Features

Comercio y ayuda: Cómo la certificación ayuda a mejorar la sostenibilidad

8 diciembre 2015
ITC Noticias

La forma tradicional de considerar tan solo los aspectos económicos y de rentabilidad del comercio internacional ha llevado a un alejamiento del medio ambiente y la sociedad. Las organizaciones civiles como la Rainforest Alliance llevan décadas esforzándose por introducir normas y principios de sostenibilidad en la economía mundial. Cientos de empresas grandes están asumiendo compromisos para luchar contra el cambio climático, parar la deforestación, encontrar productos producidos de forma sostenible y ser justos con los trabajadores y las comunidades en toda su cadena de suministro.

Juntos, el valor de su comercio asciende a los trillones de dólares, haciendo parecer ridículo el presupuesto de los ministerios que se preocupan por estos asuntos. Por ejemplo, las empresas responsables del 90% de los $EE.UU. 33.000 millones del comercio de aceite de palma se han comprometido a eliminar la deforestación impulsada por la demanda de materias primas de sus cadenas de suministro para 2020 o 2030.

COMERCIO Y AYUDA

Existe un argumento de peso que dice que aprovechar los inmensos flujos de capital del comercio internacional es la forma más rápida de ampliar los impactos positivos. Sin embargo, deberíamos cambiar el argumento de 'comercio, no ayuda' por 'comercio y ayuda', ya que ambos conceptos están cada vez más entrelazados.

Estamos en un momento histórico en el que el trabajo en pro de la sostenibilidad y la ambición de las empresas, los gobiernos, las organizaciones internacionales, la sociedad civil y los ciudadanos convergen con rapidez. Son muchas las empresas que participarán en la COP21, la conferencia sobre cambio climático que se celebrará en París en diciembre, y que están tratando de integrar los ODS Mundiales, que incluyen promover la silvicultura, la agricultura y el turismo sostenibles. No obstante, para implementar los objetivos de sostenibilidad se requerirá una colaboración estrecha entre los sectores público y privado, y que todos reconozcan que son parte de un ecosistema mundial interdependiente que debe generar valor para todos.

Las normas de sostenibilidad independientes, la formación, la asistencia técnica y la certificación son herramientas importantes para encontrar el equilibrio perfecto. Certificados como los ofrecidos por la Rainforest Alliance o el Forest Stewardship Council ofrecen un marco para definir e implementar prácticas sostenibles y generar beneficios en las cadenas de suministro.

Estos esfuerzos están llegando a nivel mundial. La Rainforest Alliance ya ha certificado la gestión sostenible de 130 millones de acres de bosques y tierras cultivables en 77 países, incluidas las granjas donde se cultiva el 15% del té y el 14% del cacao del mundo.

CORTAR COSTES, AUMENTAR LA PRODUCCIÓN

Con la certificación los proveedores adoptan prácticas de gestión sostenibles y con ello acortan costes, aumentan la producción e ingresan más por sus cosechas. Por ejemplo, Unilever, proveedora anglo-neerlandesa de productos de consumo, trabajó con la Rainforest Alliance para aumentar las certificaciones en Côte d’Ivoire y Ghana, donde crece la mayor parte del cacao mundial, negociando precios y marcos reglamentarios con sus gobiernos. En unos pocos años se certificaron unas 10.000 granjas, que aumentaron sus producciones e ingresos. Las granjas certificadas de Côte d’Ivoire generaban unos ingresos netos un 300% superiores a las no certificadas.

En México, que cuenta con uno de los índices de deforestación más altos del mundo, la Rainforest Alliance trabaja con el gobierno, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y las empresas forestales comunitarias para ayudarles a mejorar su competitividad y recibir más del valor del mercado de la madera que producen. En otros sitios de América Latina, la asistencia técnica en materia de gestión forestal sostenible mejora la calidad y rentabilidad de los bosques comunitarios.

GARANTIZAR UN SUMINISTRO A LARGO PLAZO

Para las empresas, la certificación es una forma de integrar la sostenibilidad de maneras estratégicamente importantes. Les ayuda a garantizar un suministro a largo plazo de las materias primas, a gestionar el riesgo de reputación y a fomentar la lealtad entre sus clientes. También ayuda a crear más concienciación entre los consumidores y a generar más volumen de negocio. Más del 50% de los consumidores en la India, del 40% en China y del 30% en los EE.UU. son jóvenes que expresan sus valores sociales y medioambientales a través de lo que compran. Y el número crece.

La certificación puede aumentar la prosperidad económica de los gobiernos de los países productores. Asimismo, a menudo ayuda a alcanzar lo que las normativas y las leyes no pueden hacer por sí solas porque anima a los productores y a las empresas a colaborar. No obstante, el papel del gobierno sigue siendo de vital importancia. Si se hacen cumplir las leyes existentes y se integran incentivos fiscales para el desarrollo sostenible y buenas prácticas en las nuevas iniciativas, los gobiernos pueden establecer más asociaciones eficaces con empresas globales y proveedores locales, a la vez que dan mayor importancia a la implementación de los objetivos de sostenibilidad.

En muchos países siguen existiendo enormes obstáculos: bajo nivel de alfabetización, falta de infraestructuras y problemas de estabilidad de los gobiernos, entre otros. Si bien la certificación no puede resolverlos, sí puede ofrecer un marco común para que las organizaciones no gubernamentales, las empresas y los gobiernos puedan trabajar juntos.

Difundir la adopción de prácticas de gestión sostenibles mediante la certificación ofrece vías importantes para que las empresas, los proveedores, los gobiernos y los consumidores conecten y aúnan sus intereses para alcanzar los objetivos de sostenibilidad. A medida que crece el comercio mundial, puede ayudar a garantizar que las personas del mundo tengan las opciones y habilidades para dirigir sus vidas, comunidades y entornos por vías más justas y sostenibles.