Features

Cincuenta años de impacto positivo en el desarrollo

30 junio 2014
ITC Noticias
El ITC cuenta con 50 años de experiencia y ha demostrado su capacidad a la hora de conectar a las empresas de los PED con las cadenas de valor, desarrollar vínculos de mercado sostenibles y crear un impacto positivo en el desarrollo.

Cuando la Secretaría del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) creó el Centro de Comercio Internacional (ITC) en 1964, lo equipó con cinco empleados y un presupuesto anual de $EE .UU. 50.000. En 2014, la organización cuenta con casi 300 empleados y unos gastos previstos de $EE .UU. 91,7 millones. El ITC tiene 146 proyectos activos en 107 países y gran parte del trabajo se lleva a cabo sobre el terreno por consultores del país.

Esta evolución no ha sido para nada automática. El ITC fue creado para recoger, cotejar, analizar y publicar datos que fomentaran el comercio satisfaciendo las necesidades de las economías en desarrollo y transición, y los PMA. Sin embargo, la información y el análisis comercial, ahora conocidos como inteligencia comercial y de mercado, tan solo representaron el 10% de los gastos totales del ITC en 2013.

Años sesenta: enfoque en la información comercial

Durante los años sesenta, los objetivos de las políticas comerciales de la mayoría de los PED consistían en limitar sus importaciones y hacerse lo más autosuficientes posible. En muchos países esto venía bien a sus empresas, ya que no debían temer tener competencia. Renunciaron voluntariamente a las oportunidades de exportación a cambio de protección en su país.

Fue en este contexto en el que el ITC abogaba por la promoción del comercio, ofreciendo datos e información sobre buenas prácticas, y luchando por obtener mercados más abiertos. Forum de Comercio Internacional fue uno de los principales medios de difusión de información durante este periodo (ver pág. 28), además, la revista se complementaba con estudios de mercado y manuales sobre técnicas y prácticas de promoción comercial.

A finales de la década, el ITC se convirtió en la agencia conjunta del GATT y las Naciones Unidas, estableciendo su posición de agencia multilateral de promoción del comercio. A su presupuesto ordinario de $EE .UU. 1,2 millones se sumaban las contribuciones voluntarias de donantes de países desarrollados y del PNUD.

Años setenta: creación de capacidad

Durante años los gobiernos daban por hecho que menores barreras al comercio con sus asociados comerciales se traducirían automáticamente en mayores exportaciones para sus empresas. Fue a mediados de los 70 cuando las limitaciones de capacidad en los PED se reconocieron como un obstáculo a las exportaciones, y aquí es donde el ITC encontró su sitio.

Estos años representaron un periodo de auge para el ITC. La agencia se reinventó y se estableció como una organización que trabaja con los gobiernos y exportadores de los PED, y crea la capacidad de exportación de las empresas de los sectores con potencial de exportación. Ganó presencia en muchos países beneficiarios y desarrolló programas de formación que complementarían las actividades de publicación existentes. Por primera vez se prepararon evaluaciones de necesidad de los países y los representantes del ITC se convirtieron en consejeros cercanos de los gobiernos de los PED. Desde entonces, el ITC ha respaldado la creación de instituciones de promoción de las exportaciones en varios países: En 1973, por ejemplo, el ITC creó CEPEX, la organización de promoción del comercio de Túnez, y 18 años después, el Ministerio de Comercio Exterior de Colombia.

En 1980, los gastos totales ya alcanzaban los $EE .UU. 25 millones, y las contribuciones voluntarias de los gobiernos donantes representaban dos tercios del presupuesto.

Años ochenta: cambios estructurales

El ITC, como lo conocemos hoy, comenzó a tomar forma en los 80: la agencia comenzó a trabajar de forma directa con las PYME , y empezó a contemplar su trabajo como un medio para conseguir mayores prioridades de desarrollo, especialmente la reducción de la pobreza. Durante este periodo, el ITC puso en marcha su primer proyecto centrado en las necesidades específicas de las empresarias, el precursor de nuestro Programa Mujeres y Comercio.

