sigla en inglés), financiado por la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional e implementado por el ITC. EnACT respalda esfuerzos de capacitación y asesoramiento en marketing y comercio electrónicos no solo para los gobiernos, sino también para empresarios incipientes de la región. Torek Farhadi, coordinador del programa, sostiene que ‘las nuevas tecnologías ofrecen enormes posibilidades de empleo para mujeres y jóvenes’.

Samira Gourroum, marroquí de 37 años, ingeniera en dichas tecnologías y líder del negocio electrónico, opina que las TIC podrían ser el petróleo de Marruecos, porque su país dispone de ingenieros, competencias y saber hacer. Desde hace 11 años, es Directora de Tecnologías y Desarrollo Empresarial de Maroc Télécommerce, única empresa local que ofrece un portal de pago a los sitios web de comercio electrónico.

Al principio, el denominado comercio electrónico era poco conocido en Marruecos, pero en 2008, despegó. En gran medida eso obedeció a la nueva posibilidad de pagar en línea, a que el sector privado se percató de los beneficios de dicho comercio y a la estrategia gubernamental de promoción de las TIC que incluye el desarrollo simultáneo de las infraestructuras y capacidades necesarias.

La Sra. Gourroum sostiene que, sin lugar a dudas, la ‘liberalización del sector de telecomunicaciones fue un cambio clave’, entre otros, porque el plan prevé el acceso a Internet para dos tercios de la población. En ese entorno receptivo, la Sra. Gourroum ve crecer su negocio e indica: ‘Por el momento nuestra plataforma ofrece
soluciones de pago en línea a personas con tarjeta de crédito, pero también queremos ofrecer servicios a empresas e instituciones gubernamentales. Es un proyecto ambicioso, pero pensamos que es el momento oportuno.’

El Sr. Labbé explica que el aumento del comercio electrónico en África del Norte también ofrece a las mujeres la oportunidad de sortear obstáculos tradicionales del mundo empresarial. La Sra. Belaiba asiente, pero advierte que el comercio electrónico por sí solo no es una varita mágica: ‘las tunecinas, por ejemplo, suelen quedarse en casa, por lo general, debido a su bajo nivel de educación. […] Sin apoyo, no es fácil que inicien este tipo de negocio.’ Pero añade de inmediato que su experiencia sirvió de ejemplo a algunas amigas suyas para abrir tiendas virtuales. A ellas y otras mujeres que consideran la posibilidad de crear su propio negocio electrónico, la Sra. Belaiba les dice: ‘¡Adelante! No solo podrán elegir su propio horario de trabajo y los productos que quieren vender, sino también pasar más tiempo con su familia. Las ventajas son muchas.’

 

CONSEJOS EXPERTOS PARA CREAR UN NEGOCIO ELECTRÓNICO

•   Tener un plan de negocio.

•   Hacer un estudio de mercado, saber quiénes son los compradores potenciales y procurar que el producto capte su interés.

•   Los mercados internacionales tienen gran potencial, pero también son competitivos.

•   Disponer de un presupuesto de marketing y comunicaciones.

•   Competir en calidad, no en precio.

 

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS FORMULADORES DE POLÍTICAS PARA CONTRIBUIR A LA PROSPERIDAD DEL COMERCIO ELECTRÓNICO?

•   Liberalizar los mercados postales para reducir los costos de envío.

•   Permitir el pago con tarjeta de crédito para abrir mercados nacionales que complementen a los mercados internacionales.

•   Facilitar los controles de divisas para dar a los negocios electrónicos las mejores posibilidades de competir.

•   Potenciar la participación de las mujeres apoyándolas en la adquisición de las capacidades y los recursos necesarios para crear negocios electrónicos.