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Alemania dispuesta a mejorar las normas en las cadenas de suministro

8 diciembre 2015
ITC Noticias

Con el avance de la globalización y la liberalización comercial, los PED son una parte cada vez más integral de las cadenas de suministro mundiales. No obstante, el valor generado no siempre se traduce en una prosperidad generalizada en estos países, especialmente en los más pobres. Las causas parecen ser unas normas sociales inadecuadas. A menudo, los trabajadores no reciben un sueldo digno y no existen los sindicatos. La salud y la vida de los trabajadores están en riesgo por la inexistencia, o ineficacia, de leyes que dicten el diseño estructural de los edificios, las prevenciones de incendios o el manejo de productos químicos tóxicos. Esto quedó claro en la tragedia del Rana Plaza en Bangladesh, que se cobró las vidas de más de mil personas.

Estas condiciones suponen un gran desafío para aquellos que desean diseñar políticas de desarrollo responsable, con el fin de garantizar unas condiciones laborales decentes para todos aquellos que se dedican a los bienes y servicios. No podemos permitir que se les explote y tenemos que asegurarnos de que vivan en un entorno saludable.

A finales de 2013, el Gobierno de Alemania comenzó a aumentar sus esfuerzos en lo que a este tema se refiere. Centrándose en el sector textil, donde las cadenas de suministro son especialmente complejas, Alemania está llevando a cabo iniciativas para mostrar cómo se pueden mejorar las normas y cumplir con ellas.

UNA ASOCIACIÓN EN PRO DE LOS TEXTILES SOSTENIBLES

El Ministerio de Desarrollo de Alemania ha puesto en marcha una estrategia triple. El primer paso fue crear la asociación multilateral en pro de los textiles sostenibles. El Gobierno hizo un llamamiento a todas las grandes empresas de fabricación o venta de textiles del país, a empresas internacionales del sector que operan allí, a organizaciones no gubernamentales, así como a los sindicatos y representantes del gobierno para que se unieran al plan. Su objetivo es mejorar las condiciones en las que se producen los textiles. Los asociados decidieron cuáles serían las normas ecológicas y sociales mínimas que debían cumplir las cadenas de suministro.

Con la experiencia de todas las partes interesadas y las redes internacionales existentes, elaboraron una lista exhaustiva de metas ambiciosas pero alcanzables. Algunas hacen referencia a los aspectos sociales de la producción, como la prohibición del trabajo infantil, del trabajo forzado y de la esclavitud salarial, o el pago de un salario digno. Otras se refieren a las prevenciones de incendios, la seguridad de los edificios o el uso seguro de productos químicos. También incluye aspectos ambientales. Las empresas asociadas se han comprometido a garantizar el cumplimiento con estas normas en todos los niveles de la cadena de suministro.

Además, a través de sus esfuerzos de cooperación para el desarrollo, el Gobierno alemán está respaldando diversas medidas en los países productores. En Bangladesh y Camboya, importantes productores de textil, Alemania ha lanzado programas de gran escala para introducir normas. A las empresas se les ofrece formación en materia de prevención de incendios y seguridad de los edificios, y a los países se les ayuda a establecer autoridades que creen reglamentos de protección y supervisen su cumplimiento. Asimismo, está colaborando con la Organización Internacional del Trabajo para crear sindicatos y comités empresariales.

El tercer paso es fomentar la demanda de bienes producidos en condiciones justas. Lo primero que se debe hacer es proporcionar a los clientes total claridad acerca de cómo se han producido los artículos. Alemania invitó a especialistas del gobierno, sindicatos, organizaciones de normalización y asociaciones empresariales a elaborar una lista de criterios que se aplicara a todos los sectores, no solo el textil. Juntos examinaron los sistemas de etiquetado para ver hasta qué punto coincidían.

Analizaron qué aspectos cubría el etiquetado y también los aspectos sistemáticos, es decir, cómo funciona la etiqueta y, especialmente, cómo se vigila el cumplimiento con lo que indica. La colaboración con el ITC ha sido de vital importancia en este aspecto. La base de datos del ITC sobre los etiquetados existentes se ha expandido y ahora incluye todos los principales criterios. Esta información se ha tomado como la base para un nuevo portal web, www.siegelklarheit.de, que enumera y evalúa todos los etiquetados existentes. En el futuro se pretende revisar los etiquetados para productos como los alimentos, la madera o el papel.

Las empresas involucradas en esta asociación representan más del 50% del mercado textil alemán. Alemania está invirtiendo más fondos para el desarrollo en proyectos relacionados con las normas que nunca antes. El sitio web siegelklarheit.de está resultando ser popular. No obstante, iniciativas nacionales como esta no pueden alcanzar la sostenibilidad en todas las cadenas de suministro del mundo por sí solas. Por esto, fue importante que se utilizara la presidencia del G7 de Alemania en 2015 para insertar las normas en el programa de otras grandes naciones industrializadas.

TRANSPARENCIA

Durante la Cumbre del G7 en el Schloss Elmau, Alemania, todos los miembros se comprometieron a desarrollar iniciativas multilaterales para el sector textil y a promover la transparencia. Asimismo, decidieron aumentar considerablemente el apoyo en el área de las normas en lo que se refiere a su cooperación para el desarrollo con los países productores. Las pymes de los países industrializados también recibirán apoyo para vigilar el cumplimiento en todos los niveles de sus cadenas de suministro. Los países industrializados y las empresas privadas aportarán fondos al fondo 'Vision Zero', que se utilizarán para tomar medidas para evitar los accidentes laborales. La evaluación por homólogos de los mecanismos de reclamaciones nacionales garantizará que los trabajadores que siguen sufriendo la violación de sus derechos, a pesar de las medidas, puedan presentar sus casos de forma más ágil.

Una conferencia de los Ministros de Trabajo y Desarrollo del G7, celebrada en octubre en Berlín, expuso los pasos a seguir para implementar estos planes. En la Unión Europea se están desarrollando iniciativas similares. Esto muestra que el problema de las normas en las cadenas de suministro se ha ganado un lugar central en el programa de desarrollo.

Se ha conseguido mucho. Sin embargo, tan solo nos encontramos al principio del puente para pasar de un comercio libre a un comercio justo. El objetivo es crear un futuro más alentador para los millones de personas de los países donde se produce gran parte de los bienes de consumo que compramos que no se benefician lo suficiente de esa creación de valor.