Su presupuesto se duplicó de nuevo, alcanzando los $EE .UU. 54 millones a finales de la década.

Años noventa: crecimiento irregular

Por razones ajenas al ITC, las contribuciones voluntarias comenzaron a disminuir a principios de los 90, lo que reflejaba un cambio de prioridades de los grandes donantes, y en particular del PNUD. Entre 1992 y 1994, el ITC no contaba con un Director Ejecutivo, lo que aumentaba aún más el estado de incertidumbre en la agencia. Sin embargo, durante la segunda mitad de la década, el ITC recuperó su fuerza y amplió su enfoque, yendo más allá de la promoción y el marketing para fomentar la competitividad general de las exportaciones de las PYME .

El ITC publicó una serie de guías empresariales sobre temas como la adquisición, las cadenas de suministro y la gestión de la calidad. Algunas de estas guías han sido actualizadas y están disponibles en la página de publicaciones del sitio web del ITC.

En 1996, el ITC diseñó su primer programa realmente grande: el Programa Integrado Conjunto de Asistencia Técnica (JITAP), presupuestado en $EE .UU. 28 millones, que apoyó a 16 países africanos durante una década. El programa ayudó a los beneficiarios a prepararse para las negociaciones de la OM C y, al mismo tiempo, ofrecía consejos sobre cómo aprovechar las oportunidades de exportación que surgían de la liberalización del comercio mundial.

Desde el 2000: proyectos más grandes, enfoque en el impacto

Con el nuevo milenio el ITC comenzó a desarrollar estrategias de exportación para sus clientes, y esto sigue siendo un importante pilar de su trabajo. De hecho, el Foro Ejecutivo, antecesor del Foro Mundial para el Desarrollo de las Exportaciones, inicialmente se centró en las mejores prácticas para desarrollar estrategias de exportación nacionales y regionales.

El ITC alineó sus actividades con los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU y acogió la iniciativa Ayuda para el Comercio de la comunidad internacional de desarrollo.

A mediados de la década pasada, la gestión del ITC comenzó a concentrar sus recursos en un número más pequeño de proyectos grandes. Esto permitió que se generaran economías de escala para las prestaciones, e hizo posible que entre países y equipos de ejecución de proyectos se compartieran las mejores prácticas. Una atención simultánea a las dimensiones paralelas de la política, el apoyo al comercio y las empresas significa que las intervenciones se refuerzan entre sí, y el resultado es un mayor impacto. El ITC ha desarrollado sistemas métricos para recoger y medir los productos y resultados de su trabajo, tanto a nivel corporativo como de proyecto.

Tras la crisis financiera mundial de 2008, las exportaciones a los países emergentes se han convertido en un importante impulsor del crecimiento económico. Como resultado, el ITC ha ayudado a los PMA a sacar provecho de las oportunidades comerciales con las economías emergentes y los PED, en distintos continentes y entre ellos.

El ITC hoy: el líder de las PYME

Actualmente, el ITC es la única agencia de desarrollo multilateral completamente dedicada al desarrollo de las PYME , que generan más de dos tercios del empleo en la mayoría de los PED. El ITC facilita la integración de las PYME a las cadenas de valor regionales y globales. Trabaja con asociados, y a través de ellos, para fortalecer la competitividad de las PYME exportadoras y crear sectores de la exportación vibrantes y sostenibles que ofrezcan oportunidades empresariales, especialmente para las mujeres, los jóvenes y las comunidades desfavorecidas.

El ITC cuenta con 50 años de experiencia y ha demostrado su capacidad a la hora de conectar a las empresas de los PED con las cadenas de valor, desarrollar vínculos de mercado sostenibles y crear un impacto positivo en el desarrollo. Todo esto marca una diferencia en la lucha por erradicar la pobreza.