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Aprender a crecer: La revitalización de la agenda de las pymes

20 noviembre 2015
ITC Noticias
por Anabel González, directora superior del Grupo del Banco Mundial

Es evidente que las pymes desempeñan un papel fundamental en cuanto al crecimiento inclusivo. Este tipo de empresas emplean a un gran porcentaje de trabajadores en países en desarrollo –el más alto en países de bajos ingresos– y crean más trabajos que las compañías de mayor tamaño. El crecimiento y la productividad de las pymes influyen en gran medida en la cantidad y calidad de los empleos, así como en los niveles de ingresos. Las reformas sistémicas de los mercados de factores y productos pueden reducir los costes y riesgos a los que se enfrentan las pymes, además de ampliar sus oportunidades. Por otra parte, los esfuerzos dirigidos a aumentar el acceso a la financiación y optimizar la capacidad de las pymes también pueden marcar la diferencia.

Durante la mayor parte de la década pasada, las comunidades de desarrollo destinaron miles de millones de dólares americanos al respaldo de las pymes de todo el mundo. Durante el periodo 2006-2012, los compromisos del Grupo del Banco Mundial alcanzaron los $EE.UU. 10.500 millones en inversiones de la CFI, $EE.UU. 4.900 millones en inversiones del Banco Mundial y $EE.UU. 2.300 millones en exposición bruta de garantías del OMGI. Otros importantes inversores de los programas de pymes son la Comisión Europea, bancos de desarrollo multilaterales y agencias bilaterales. Recientemente, los países que conforman el G20 hicieron hincapié en el papel de las pymes en el fomento de la recuperación económica mediante la oferta de empleo durante la época de poscrisis. A estos se suma la coalición B20, que representa a más de 6. millones de empresas y aboga por la coordinación de esfuerzos para promover la competitividad y los empleos.

A pesar de que el programa de las pymes asume un papel central, este se encuentra en una encrucijada. Investigaciones recientes ponen en duda la relevancia del tamaño de la compañía como un factor especialmente influyente en la estimulación de empleo. Además, las últimas valoraciones realizadas por el Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial también señalan los registros ambivalentes sobre el apoyo a las pymes. Cuando resultan efectivos, los programas de apoyo que engloban servicios financieros, de desarrollo empresarial y extensión de tecnología, conducen a mejoras progresivas en la productividad y la creación de empleo. Sin embargo, la mayor parte de las pymes no tienen un crecimiento acelerado. Tan solo una pequeña proporción forma parte de las "gacelas" de alto crecimiento que contribuyen al grueso de la creación de empleo de valor añadido. Identificar y generar pymes con un alto potencial sigue constituyendo un desafío.

A pesar de estos retos, los formuladores de políticas, los agentes del sector privado y la comunidad internacional siguen considerando a las pymes motores del crecimiento inclusivo. Es con este propósito que la Práctica Global de Comercio y Competitividad del Banco Mundial está revitalizando su enfoque. Nuestra prioridad es capacitar a las compañías de todos los tamaños, y en especial a las pymes, para que estén preparadas para la innovación. La integración con cadenas de valor mundiales ofrece nuevas oportunidades para las empresas que apuesten por la innovación.

Este énfasis en el "aprendizaje acelerado sobre cuestiones organizativas" de las empresas, un aspecto importante, que a menudo se pasa por alto, de los milagros de crecimiento asiáticos, se centra en cinco lecciones:

• Los ecosistemas abiertos y fiables para las empresas de todos los tamaños se basan en los mercados laborales, de productos y créditos eficaces. Normalmente, las empresas más pequeñas experimentan dificultades económicas más serias que las compañías de mayor tamaño. Por eso esperan beneficiarse de los esfuerzos sistémicos por reducir los costes y riesgos de entrada y salida a los que se enfrentan las firmas independientemente de su tamaño. Este marco económico consta de políticas de comercio y competitividad abiertas, un clima de inversión favorable, políticas de mercado laboral flexibles y sistemas de innovación nacionales. Igualmente importantes son los sistemas bancarios que aseguran el acceso al crédito a pymes cada vez mejor gestionadas a tipos de interés a largo plazo o razonables.

• La integración con cadenas de valor mundiales ofrece nuevas oportunidades para las empresas que apuesten por la innovación. Se está generalizando la creencia de que las pymes tienen menos probabilidades de participar en exportaciones directas que las empresas de mayor tamaño. La integración con cadenas de valor mundiales ofrece a las pymes la oportunidad de aliarse con empresas líder –ya sea multinacionales o exportadores nacionales más grandes– en procura de estrategias de exportación basadas en los costes o en la calidad que les permitan seguir creciendo. Una cuestión clave es la capacidad de las pymes para aprender, innovar productos y procesos especializados, y cumplir con los estándares de las empresas líder. Los programas de desarrollo de los proveedores, los servicios de asistencia tecnológica y la formación en gestión de empresas pueden promover la buena disposición de las pymes.

• Los esfuerzos prácticos en lo relativo a la asistencia tecnológica son fundamentales para generar empresas de alto crecimiento. La difusión de tecnología y capacidades por parte de las empresas más grandes o las corporaciones multinacionales a las pymes no es automática. Las iniciativas de carácter intensivo y práctico diseñadas para promover la absorción de tecnología tuvieron una gran repercusión en países como Japón y Singapur. A diferencia de los esfuerzos de apoyo a las pymes, estas iniciativas trascienden la clasificación por tamaños de las empresas. Enfatizan la intervención temprana a través de diagnósticos de bajo coste, suministro de recursos financieros para I+D y formación, y "atención relacional" constante con la ayuda de instituciones de los sectores público y privado.

• Importancia de las vías de apoyo a las pymes. Los programas de apoyo efectivos integran y secuencian las vías de financiación de las pymes (líneas de crédito, garantías de riesgo parcial, fondos de inversión privados y subvenciones compartidas), los servicios de desarrollo empresarial y la asistencia tecnológica. También adoptan un enfoque flexible para centrarse en las compañías en base a su tamaño u otras características, al tiempo que se enfatiza una mejora continua.

• Es fundamental dotar de voz a las pymes. Entender los problemas de las pymes, en especial de las "gacelas", es fundamental para el diseño de políticas públicas efectivas. Los mecanismos de diálogo público-privado tienen la posibilidad de permitir que esta clase de compañías y empresarios den forma a las políticas públicas y fomenten la retroalimentación en cuanto a esfuerzos de apoyo.

Estas lecciones representan un punto de referencia para los países que buscan revitalizar las políticas y los programas relacionados con las pymes. El éxito supone experimentar con nuevos enfoques, identificar soluciones viables, desarrollar sistemas de apoyo que se adapten correctamente a la realidad económica e institucional que rodea a las pymes. La prueba definitiva será el crecimiento y el rendimiento demostrados por esta clase de empresas, y su contribución al crecimiento inclusivo y dinámico encabezado por el sector privado.

Este artículo forma parte del informe Perspectivas de competitividad de las pymes 2015 del ITC.